La hipertensión es un mal que cada vez afecta a más población adulta en España. Un alto porcentaje de la población padece este problema y ni siquiera lo sabe. Pese a que supone riesgos bastante graves, más aún si se tienen otras patologías que puedan complicarla, es un mal silencioso en muchos casos. Aunque existen algunos síntomas que te podrían estar alertando de tensión alta.
Cada año mueren unos 7.5 millones de personas en todo el mundo por problemas derivados de la tensión alta. Pero es algo que se puede controlar muy fácilmente con una simple medicación. Para ello se emplean tratamientos como el de Amlodipino, que suele ser bastante habitual. Sin embargo, como le ocurre a todos los medicamentos, tiene sus efectos secundarios.
¿Tienes hipertensión? Conoce los efectos secundarios del Amlodipino
¿Qué es el Amlodipino?

El Amlodipino es un bloqueador de canales de calcio de efecto duradero tomado por vía oral y con una eficacia de al menos un día. Pertenece al grupo de las dihidropiridinas, y posee un efecto parcialmente vasodilatador, por lo que también puede mejorar la circulación sanguínea.
Estos bloqueadores BCC son medicamentos que actúan mediante el bloqueo de la corriente de calcio hacia el interior y afectan particularmente a las células donde la entrada de calcio es relativamente más importante. Además, como dihidropiridina, es un tipo de molécula basada en la piridina. Una base química que comparten muchos medicamentos conocidos.
Generalmente, los bloqueadores de canales de calcio no se recomiendan para pacientes con insuficiencia cardíaca, pero en el caso del Amlodipino se puede usar con menor riesgo si otros medicamentos para tratar la hipertensión, o angina, presentan mayores contraindicaciones.
Contraindicaciones del Amlodipino para hipertensión

Una de las contraindicaciones conocidas para el Amlodipino para la hipertensión tiene que ver con las alergias de algunas personas a los principios químicos de este compuesto. En esos casos, sí que se debe tener mucha precaución al tomar este tipo de medicamentos.
Tampoco está recomendado en personas que padecen choques cardiogénicos, cuyos ventrículos no pueden bombear suficiente sangre. El motivo es que los BCC empeoran la situación, ya que previenen el flujo de iones de calcio hacia las células cardíacas, y dichos iones son necesarios para la función del bombeo.
En los pacientes con hipotensión severa también se debe evitar el uso de este medicamento para la hipertensión. El motivo es que podría empeorar la presión baja, lo que podría terminar en problemas peores.
Por otro lado, las personas con un hígado con funciones reducidas, también deben tener precauciones a la hora de emplear este medicamento. El motivo es que no se podrá metabolizar el Amlodipino del todo, lo que hará que su vida media sea más prolongada y permanezca en el organismo.
Por último, no se ha demostrado la seguridad en las embarazadas, aunque se sabe que en dosis altas puede tener efectos tóxicos para ellas. Tampoco se conoce si puede entrar en la leche materna de las madres que amamantan.
Efectos secundarios conocidos

El Amlodipino, para la hipertensión, puede tener efectos secundarios. Algunos pueden ser leves, y suelen desaparecer. Pero si son síntomas severos o no desaparecen, siempre deberías consultar a tu médico.
Entre los efectos secundarios están:
- Inflamación de las extremidades.
- Dolores de cabeza.
- Molestias estomacales.
- Náuseas.
- Dolor de estómago.
- Mareos o aturdimiento.
- Somnolencia.
- Cansancio excesivo.
- Rubor.
Además de estos efectos secundarios, también se conocen algunos más graves. Si notas alguno de ellos, consulta inmediatamente al médico:
- Dolor de pecho frecuente (podría indicar problemas cardíacos).
- Ritmo rápido, con palpitaciones o irregular.
- Desmayos.
Riesgo vs beneficio

Evidentemente, si estás tomando Amlodipino no deberías interrumpir el tratamiento en ningún caso, ya que los beneficios que está aportando para la hipertensión pueden compensar los posibles riesgos que podrías tener.
Todos los medicamentos, hasta los más habituales que se compran sin receta médica, tiene sus efectos secundarios y contraindicaciones. La propia aspirina, que es de uso frecuente, tiene un prospecto lleno de contraindicaciones y efectos secundarios posibles. En cambio, la gente la usa a diario.
Pero, recuerda, no tomarlos podría tener riesgos muy superiores a estos. La hipertensión alta no tratada puede acarrear problemas serios para tus arterias, ya que las daña, haciéndolas menos flexibles, fuertes y elásticas. Eso podría terminar en problemas del sistema circulatorio o en algo mucho peor, como un aneurisma.
También puede dañar tu corazón, produciendo enfermedades de las arterias coronarias, problemas de corazón izquierdo agrandado, ataque cardíaco, insuficiencia, y muerte súbita. Otro de los órganos que puede dañar es el cerebro, con ataque isquémico transistorio, accidentes cerebrovasculares, demencia, y deterioro cognitivo.
Los riñones son otros de los órganos dañados por la hipertensión. Podría producir glomeruloesclerosis e insuficiencia renal. Los ojos también se dañan, con problemas en la retina, coroidopatía, daños en el nervio ocular, etc. Incluso puede producir disfunción eréctil y disfunciones sexuales en mujeres.
¿Qué debo hacer si lo tomo?

En cualquier caso, si estás tomando Amlodipino para la hipertensión y notas alguno de los síntomas citados anteriormente, lo ideal es que lo consultes con tu médico de cabecera.
No decidas reducir la dosis o interrumpir el tratamiento por tu cuenta. Siempre es recomendable contar con la supervisión de un profesional, más cuando se trata de tu salud.
Él podrá evaluar, según tu historial y la información de lo que has notado, si deberías seguir tomando Amlodipino, o si puedes cambiar a otro tratamiento similar.



























































