El 6% de los freelancers argentinos ya cobra en stablecoins por la lentitud de SWIFT

Los datos de Deel muestran que 6 de cada 100 profesionales independientes del país sudamericano ya prefieren criptodivisas estables para recibir sus honorarios. Es una cifra aún minoritaria pero que refleja un patrón de adopción impulsado por las fricciones del sistema bancario t

Los freelancers argentinos están adoptando una herramienta que, hace apenas unos años, parecía territorio exclusivo de traders e inversores tecnológicos. Según datos de la plataforma de pagos y contratación Deel, el 6% de los trabajadores independientes del país recibe sus ingresos directamente en stablecoins, criptomonedas cuyo valor está vinculado al dólar estadounidense, como USDT o USDC. Un porcentaje todavía discreto, pero que revela un patrón consistente de adopción real, motivado por algo tan prosaico como la lentitud y el coste de las transferencias internacionales tradicionales.

La cifra procede de los datos internos de Deel correspondientes al periodo comprendido entre mayo de 2025 y abril de 2026. La firma, que actúa como intermediaria entre empresas y profesionales remotos en todo el mundo, constata que el 93% de sus usuarios argentinos sigue retirando sus honorarios en dólares convencionales. Sin embargo, el 6% que opta por stablecoins no lo hace por ideología cripto ni por especulación: simplemente busca evitar las fricciones que impone el sistema bancario global.

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Thierry Edde, responsable de cripto de Deel, lo explicó con claridad en una entrevista con Forbes: ‘Creo que los freelancers de América Latina están mejor posicionados que otros mercados y son quienes están impulsando la adopción de las stablecoins’. Argentina, de hecho, se ha convertido en el principal mercado de la compañía a nivel mundial para este tipo de pagos, liderando el volumen total de transacciones en USDT y USDC.

Los motivos son muy concretos. Muchos profesionales que facturan desde el exterior realizaban tres o cuatro pasos intermedios para terminar moviendo sus ingresos a una billetera externa de criptomonedas. Deel detectó esa conducta recurrente entre los usuarios argentinos y decidió integrar todo el flujo dentro de su propio ecosistema, eliminando saltos innecesarios. Lo que antes era una maniobra laboriosa ahora ahora se resuelve con un par de clics.

Esa simplicidad operativa contrasta de forma radical con el sistema SWIFT, que sigue siendo el estándar para las transferencias internacionales. Una transferencia desde Estados Unidos hacia un país latinoamericano puede demorar varios días y, además, funciona solo durante los días hábiles bancarios. Los costes tampoco son despreciables: entre 10 y 50 dólares por operación, según el banco intermediario. Para un freelancer que factura 1.000 dólares al mes, perder hasta 50 dólares en comisiones equivale a regalar el 5% de sus ingresos.

Para un profesional independiente que factura desde Argentina, elegir stablecoins no es un capricho tecnológico: es una decisión económica de primera necesidad.

La tortuga SWIFT frente a la liebre de las stablecoins

La comparación no admite muchas dudas. Mientras una transferencia internacional tradicional puede tardar tres, cuatro o incluso cinco días hábiles en completarse, una operación con stablecoins se liquida en minutos o segundos, independientemente del día de la semana o la hora. El propio Edde subrayó que el sistema SWIFT ‘únicamente opera cinco días por semana’ y aplica costes que pueden morder una porción considerable de los ingresos de un trabajador remoto.

Las stablecoins, al estar construidas sobre cadenas de bloques públicas, permiten mover valor de forma ininterrumpida y a un coste marginal: unos pocos centavos por transacción, frente a los 10-50 dólares de una transferencia bancaria. Además, el receptor no tiene que preocuparse por la volatilidad del activo, ya que su precio está anclado al dólar. Es, sencillamente, una alternativa más eficiente para un mercado que depende de pagos transfronterizos frecuentes y relativamente pequeños.

stablecoins Argentina

Argentina, laboratorio de la adopción cripto real

Que Argentina lidere este fenómeno tiene lógica. El país combina una inflación crónica que hace muy atractivo cualquier vehículo dolarizado, un mercado laboral remoto en expansión y una población acostumbrada a buscar soluciones alternativas frente a las restricciones cambiarias. No es casualidad que Deel identifique a la Argentina como su principal mercado de pagos en stablecoins.

La integración que ha hecho Deel resuelve, de paso, una paradoja interesante: muchos freelancers ya utilizaban cripto por su cuenta, pero lo hacían a través de procesos engorrosos que multiplicaban las comisiones y los riesgos. Al incorporar la liquidación en USDT o USDC dentro de la misma plataforma donde se gestiona el contrato y la facturación, la barrera de entrada se reduce drásticamente para miles de profesionales que quizá nunca habían interactuado con una billetera digital.

Conviene, eso sí, no idealizar la fotografía. Las stablecoins no están exentas de controversias regulatorias; la propia Comisión Europea, a través de MiCA, está definiendo el marco para activos como USDT y USDC, y no todos los países latinoamericanos cuentan con la misma claridad legal. Además, depender de un único proveedor de pagos, aunque sea una empresa consolidada como Deel, introduce un punto de fallo centralizado que conviene vigilar. Pero el dato frío es elocuente: cuando una infraestructura como SWIFT deja de ser práctica para un segmento creciente de la economía, aparecen alternativas que ocupan ese espacio. Y en este caso, el 6% puede ser solo el principio.


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