La situación económica actual no es la mejor, y no hay visos de recuperación a corto plazo, así que los emprendedores deben buscar alternativas para conectar con el consumidor ahora que este está recortando sus gastos.
La inestabilidad económica está llevando a muchas personas a ajustar su economía doméstica y consumir menos, y los emprendedores deben adoptar sus estrategias de marketing a este cambio en el comportamiento del consumidor.
El objetivo es buscar la confianza

Todas las acciones que vamos a ver tienen un único objetivo: generar confianza en el consumidor. Que este tenga claro que una determinada marca es su mejor opción cuando le llegue el momento de hacer una compra.
Ahora el objetivo de los emprendedores no es vender más a toda costa, sino vender mejor y fidelizar al público. Porque al final los clientes más rentables son aquellos que vuelven una y otra vez.
Compartir mensajes que generen empatía

Para conectar con el consumidor hay que generar empatía con él. Ponerse en su lugar, entender su situación y hacerle ver que se le comprende. Por tanto, puede ser necesario abordar un cambio en la política de comunicación de la empresa.
Si el cliente que antes compraba 10 unidades ahora solo puede comprar tres, hay que hacerle ver que en estos complicados momentos estamos con él, y que no vamos a intentar convencerle para que gaste más de lo que puede.
La comunicación debe ser constante

No se trata de agobiar, pero sí de conseguir que la marca tenga una presencia más o menos constante en la mente del consumidor. Conseguirlo requiere hacer ajustes en la comunicación y hacerle ver al cliente que la empresa sigue ahí hasta en momentos difíciles.
Paralizar la comunicación ahora implica que en el futuro habrá que reconstruir la imagen de la marca, y esto implica una nueva inversión de tiempo y dinero. De ahí que sea más inteligente seguir comunicando.
Aportar contenido de valor para conectar con el consumidor

La comunicación de un negocio nunca debe ser totalmente comercial, y mucho menos ahora. Los consumidores ya saben que vendemos tal cosa u ofrecemos un determinado producto, es momento de darles información de valor.
Por ejemplo, una peluquería, puede crear y compartir contenido en sus redes sociales sobre cómo debería ser el cuidado del cabello con mechas. O un supermercado puede compartir recetas a base de ingredientes muy económicos.
Poner en valor la calidad de la marca

En época de crisis los consumidores limitan sus gastos a los imprescindibles, de ahí que las tiendas low cost hayan visto reducir su margen de beneficios estos últimos meses. Y, cuando gastan dinero, quieren asegurarse de que lo hacen de forma inteligente.
Por eso, ahora es buen momento para poner en valor la calidad de la marca. En tu pequeña tienda de ropa unos vaqueros pueden costar más que en Stradivarius, pero a los consumidores ahora les compensa más gastar algo más en prendas que duren más tiempo, porque así ahorran.
Conseguir la fidelización a toda costa

En época de bonanza algunas empresas no tienen interés en conectar con el consumidor. Quieren clientes que lleguen, compren y se marchen, sin importar que no vuelvan en el futuro.
Pero ahora estamos en la situación contraria. Las marcas necesitan fidelizar a su publico, conseguir que cuando una persona necesite un producto o servicio piense inmediatamente en ellas y no en otras.
Solventar el problema de los gastos de envío

El constante incremento de los precios del combustible está causando que muchos negocios ya no puedan ofrecer gastos de envío gratuitos, y esto puede dar lugar a la pérdida de clientes. Así que hay que compensar a los visitantes de la web.
Conseguir ofrecerles algo que les resulte lo suficientemente atractivo como para convencerles de que compren aquí y no en otro lugar. Por ejemplo, mejorar las fichas de producto o implementar un sistema de probador virtual.
Ofertas para conectar con el consumidor

En los últimos meses se ha disparado la búsqueda de cupones descuentos y los programas de ofertas diarias vuelven a funcionar a pleno rendimiento. Como emprendedor, no puedes desaprovechar la oportunidad.
Procura lanzar ofertas con más frecuencia que antes, pero revisa bien tus márgenes de beneficio para no acabar realizando una gran cantidad de ventas a pérdida.
Colabora con la sociedad

En épocas complicadas, los consumidores ven con mejores ojos a aquellas empresas que tienen una dimensión social y demuestran que se preocupan por la ciudadanía. Pequeñas acciones pueden mejorar la imagen de tu negocio y ayudar a muchas personas.
Por ejemplo, si tienes un restaurante, puedes repartir la comida sobrante cada día entre personas con pocos recursos económicos. O puedes patrocinar algún evento deportivo orientado a la recaudación de fondos.
Muestra el lado más humano de tu negocio

Ahora más que nunca es necesario que saques a relucir el lado más humano de tu marca, y que demuestres que puedas aportar mucho más que buenos productos o servicios.
A través de campañas de comunicación online y offline puedes conseguir que el público se interese por ti. Quizá no vayan a comprar ahora, pero, si deciden hacerlo en futuro, seguramente acudirán a tu negocio.

































































































































