Si se te antoja una sopa cremosa, ya sabes lo que puedes hacer con ese precioso paquete de alubias asturianas que tienes en la despensa desde finales de verano cuando un familiar te las regaló como recuerdo de ese hermoso sitio.
Solo tiene que venir el frío y disfrutar las judías como es debido como una reconfortante sopa cremosa con verduras y parmesano, una receta inspirada en la Toscana, Italia, y la más tradicional sopa minestrone.
Una nueva versión de una sopa cremosa que te encantará

Esta es unja nueva versión del plato. Cualquiera puede adaptarla a sus preferencias, reemplazar las verduras o cambiar la estructura final, incluso puedes hacer una fabada brutal en una hora con un bote de judías blancas, pero de eso no va nuestra receta de hoy.
El cocinado final depende del tipo de alubias y el grado de frescura, o si nos gustaría ponerle otras legumbres o no, de lo que se trata es de no hacer una receta tradicional de fabada.
Para añadir cremosidad, tritura algunas de las verduras antes de combinar las verduras con las legumbres, y deja que cada comensal termine su plato sirviéndose la cantidad de queso que desee.
Ingredientes para 6 personas de la sopa cremosa de judías

Alubias blancas 200 g
Cebolla morada o blanca 1
Puerro fino 1
Diente de ajo 1
Apio 1
Zanahoria 2
Nabo 1
Repollo o berza (un pedazo) 70 g
Tomate concentrado 15 ml
Vino blanco 125 ml
Caldo de verduras o agua (cantidad necesaria)
Queso Parmesano al gusto
Perejil fresco o tomillo
Pimienta negra molida
Sal
Aceite de oliva virgen extra
¿Cómo hacer sopa cremosa de judías con verduras y parmesano?

Dificultad: Fácil
Tiempo total 2 h 15 m
Elaboración 15 m
Cocción 2 h
Reposo 10 h
La única «dificultad» con esta receta es recordar remojar los frijoles, preparar todas las verduras y tener paciencia para cocinarlas bien.
Primero debes colocar las alubias (prelavadas si es necesario) en un recipiente grande cubierto con agua fría. En este caso, si son muy grandes, las debes dejar en remojo por unas 10 horas; si las dejas más tiempo, tardarán menos tiempo en cocinarse
Escurre y enjuaga las alubias remojadas. Colocar en un caldero o cazo grande y rociar con un poco de aceite de oliva y abundante agua. Llevar a ebullición, reducir el fuego y cocinar hasta que estén tiernas.
Según el método de remojo y la variedad, pueden tardar entre 90 minutos o unas dos horas. Mientras tanto, lava y prepara todas las verduras. Picar finamente las cebollas, los puerros y el ajo pelados; pela ligeramente las zanahorias y córtalas en rodajas finas o medias lunas.
Saca el apio rallado y cortado en dados; rallar la col y picar el rábano. En otra sartén grande, calienta el aceite de oliva y fríe las cebollas con una pizca de sal. Agrega los puerros y el ajo y cocina por unos minutos hasta que estén suaves.
Agrega las zanahorias y el apio, el concentrado de tomate y revuelve un par de veces. Agrega el repollo y los rábanos, prueba, agregue el vino y deja que se aclare. Cubre con caldo o agua y deje cocinar durante unos 30 minutos o hasta que las verduras estén muy suaves.
Supervisa el punto de líquido, por si necesitas agregar más o permitir que reduzca los últimos minutos. Mezcla la porción hasta obtener una consistencia cremosa.
Una vez que las judías estén en la cocción deseada, agrégalos al caldero de las verduras. Si hay un poco menos, puedes cocinar durante otros 15-20 minutos a fuego lento. Salpimentamos al gusto y añadimos queso parmesano recién rallado y tomillo o perejil.
¿Con qué acompañar la sopa de judías toscana?

Un buen plato de cuchara como esta sopa cremosa de alubias y vegetales necesita migas buenas y consistentes para hacer una comida. Si sirviéramos raciones grandes, no añadiríamos nada más a la carta, tal vez sólo yogur natural de postre o alguna fruta ligera y digerible.
Por ejemplo, en raciones más pequeñas, como aperitivo, podemos combinar un menú más completo sirviendo pescado en papel aluminio o carne frita como segundo plato.
¿Qué nos aportan las alubias?

Uno de los granos de invierno más populares en la mayoría de los hogares son las alubias blancas. Aunque muchas veces nos sorprende una ensalada de judías blancas en un restaurante un caluroso día de agosto.
Ya sea fría o caliente, con cuchara o tenedor, está claro que las legumbres son uno de esos alimentos bastante completos en cuanto a nutrición y beneficios para nuestro organismo.
Contrariamente a lo que solemos pensar, las alubias prácticamente no contienen calorías y son altamente digeribles. Son una fuente de carbohidratos y proteínas de origen vegetal. Además, es un alimento recomendado para personas de todas las edades por su contenido en ácido fólico, que interviene en la formación y buen mantenimiento de nuevas células.
Propiedades de las alubias

Alto contenido en hierro
Vitaminas del grupo B
Alto contenido en fibra
Gran fuente de minerales como el potasio, el calcio y el zinc
Alto contenido en proteínas vegetales
Beneficios de las alubias

- Reducir los niveles de colesterol
- Te ayudan a perder peso
- Mejorar la piel
- Reducir el riesgo de cáncer de colon
- Luchan contra el estreñimiento
- Centrarse en la salud renal
- Prevención de problemas de desarrollo en los bebés durante el embarazo o la lactancia
- Mejora la memoria y mantiene bien desarrollado nuestro sistema nervioso y muscular
Además de sus muchos beneficios para la salud, las judías blancas también son versátiles culinariamente y se pueden crear un sinfín de recetas para disfrutar en casa; desde ensaladas y guisos hasta snacks saludables en casa.
Uno de las recetas estrella de este plato son las famosas habas asturianas, que, junto con las lentejas, son sin duda uno de los platos más apetecibles en época de frío.























































