España guarda un sinfín de joyas como pueblos y ciudades llenos de encanto. Si a eso le sumamos que en invierno todo parece adquirir un tinte de nostalgia especial, tenemos los ingredientes perfectos para realizar un viaje que nunca olvidaremos.
Queda poco para comenzar la primavera, por lo que no hay tiempo que perder. Si quieres realizar una pequeña ruta antes de que termine por completo el frío, debes conocer estos 10 pueblos con encanto en España ideales para una escapada invernal.
1. Frías, Burgos, de los pueblos más bonitos en invierno

En Burgos, como en muchas otras localidades de Castilla y León, encontramos uno de esos lugares que bien merecen una vista, mejor incluso si es en invierno.
Puede presumir de lucir unas hermosas casas de estilo rústico que, además, parecen colgar en el vacío, siempre protegidas bajo la atenta mirada del castillo.
Es uno de esos pueblos que parecen haberse detenido en el tiempo. Además, destaca que sus lugareños hayan echado unas fuertes raíces en el mismo, tanto, que es difícil que se pudieran mudar a otro lugar. En invierno podemos visitarlo de forma tranquila, huyendo del bullicio y de los móviles.
2. Granada, Andalucía

Clima tropical en verano, frío polar en invierno. Granada se perfila como una de esas ciudades dignas de una visita para desconectar de todo. Aquí podrás esquiar y después disfrutar del sol en la playa.
Sí, en el mismo día. Una de las visitas obligadas es Sierra Nevada, sobre todo en invierno, para disfrutar de una de las mejores estaciones de esquí de todo el país.
Si preferimos deleitarnos haciendo turismo por sus monumentos históricos, debemos hablar de la majestuosa Alhambra. Aquí la temperatura suele ser bastante agradable. Sin embargo, es recomendable el invierno, pues en verano suben los termómetros.
3. Las Palmas de Gran Canaria

En caso de que deseemos huir del frío invernal de la Península, las Islas Canarias siempre nos recibirán como es debido. En Las Palmas el calor siempre estará presente, pues no hay lugar más cálido en invierno que este. Los termómetros oscilan entre los 16 y 24 grados en los meses más fríos del año.
En la playa de las Canteras, incluso, podremos disfrutar del sol como es debido y ponernos morenos. Además, estaremos en uno de los lugares más bonitos de Canarias.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que por la noche suele refrescar, por lo que no es mala idea echar siempre algo de abrigo.
4. Madrid y sus pueblos

La capital de España cuenta con algunos de los pueblos más pintorescos del país. Aunque visitarla en sí misma ya es toda una delicia por la gran cantidad de cosas que podremos hacer: turismo, ir de compras, visitas culturales e históricas, etc. no podemos olvidarnos de sus muchas localidades.
Una perfecta para visitar en invierno es el pueblo de Chinchón, una bonita localidad donde podemos degustar vino, comer bien y, por supuesto, disfrutar de una copita de su bebida más conocida, el chinchón.
5. Teruel, Aragón

Durante los meses más fríos del año, Teruel parece engalanarse para recibir a los cientos de turistas que se acercan a contemplar su belleza.
Además, también lo hace para rendir un merecido homenaje a los personajes que hicieron famosa la ciudad: los amantes de Teruel, una historia de amor que consigue sacar a los vecinos de su casa y compartir tiempo juntos.
«La Fiesta de los Amantes» se celebra el tercer fin de semana de febrero. En ella retroceden algunos siglos, montan un bonito mercadillo medieval y representan la historia de los desdichados amantes. Las calles merecen una visita, pues se ponen realmente bellas.
6. Cuenca, Castilla la Mancha

Podemos decir que Cuenca, aunque no es un pueblo propiamente dicho, destaca por ser una localidad de la que enamorarse y disfrutar en tan solo medio día. Es todo un lujo cruzar el puente desde el Parador hasta las famosas Casas Colgadas, las más conocidas de la comarca.
Al llegar el inverno, todo el paisaje se engalana con ese bonito manto de nieve que cubre cada rincón del lugar. Para pasear por sus calles, además de ir bien abrigado también hay que tener en cuenta el calzado, debe ser cómodo.
Degusta unas deliciosas gachas manchegas en caso de que haga demasiado frío, no tardarás en entrar en calor.
7. Olite, Navarra, de los pueblos más pintorescos

Sede del Reino de Navarra, Olite se perfila como uno de los pueblos más encantadores de España. Fue una capital allá en la época del rey Carlos III por lo que, cuando llegues, lo primero que captará tu atención será el imponente Palacio Real.
También destacan iglesias como la de Santa María, uno de los ejemplos más claros de arte románico en nuestro país.
No importa que vayas en invierno o en verano, siempre sentirás esa fuerte influencia medieval. Sin embargo, si te acercas cuando el frío aprieta, nada mejor que resguardarse en el interior del Palacio Real, una auténtica joya bien conservada.
8. Zamora, Castilla y León

Toda la orilla del Duero dobla su encanto cuando llega el invierno. El espectáculo será toda una delicia para los sentidos, sobre todo, si disfrutas de un relajante paseo mañanero. Zamora es mucho, pero guarda también mucho más.
Si te acercas no olvides dar una vuelta por la zona y conocer otros pueblos de la comarca. En invierno destaca la celebración de las Mascaradas. Durante las fiestas, los vecinos se disfrazan, cubriendo su rostro con máscaras y coloridos atuendos.
9. Morella, de los pueblos más famosos de Castellón

Otro de esos pueblos de costa que merecen una escapada invernal es Morella, situada en Castellón. Destaca por estar propuesto como Patrimonio de la Humanidad, debido a que es una verdadera joya medieval.
En su entramado de murallas y calles empedradas, podrás saborear la auténtica tradición. Cómo no, su castillo escolta el resto del pueblo. Si te acercas en invierno, nada mejor que disfrutar conociendo su artesanía, famosa por la madera tallada, alfarería o la confección de alpargatas.
10. Santander, Cantabria

Ya ha quedado demostrado que el mar y el frío pueden ser una pareja perfecta. Y eso es justo lo que ocurre en Santander. Aquí podrás disfrutar a la vez del mar y la nieve, de forma muy parecida a la bella Granada.
Además, el invierno aquí tiene un toque especial. No hay mejor postal que guardarse en la retina la imagen del mar Cantábrico visto desde la playa del Sardinero.
Para una mejor vista, sube al Funicular del Río de la Pila.











































































