lunes, 4 julio 2022 8:09

Borja Prado podría no cumplir objetivos en Endesa

Los tres primeros meses del 2017 no serán recordados con optimismo por parte de las grandes eléctricas. En el caso de Iberdrola su negocio recurrente le ha hecho ganar 627 millones de euros (sin tener en cuenta los extraordinarios de Gamesa), lo que supone una caída en torno al 10%. Aun así, la compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán parece haber capeado mejor el temporal que sus principales rivales. Uno de ellos, Endesa, ha rendido cuentas y no lo ha hecho de manera positiva, excusándose en que “el negocio liberalizado se vio afectado por difíciles condiciones de mercado tanto en gas como electricidad”.

Un escenario muy similar para todas las eléctricas pero que no ha capeado bien Endesa ya que su beneficio operativo (ebitda) ha retrocedido un 12% y el beneficio neto un 26%, situándose en los 702 y 253 millones, respectivamente. Una caída que la compañía alude a que “las excepcionales condiciones de mercado en ambos trimestres dificultan la comparación del ebitda y beneficio neto”. Además, por si estos ratios no fueran negativos hay que sumar que la deuda neta del grupo se ha incrementado este año en más de 550 millones de euros, alcanzando los 5.495 millones, es decir, un 11% más que a 31 de diciembre de 2016. No obstante, y a pesar de este aumento, la cotizada goza de una elevada liquidez que cubriría 35 meses de vencimientos de deuda (el mayor montante vence en plazos más largos).

Entre los motivos de estos malos resultados se aprecia como el precio de la electricidad se ha incrementado notablemente (+81%) y ha alcanzado un precio medio de 55,6 euros por MWh. Aun así, desde la compañía destacan que estas excepcionales condiciones de mercado de este trimestre se normalizarán a lo largo del año (sobre todo en el segundo semestre) y los objetivos para este año estarán respaldados por acciones de gestión adicionales.

Una subida del precio de la electricidad que se ha incrementado a nivel mundial por el encarecimiento de las materias primas, así como por las bajas temperaturas, la escasez de lluvias o las dificultades del sistema eléctrico francés. Una situación que preocupaba al Gobierno y que les ha llevado a tomar medidas, como haber congelado la parte regulada del recibo de la luz en 2017

Algunas casas de análisis han señalado que la compañía se muestra demasiado optimista con que cumpla los objetivos para este año, como pueda ser alcanzar un beneficio neto de 1.400 millones de euros, puesto que dicha estimación no incluía los elementos no recurrentes que se han producido en los tres primeros meses del año y que dificultan alcanzar dicha cifra. Además, habrá que estar al tanto de distintos elementos que pueden perjudicar o beneficiar a Endesa en próximos meses como son las condiciones climáticas, el bono social o la situación de las nucleares (pendientes del cierre o de su extensión).

Un bono social que está pendiente de aprobación pero que se prevé que sea más satisfactorio para las grandes eléctricas puesto que la nueva norma establece que los 200 millones que cuesta lo paguen todas las comercializadoras mientras que anteriormente únicamente recaía sobre las compañías con actividad de generación, distribución y comercialización, lo que abre el espectro desde las 23 compañías que lo asumían antes a las 280 empresas que podrían hacerlo en la actualidad. Aunque todavía está pendiente de aprobación y podría sufrir cualquier tipo de cambio. Un cambio que podría llevar a Endesa a pagar el 37,5% del total frente al 41% del mismo, según datos publicados por el BOE en su Real Decreto-ley 7/2016.

El bono social sería más favorable que el anterior”

La compañía, presida por Borja Prado, no ha sabido capear adecuadamente un temporal en el que otras cotizadas del sector, como Iberdrola, han logrado ser “menos malas”. Desde Bankinter destacan que “Endesa no ha podido trasladar a sus clientes este mayor precio del pool ya que gran parte de los contratos de venta de electricidad estaban cerrados con anterioridad a un precio menor”.

Unos resultados que, como los de Iberdrola, tienen también matices. En este caso, y como es lógico, hemos tenido en cuenta la contribución de Enel Green Power (EGPE) en el primer trimestre de 2017, puesto que de no considerar los 57 millones que ha aportado al ebitda la caída hubiera sido de un 19%. Por tanto, es necesario echar un vistazo a meses atrás, más concretamente a julio de 2016, mes en el que Endesa decidió adquirir el 60% del capital de Enel Gren Power España, cuarto operador del sector de renovables español, que le faltaba puesto que ya poseía el 40% y por el que tuvo que desembolsar 1.207 millones de euros.

Una compra que ha tenido su impacto en la producción de energía del grupo, que ha pasado de los 15.363 GWh a los 18.980 GWh (EGPE contribuye con 994 GWh). La mayor fuente de energía sería nuclear (7.184 GWh), que ha logrado un crecimiento de dos dígitos aunque el mayor incremento lo registra el carbón, que aumenta un 57% mientras que la energía hidráulica parece hacer aguas y sufre una caída del 36%.

Endesa es una de las grandes eléctricas de nuestro país, que cuenta con cerca de 10.000 empleados y que presta servicio a más de once millones de clientes gracias a sus 316.500 kilómetros de redes de distribución y transporte. Además, no sólo comercializan la energía en el mercado liberalizado de España sino también en otros como Portugal, Alemania, Bélgica, Francia y Holanda. La compañía española forma parte del grupo italiano Enel, multinacional de la energía y uno de los principales operadores integrados globales en los sectores de energía y gas, que posee el 70,1% del capital de Endesa.

El mercado duda de que cumpla el plan

Unas dudas acerca de si cumplirá su objetivo de beneficios para este año que el mercado también pone en tela de juicio al registrar una fuerte caída tras presentar sus resultados. Estos números rojos no dañan la estructura alcista de un título que ha logrado una subida en torno al 8% mientras que a doce meses se anota una revalorización cercana al 20% que le ha llevado a alcanzar su cota más alta desde 2014. Aun así, este comportamiento es peor al de su índice de referencia y es que las ‘utilities’ están registrando un peor comportamiento que otros sectores debido a su carácter defensivo en un entorno de crecimiento como el que estamos viviendo.

En mi opinión, la compañía ha obtenido 253 millones de beneficio, y aunque Endesa espera un mejor segundo semestre, las dudas podrían estar fundadas y no alcanzar los 1.400 millones previstos para este año. Además, cuenta con distintos focos de incertidumbre que pueden beneficiar pero también perjudicar para que se alcance ese objetivo.


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