Desde el pasado mes de marzo de 2020 está en vigor el conocido escudo económico, que engloba un conjunto de medidas destinadas a autónomos y empresarios con el fin de ayudarlos a superar la situación económica que se ha derivado de la pandemia de Covid-19. Aunque recientemente se ha ampliado la dotación económica para ayudas con 7.000 millones de euros más, también hay ayudas que ya están llegando a su fin.
Mayo se presenta como un mes especialmente complicado para los profesionales dados de alta en el RETA, porque algunas de las principales ayudas se agotan. Aunque ya están en marcha los procesos para renegociar medias como los ERTE o el cese de actividad, es posible que las ayudas cambien de forma importante y permanente.
Adiós al cese de actividad extraordinario para autónomos

El 31 de mayo es una fecha clave grabada a fuego en el calendario de los autónomos, porque es el día en el que se extinguen las ayudas por cese de actividad aprobadas a primeros de año. Por entonces se preveía que al llegar esta época el proceso de vacunación estaría bastante avanzado y estaríamos un poco más cerca de salir de la pandemia.
Pero los problemas con las vacunas han ralentizado el proceso de inmunización, y los autónomos llegan a mayo inmersos en una gran incertidumbre, con medidas de restricción que siguen en marcha y les impiden trabajar con normalidad. Por eso, para muchos de ellos dejar de contar con esta ayuda económica puede convertirse en un gran problema.
El fin de los ERTE también se acerca

Muchos autónomos son, además, empleadores. Pero debido a la crisis que atravesamos en el último año no son pocos los que han tenido que pasar a sus trabajadores a un Expediente de Regulación Temporal del Empleo o ERTE, intentando así conservar su plantilla y reducir el coste que esta supone.
El 31 de mayo finaliza la prórroga de los ERTE, lo que quiere decir que los autónomos van a tener que recuperar sí o sí a sus empleados y volver a afrontar el pago de sus nóminas y sus cotizaciones a la Seguridad Social. Además, tienen un compromiso de no llevar a cabo despidos en los siguientes seis meses, o tendrán que devolver a la Seguridad Social las cotizaciones de sus empleados que no han pagado en estos meses.
Fin del plazo para que los autónomos amplíen la carencia de los ICO

Los ICO parecían una buena solución para obtener liquidez cuando se decretó el primer estado de alarma en marzo de 2020. Pero, más de un año después, la situación no ha mejorado demasiado y muchos autónomos se encuentran ahora con que no tienen ingresos suficientes para poder hacer frente al pago de las cuotas de estos préstamos.
El problema es tan generalizado que desde el Gobierno se ha optado por ampliar los plazos de los ICO, tanto los de carencia como los de devolución. Pero la ampliación no opera de forma automática, son los interesados los que deben solicitarla, y tienen hasta el 15 de mayo para hacerlo. Si no lo hacen, tendrán que empezar ya a devolver el dinero.
Medidas que ya han expirado

Frente a estas ayudas que están a punto de expirar, hay otras que ya han dicho adiós de forma definitiva. Es el caso de la opción que se ha dado a los autónomos para retrasar el pago de los impuestos correspondientes al primer trimestre del año. Quienes se han acogido a esta medida pueden hacer el pago hasta el mes de agosto sin tener que asumir ningún recargo por ello. En realidad, el aplazamiento es de seis meses, hasta octubre, pero la exención de intereses de recargo solo se aplica durante los primeros cuatro.
Otra moratoria que también ha acabado ya es la del retraso del pago de cuotas a la Seguridad Social. Entre enero y marzo los trabajadores dados de alta en el RETA podían retrasar el pago de sus cotizaciones con un interés del 0,5% (más bajo de lo habitual), pero esta opción tampoco está ya disponible. Ahora, quienes deseen aplazar la cuota pagarán por ello el interés de recargo habitual.
¿Habrá nuevo cese de actividad?

Cuando quedan apenas unas semanas para el fin de las ayudas de cese de actividad, los autónomos que las perciben viven con la incertidumbre de si esta vez habrá prórroga. Pero parece que hay buenas noticias y será así. De hecho, la propia Seguridad Social se ha mostrado de acuerdo con mantener las medidas todo el tiempo que sea necesario.
Lo que no está claro es si se prorrogarán las ayudas tal y cómo están establecidas ahora mismo o si habrá un cambio en las mismas y se exigirán más o menos requisitos a los profesionales que deseen acceder a las mismas.
¿Qué pasará con los ERTE?

El Ministerio de Trabajo también se ha mostrado dispuesto a prorrogar los ERTE y las negociaciones con los agentes sociales ya están en curso, por lo que se espera tener una solución definitiva a lo largo de las próximas semanas, puesto que el tiempo se agota.
Lo que sí se temen algunos autónomos es que a partir de mayo tengan que pagar más por sus trabajadores en ERTE, si se aplica una medida similar a la que estuvo en vigor durante el verano de 2020.

































































































