Hay que ver lo ricas que están las berenjenas. Tanto que se trata de una de las verduras que más se consumen, no solo en nuestro país, sino en gran parte del mundo. Pero además de estar muy ricas también se trata de una verdura que es muy fácil de conseguir y que sale muy económica. Pero además también es muy versátil, ya que se pueden preparar de muchas maneras. Precisamente en este artículo te vamos a mostrar una que además de estar muy buena la puedes preparar en tan solo 10 minutos: a la romana. Así que sigue leyendo si quieres entrarte de todo.
Las propiedades de las berenjenas

A nosotros no nos extraña que las berenjenas sean una de las verduras que más se consumen en nuestro país. Y ya no solo porque tengan un sabor tan especial como característico. Ni porque sea muy sencillo conseguirlas y que también sean muy económicos. También porque tienen una gran cantidad de propiedades que son muy beneficiosas para el organismo humano. Así, por ejemplo se trata de un alimento que ayuda a facilitar los procesos de digestión. Pero además también diurética, antioxidante y muy beneficiosa para el sistema nervioso. En este artículo te explicamos cómo prepararlas a la romana.
Los ingredientes que necesitas para preparar esta receta

Además de que es una receta muy fácil de preparar y que hacerlo apenas te llevará tan solo unos diez minutos, una de las cosas que más nos gustan de esta receta es que tienen un sabor increíble y que se puede tomar tanto para cenar como para comer. Además, otra de las cosas que más nos gustan es que conseguir los ingredientes para preparar esta receta es una tarea muy sencilla. Tanto que los vas a poder conseguir en cualquier mercado o supermercado. Toma nota, porque son los siguientes, dos berenjenas, dos huevos, 50 gramos de harina, 50 mililitros de leche, un poco de sal y un chorro de aceite de oliva.
Lo primero que tienes que hacer para empezar a preparar esta receta de berenjenas a la romana

Lo primero que tienes que hacer para preparar esta receta de berenjenas a la romana es hacer el rebozado. Para ello tienes que mezclar en un bol los siguientes ingredientes: huevos, harina y leche.
A continuación remueve todo

Una vez que hayas incluido en el bol los huevos, la harina y la leche, lo siguiente que tienes que hacer es remover los ingredientes hasta formar una masa lo más homogénea que puedas.
Ahora reserva la tempura de las berenjenas a la romana en la nevera

Cuando la tempura de las berenjenas hayan adquirido la textura y consistencia deseada, tienes que reservarla en la nevera durante unas horas. Al menos tienes que tenerlas en su interior durante dos horas. Pero ten en cuenta que lo ideal es que la tengas durante una noche entera.
A continuación pela y corta las verduras en bastones largos

Mientras refrigeras la tempura en el interior de la nevera, otra de las cosas que puedes ir haciendo mientras tanto es darle la forma de bastón a la nevera. Para ello lo primero que tienes que hacer es pelarlas. Y después de eso lo que tienes que hacer es cortarla en tiras, es decir, de manera vertical.
Mientras puedes ir precalentando el aceite

Una vez que ya hayas dado a las berenjenas la forma de bastón, el siguiente paso que tienes que dar para preparar esta receta es freírlas. Y para ello, lo primero que tienes que hacer es calentar un abundante chorro de aceite de oliva virgen en una sartén.
Ahora reboza las berenjenas con la tempura

Mientras el aceite va adquiriendo la temperatura necesaria para freír las berenjenas, lo que puedes ir haciendo es pasar las verduras por la tempura. Para ello lo que tienes que hacer es coger los bastones y pasarlos por la mezcla hasta que veas que se crea una base sólida que los envuelva. También has de estar pendiente del aceite, nos referimos a que no deberías de dejar que saliese humo, lo cual significaría que se está calentando demasiado.
El siguiente paso es freírlas

Una vez que hayas rebozado las berenjenas y que el aceite haya adquirido la temperatura necesaria, te toca freír las berenjenas. Con que las tengas friéndose durante un minuto o un minuto y medio será más que suficiente como para darlas por hechas.
Ahora escurre el exceso de aceite y listo

Una vez que vayas sacando las berenjenas del aceite tienes que ponerlas sobre un trozo de papel secante para que suelte el exceso de aceite que haya podido adquirir durante el proceso de fritura. Tras ello, ya puedes sentarte a la mesa a disfrutar de este rico plato.






































