Ethereum ha puesto fin a una racha bajista con un rebote del 11,61% en siete días y un volumen de compras que supera en un 45% la media de los últimos 30 días. El ether se acerca a los 1.800 dólares, aunque los inversores se preguntan si este rebote tiene piernas.
Según los datos recogidos por DiarioBitcoin este 7 de julio de 2026, el precio de Ethereum ronda los 1.770 dólares. En el acumulado semanal, la criptomoneda ha borrado buena parte de las pérdidas recientes, pero la fotografía anual sigue en rojo: desde enero, ETH acumula una caída superior al 40%.
La gran protagonista de la semana está siendo, sin embargo, la actividad negociadora. El volumen diario se ha disparado hasta los 17.160 millones de dólares, un 45% por encima del promedio de los 30 días previos. En lenguaje llano: se está moviendo mucho más dinero del habitual, una pista que suele indicar la entrada de inversores grandes, posiblemente institucionales, que aprovechan los precios bajos para acumular.
Para el inversor de a pie, esta métrica importa. Cuando el volumen crece con fuerza en un rebote, da más credibilidad al movimiento. No es lo mismo que el precio suba con poco dinero detrás —algo que suele desinflarse rápido— a que lo haga con un torrente de órdenes de compra.
El dato se complementa con un salto en la relación volumen/capitalización, un indicador que mide qué porcentaje del valor total de la red se negocia a diario. Esta ratio ha pasado del 5,5% al 8,04%, una cifra inusualmente alta que refuerza la idea de que hay manos fuertes moviendo ficha.
La cobertura de cortos y el papel del volumen institucional
Los repuntes abruptos en mercados bajistas suelen tener detrás un short squeeze: cuando muchos operadores han apostado a la baja y el precio sube de golpe, se ven obligados a comprar para cerrar sus posiciones, lo que acelera aún más la subida. Todo apunta a que algo así está ocurriendo con Ethereum. El ether ha rebotado desde la zona de 1.650 dólares y entró en en la resistencia de los 1.780, donde los vendedores siguen agazapados.
El volumen récord sugiere que, al menos, hay manos fuertes comprando. Pero mientras el ether no supere los 1.804 dólares, la tendencia bajista de largo plazo sigue intacta.
Lectura técnica: ¿un espejismo o el inicio de una recuperación?
Las medias móviles, que suavizan el precio para mostrar la tendencia, dan pistas claras. La de 30 días (SMA-30) ya ha sido superada, una señal positiva para el corto plazo. Pero la verdadera prueba está en la SMA-50, situada en 1.804 dólares, que ha funcionado como techo durante todo el desplome. Mientras el precio no cierre varios días por encima de ella, el rebote puede ser solo un espejismo.
Las medias de más largo plazo (SMA-90 y SMA-200) están mucho más arriba, en 2.025 y 2.263 dólares, y su pendiente sigue bajando. Es decir, la estructura general del mercado es bajista. El ether necesitaría un cambio de narrativa profundo para romper al alza de forma sostenible.
Hay que recordar que el precio actual está todavía un 64% por debajo de su máximo histórico de 4.948 dólares, alcanzado en agosto de 2025. Para los que llevan cartera en rojo, este rebote alivia pero no cura.
Qué niveles vigilar para no pillarse los dedos
Con este panorama, la prudencia sigue siendo la mejor compañera. Los inversores más activos podrían plantearse entradas solo si el precio supera los 1.804 dólares con volumen, con un objetivo inicial en 1.875 dólares y un stop de protección en torno a 1.770. Los que apuestan por el largo plazo pueden ver los niveles actuales como una zona de acumulación, siempre con un plan de promediado y sin arriesgar más del 2% del capital por operación.
En cualquier caso, este rebote demuestra que el interés institucional por Ethereum no ha desaparecido. Cuando el ruido baja y los precios caen, los grandes tienden a comprar. La pregunta no es si lo harán, sino cuándo el resto del mercado los seguirá.





