Trump ejecutivos cripto: reunión en la Casa Blanca con Coinbase, Kraken y Blockchain.com

El encuentro se produce con la Clarity Act, la ley de estructura de mercado cripto, aún pendiente de votación tras el receso del Congreso. La SEC presentó este martes su propio marco para las ofertas de criptoactivos, mientras la votación se retoma en septiembre.

La agenda cripto de Donald Trump suma hoy una reunión en la Casa Blanca con directivos de Coinbase, Kraken y Blockchain.com.

Reunión en la Casa Blanca: qué sabemos y qué no

La cita fue adelantada la semana pasada por POLITICO. Según Bitcoin Magazine, se abordará la regulación de los activos digitales, aunque la Casa Blanca no ha hecho público un orden del día detallado. Tampoco ha trascendido qué representantes de los mercados de predicción acudirán al encuentro.

Publicidad

El motivo es claro: la industria cripto lleva años pidiendo reglas del juego definidas. En Estados Unidos, la discusión sobre si un token es un valor o una materia prima todavía no está resuelta, y eso frena inversiones y planes de expansión dentro y fuera del país.

La presencia de Coinbase, Kraken y Blockchain.com no es casual. Son tres de las mayores plataformas de compraventa de criptomonedas del mundo y han lidiado directamente con la SEC en los últimos años. Sentarse en la misma mesa con la Casa Blanca supone un reconocimiento explícito de que el sector ya no opera en los márgenes.

Los mercados de predicción —plataformas donde se puede apostar por el resultado de eventos reales, desde elecciones hasta decisiones políticas— también estaban invitados, según el avance de POLITICO, aunque no se ha confirmado qué empresas concretas acuden. Su inclusión señala hasta qué punto la Casa Blanca quiere abrir la conversación a nuevos actores.

La reunión se produce con la Clarity Act, la ley de estructura de mercado cripto, aún sin votar. Los legisladores esperaban aprobarla antes del receso de agosto, pero la votación quedó aplazada.

La regulación cripto en EE.UU. avanza sin una ley única, pero todos los actores mueven ficha a la vez.

La SEC presentó este martes su propio marco para las ofertas de criptoactivos, un paso en paralelo mientras la Clarity Act continúa bloqueada. Esa propuesta llega en un momento en el que el regulador bursátil ha rebajado la presión sobre el sector.

La Clarity Act y la SEC, dos frentes abiertos

La Clarity Act es la gran promesa legislativa para dar un marco legal a los criptoactivos. Lleva meses de retraso y va camino de convertirse en una de las normas más discutidas del año. El texto que se maneja desde julio incluye una cláusula ética, que prohíbe a los cargos públicos promocionar criptomonedas o ganar dinero con ellas.

El retraso de la ley no ha frenado a los reguladores. La SEC ha retirado varias demandas de alto perfil contra empresas cripto y ha adoptado un tono más amable desde la llegada de Trump a la presidencia. El presidente ha aprobado además varias piezas legislativas favorables al sector.

El propio Trump ha reportado más de 1.400 millones de dólares en ingresos procedentes de los negocios cripto de su familia, según los datos recogidos por la publicación especializada. Los demócratas han criticado este vínculo por posible conflicto de intereses, aunque la Casa Blanca y el presidente niegan cualquier irregularidad.

Qué significa para el inversor en cripto

Más allá del simbolismo, el mensaje de la reunión es claro: la regulación de los criptoactivos avanza por vías paralelas. Por un lado, una ley que no termina de aprobarse; por otro, un regulador que actúa. Para un inversor medio, especialmente en España, esto importa porque lo que decida Estados Unidos suele marcar la agenda en el resto del mundo, aunque la Unión Europea ya tiene su propio reglamento MiCA.

No conviene confundir avance institucional con certidumbre. El conflicto de intereses señalado por los demócratas y la dependencia de una sola figura política son riesgos reales. Pero que las grandes plataformas se sienten a negociar con la Casa Blanca sugiere que el sector ha dejado de ser visto como un fenómeno marginal.

Septiembre volverá a poner a prueba la capacidad del Congreso para aprobar la Clarity Act. Mientras tanto, los inversores harán bien en vigilar cualquier cambio en la definición legal de los tokens, porque ahí se juega buena parte del futuro del mercado.

La reunión de hoy no resolverá la Clarity Act por sí sola, pero puede acelerar los consensos básicos sobre qué es un activo digital y quién debe supervisarlo. Ahí reside la clave para los próximos meses.


Publicidad