Capital Group, una de las gestoras de fondos más influyentes del mundo, ha lanzado una advertencia de alto impacto: si la inversión en inteligencia artificial no arroja rentabilidad en el medio plazo, los mercados bursátiles sufrirán un hundimiento de consecuencias para toda la economía. El aviso, recogido en un informe reciente de la firma, coincide con un gasto desbocado de las grandes tecnológicas, que este año superará los 500.000 millones de dólares solo en infraestructura de nube e IA.
La advertencia de Capital Group y el gasto récord de los hiperescaladores
El especialista en inversión de Capital Group, John Lamb, apunta directamente al riesgo de un exceso de gasto sin retorno visible. “Si la rentabilidad de la inversión no empieza a hacerse realidad hasta dentro de varios años, existe el peligro real de que las empresas estén gastando en exceso y de que acabemos asistiendo a una dolorosa corrección”, señala el analista. La cifra de inversión prevista para 2026 por los cuatro principales hiperescaladores —Amazon, Google, Meta y Microsoft— supera los 500.000 millones de dólares, un 60% más que en 2025, según los datos manejados por la gestora.
Para poner en perspectiva este desembolso, el informe compara el gasto con los mayores proyectos de la historia reciente: el Proyecto Manhattan costó unos 30.000 millones de dólares (en dólares actuales) y el Programa Apolo ascendió a 250.000 millones. La inversión anual en IA los triplica.
| Concepto | 2025 | 2026 (est.) | Variación |
|---|---|---|---|
| Gasto de capital hiperescaladores | 312.500 M$ (aprox.) | 500.000 M$ | +60% |
| Proyecto Manhattan (coste total) | 30.000 M$ | – | |
| Programa Apolo (coste total) | 250.000 M$ | – | |
Qué descuenta el mercado: el caso de Nvidia y la paradoja de la valoración
A pesar del aviso, Capital Group reconoce que las valoraciones actuales de las grandes tecnológicas podrían ser razonables si la monetización de la IA llega en los próximos años. Nvidia, la mayor compañía por capitalización bursátil, cotiza a un PER cercano a 40 veces beneficios, una ratio elevada. Pero si miramos a 2027, con los resultados estimados, ese múltiplo se reduce a solo 16 veces. “Una valoración que no parece en absoluto demasiado exigente”, subraya Lamb.
La firma recuerda que desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022, la IA generativa ha evolucionado rápidamente. Hoy los modelos realizan tareas especializadas con solvencia y podría estar cerca un punto de inflexión en su adopción real, lo que dispararía la rentabilidad.

Frenos, riesgos y el precedente de las puntocom: ¿estamos ante un nuevo estallido?
El informe identifica tres factores que pueden retrasar la materialización del retorno. El primero es la limitación del suministro eléctrico: la disponibilidad de energía podría podría convertirse en el principal cuello de botella. Según S&P Global Energy, se necesitarán 44 gigavatios adicionales de capacidad para los centros de datos hasta 2028 en Estados Unidos, pero las nuevas infraestructuras solo aportarán unos 25 GW. Gartner predice que el 40% de esos centros sufrirán restricciones operativas por la falta de electricidad.
El gasto de 500.000 millones no es un problema si la IA se monetiza pronto. El verdadero peligro es que los inversores asuman el éxito como un hecho sin exigir resultados.
El segundo freno es la incertidumbre política. “Algunas voces comienzan a reclamar una mayor intervención de los gobiernos para ralentizar la fuerza disruptiva que podría tener la inteligencia artificial en el mercado laboral”, advierte Lamb. Un endurecimiento regulatorio, aunque improbable a corto plazo, podría frenar la adopción.
El tercer riesgo es la política monetaria. La gestora vincula el auge de la IA con la flexibilización de los grandes bancos centrales durante los últimos tres años. Si las condiciones monetarias se endurecen, la demanda de inversión en IA podría desacelerarse sensiblemente, tanto por el lado de la oferta como del de la demanda. Aunque Capital Group no espera un cambio estructural, sí advierte de que este factor puede retrasar la rentabilidad y dar un serio susto a los mercados.
Análisis E-E-A-T: el fantasma de la burbuja puntocom y la trampa de la paciencia
El discurso de Capital Group recuerda inevitablemente a los años previos al estallido de la burbuja de las puntocom. Entonces los inversores compraron expectativas de un internet que cambiaría el mundo, y así fue, pero el camino estuvo plagado de valuations insostenibles. La diferencia clave hoy es que las Big Tech generan caja de forma masiva y los múltiplos a futuro no son tan descabellados. Sin embargo, la elevada concentración del S&P 500 en unos pocos valores tecnológicos y el volumen de inversión en IA sin un caso de negocio probado a gran escala son una señal de prudencia.
En este contexto, la gestora acierta al poner el foco en los plazos: si la monetización se materializa en los próximos dos o tres años, el ciclo inversor está justificado. Si se retrasa a cinco años o más, la corrección bursátil podría ser profunda y arrastrar a las bolsas europeas, incluido el Ibex 35, donde los fondos de pensiones y los inversores minoristas tienen una exposición notable al sector tecnológico global a través de ETFs y fondos de inversión. La advertencia es un antídoto necesario contra el optimismo acrítico.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: Los resultados trimestrales de Amazon, Microsoft, Google y Meta de este año serán el termómetro para medir si el retorno de la IA empieza a aflorar en beneficios, no solo en ingresos de la nube.
- Reacción del valor: El Nasdaq ha subido más de un 20% en lo que va de 2026, impulsado por la IA; una decepción en los márgenes de las tecnológicas podría desencadenar una corrección del 10%-15% en semanas.
- Precedente sectorial: La burbuja de las puntocom estalló cuando la paciencia de los inversores se agotó; hoy, con un PER adelantado de Nvidia en 16 veces, la historia no se repite, pero exige monitorización continua.





