‘Supervivientes’: Una isla desierta, un calor sofocante, lluvias torrenciales con categoría de monzón sin un techo que proteja, ausencia de comida salvo la que uno mismo se agencia a través de la pesca o la caza con recursos más que limitados… El plan no suena paradisíaco aunque el escenario lo sea. La situación no es fácil, no hay duda de ello. El hambre acecha y al margen de todo esto, la convivencia con gente desconocida, y a menudo de (mal) carácter, agrava profundamente la situación.
¿Os arriesgáis? ¿Iríais a vivir la aventura? Quizá así suene poco atractivo, pero con un buen salario semanal todo se ve de otro color. Efectivamente, tal y como dicen, las penas con pan… Hoy hacemos un recorrido por los participantes de ‘Supervivientes’ con los cachés más impensables y estratosféricos de su historia.
ISA PANTOJA

‘Supervivientes’ tiene como costumbre ‘invitar’ a participar a su experiencia hondureña a un representante de cada familia mítica en España. De los Pantoja, en 2011, acudió Kiko Rivera, en 2015, cuatro años después, tuvo lugar la participación más esperada desde entonces: Isa Pantoja, conocida cariñosamente en los medios de comunicación como Chabelita o Isabel II.
La hija menor de la tonadillera firmó un contrato en el que semanalmente se embolsaría la nada despreciable cantidad de 15.000 euros. Isa llegó hasta la final, es decir, 10 semanas de concurso, lo que le supuso un montante total de 150.000 euros en su participación.
DULCE

Tan solo un año después, Dulce, la niñera de Isa Pantoja desde que Isabel madre la trajo de Perú, se convirtió en una de las protagonistas de la edición de 2016. Se lo pensó mucho, pero siguió el consejo de «su niña» (como ella la llama) y decidió lanzarse del helicóptero, sí, pero bajo un buen talón.
Dulce firmó un contrato blindado por valor de 20.000 euros semanales. A su salida del concurso, la niñera hizo unas declaraciones en la revista ‘Lecturas‘ que bien le han valido una querella por parte de Julián Muñoz sobre el que dijo: «Necesito contar mi verdad. Ocurrió en Marbella. Esta persona empezó a acosarme sexualmente a diario. Isabel no estaba, utilizaba el poder para que yo cediera. Quería obligarme, me pedía que subiera a su habitación y yo tenía que desaparecer de la casa. Nunca lo consiguió».
BIBIANA FERNÁNDEZ
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El personaje de Bibiana Fernánez, representado entonces por Toño Sanchís, el manager de las estrellas de Telecinco hasta que Belén Esteban tiró de la manta, era la figura más cotizada para la edición de ‘Supervivientes 2014’. Bibiana ha hablado de crisis económica y ruina personal muchísimas veces, por lo que su presencia en el reality no nos extrañó. Aun así, el concurso pudo con ella.
La actriz y presentadora ganaba semanalmente 24.000 euros pero el papel que desempeñó en Honduras desencantó tanto al público como a la cúpula de la productora y de la cadena que confió en ella. Por ello, pidió disculpas.
ALBA CARRILLO

Alba Carrillo, modelo, madre del único hijo de Fonsi Nieto y ex mujer del tenista Feliciano López. A pesar de su currículum sentimental, Alba se vale por sí misma. Es rápida, contesta tajante, es carne de reality y en ello anda. Está siendo, en estos días, uno de los personajes más polémicos de la edición. Se agradece teniendo el cuenta el casting de este año.
Sus amagos de abandono, en tan solo tres semanas de concurso, se cuentan por decenas, pero Alba, teniendo en cuenta que es uno de los personajes estrella de este año -26.000 euros semanales- si decidiese abandonar, tendría que abonar una indemnización de 100.000 euros por incumplimiento de contrato.
CARMEN LOMANA

Nadie podía pensar que Carmen Lomana cambiaría los tés de Embassy o el shopping por la milla de oro de Madrid por una playa desierta en mitad de la nada en algún punto entre Honduras y España. Pues sí, así fue. Lomana participó en un concurso de piscinas y lanzamientos desde un trampolín en Antena3 algo que ella misma confesó le quitó el miedo para tirarse desde el helicóptero de ‘Supervivientes’.
Su caché, el más alto de la edición junto con el de la siguiente participante, ascendía de los 30.000 euros semanales.
CARMEN GAHONA

Carmen Gahona, conocida como el azote de Raquel Bollo, se metió rápidamente al público de Telecinco en el bolsillo en su primera intervención en el desaparecido ‘Sálvame Deluxe’. Sus expresiones irónicas, sus respuestas elocuentes y su rapidez mental la convirtieron en un reclamo para la audiencia.
Se le invitó a participar en la edición de ‘Supervivientes 2015’ junto a Isa Pantoja y Carmen Lomana pero la Gahona tuvo que volverse a la semana de estar allí ya que, al ser una persona que padece diabetes, había ciertas situaciones que podían poner en riesgo seriamente su salud. 30.000 euros por semana constaba en su contrato.
ROSA BENITO

Rosa Benito fue la gran revelación para la edición de ‘Supervivientes’ celebrada en 2011. Directamente, la mejor pagada de su año, con unos honorarios de 30.000 euros semanales. La cuñada de Rocío Jurado estuvo 10 semanas concursando en Honduras, lo que le supuso un montante total de 300.000 euros, a los que se le añadieron los 200.000 del premio.
Es decir, la participación de Rosa Benito en ‘Supervivientes 2011’ le generó un total de 500.000 euros en tan solo tres meses de trabajo.
AMADOR MOHEDANO

La participación de Rosa Benito en ‘Supervivientes 2011’ marcó un antes y un después en la relación con su marido, Amador Mohedano. Juntos durante casi 30 años, la Benito encontró en la isla una libertad que antes decía no tener: «yo no sé lo que es ir a cenar o ir al cine. Del trabajo voy a mi casa y de casa, al trabajo».
Además, Rosa se encariñó especialmente con uno de sus compañeros, José Manuel Montalvo, algo que a Amador no le hizo mucha gracia. Cuando la pareja rompió, fue el hermano de La Más Grande quien se quiso tomar la revancha y quien se lanzó a la aventura de participar en el reality más extremo de la televisión. ¿Su caché? 30.000 euros semanales.
MILA XIMÉNEZ

La participación de Mila Ximénez en ‘Supervivientes’ estaba prevista para el año 2015, es decir, que iba a compartir aventura con Chabelita, Carmen Gahona y Carmen Lomana, entre otras. Eso habría sido lo ideal pero en el reconocimiento médico previo al arranque del concurso, descubrieron que Mila tenía un pequeño quiste en el útero que afortunadamente no fue nada grave.
Pero su momento llegó en 2016, y en lugar de 20.000 euros, que era lo pactado para participar en 2015, se embolsó 30.000 euros semanales. No consiguió ganar pero estuvo en la final.
EDMUNDO ARROCET

Edmundo Arrocet es la Bibiana Fernández de 2014. Las expectativas eran altísimas en su figura, tanto fue así que tanto la productora como la cadena apostaron -y mucho- por su fichaje. Era su galáctico particular, su estrella asegurada, el ser por quien todo el mundo pondría Telecinco y no otra cadena, y por ello firmaron un contrato de 30.000 euros semanales, el caché más alto de su edición.
Lejos de estar haciendo un buen papel en el concurso, Edmundo se ha centrado en hacer yoga, no participar de la caza o pesca en equipo para comer y no está entrando en ningún conflicto, tal y como se esperaba de él.



En concreto, el grupo DIA ha cerrado más de medio centenar de locales, que se ven compensadas con algunas aperturas. Pese a todo, la superficie de venta se reduce en un 2,6%. Un hecho que preocupa -y mucho- a los inversores de la compañía. Sin embargo, el CEO está convencido de que el proceso de cierres ha llegado a su fin, y ahora comienza la recuperación. Todo con la mirada puesta en un objetivo concreto: aumentar la cuota de mercado que, en este momento, está muy disputada.

















Cómo está la deuda























Aunque algunos accionistas lo veían con muy buenos ojos, la opción de Pablo Isla, hasta ahora consejero de la operadora y con antigüedad suficiente en el cargo, que además ya había sucedido a César Alierta en Tabacalera, resultaba difícil. Su excelente trabajo en Inditex y la tranquilidad del puesto complicaban que el ejecutivo pudiera siquiera plantear moverse de esa situación. Políticamente hubiera sido un paso adelante; profesionalmente, sin embargo, era una decisión de riesgo. No fue un hasta siempre, pese a su reciente salida del consejo de administración del operador, más bien un “ahora no es el mejor momento”.






















