Técnicas Reunidas ha producido con éxito los primeros kilogramos de óxido de Neodimio/Praseodimio (Nd/Pr) con pureza y especificación comerciales, un hito que la propia compañía califica de «importante avance tecnológico» y que sitúa a la ingeniería española en el mapa de los minerales críticos para la transición energética europea. El logro, alcanzado en su planta piloto de Madrid, supone un paso tangible hacia la autonomía industrial que persigue la Unión Europea en un mercado dominado abrumadoramente por China.
El óxido de Nd/Pr es la materia prima insustituible de los imanes permanentes, componentes clave en los motores de vehículos eléctricos y en los aerogeneradores. Su demanda se dispara al ritmo de los objetivos de descarbonización, pero la cadena de suministro mundial está concentrada en un 98% en manos chinas. Producir este óxido con pureza comercial dentro de las fronteras comunitarias no es solo un reto tecnológico: es una cuestión de soberanía y de seguridad de suministro.
Qué ha conseguido exactamente Técnicas Reunidas
La compañía ha conseguido producir los primeros lotes de Nd/Pr aplicando su tecnología patentada ‘Raretech’, un proceso integral de separación y purificación de tierras raras diseñado para escalar desde el laboratorio hasta la producción industrial. «Al conseguir producir este componente con pureza y especificación comerciales, Técnicas Reunidas no sólo ha demostrado la viabilidad técnica de esta tecnología, sino que ha aportado una solución tangible a la hoja de ruta de la UE en su búsqueda de autonomía», detalla el comunicado oficial.
El hito se ha alcanzado en el marco del proyecto Permanet (PERmanent MAgnet Network for the European Transition), una iniciativa financiada por el programa Horizon Europe y liderada por la propia Técnicas Reunidas. El consorcio agrupa a 34 socios de 11 países —grandes empresas como Siemens, pymes, centros de investigación y universidades— con el ambicioso objetivo de crear la primera cadena de valor europea completa para los imanes permanentes, desde la extracción del mineral hasta el producto final.
La producción en la planta piloto de Madrid sirve de prueba de concepto para todo el proyecto y respalda la capacidad de la tecnología ‘Raretech’ de dar el salto a escala industrial. De hecho, ese respaldo ya se está materializando en el mundo real: Técnicas Reunidas ha firmado contratos de servicios e ingeniería con las mineras australianas Osmond Resources, para su yacimiento de tierras raras en la provincia de Jaén, y con St George Mining, en Araxá (Brasil).
La producción de óxido de Nd/Pr con pureza comercial rompe el monopolio tecnológico de China en un eslabón clave de la cadena de imanes permanentes.
Estos contratos demuestran que no es un avance aislado ni puramente académico: hay demanda de mercado para una solución tecnológica europea que ofrezca una alternativa a los refinadores chinos. Y Técnicas Reunidas aspira a convertirse en el proveedor de referencia de ese ‘know how’ para los proyectos mineros que necesiten separar y purificar tierras raras de forma eficiente y sostenible.
Por qué es estratégico para Europa y para la compañía
El movimiento de Técnicas Reunidas encaja con precisión en la estrategia comunitaria. La Ley de Materias Primas Fundamentales de la UE fija objetivos ambiciosos para 2030: que al menos el 10% de la extracción, el 40% del procesado y el 15% del reciclaje de estos minerales se realicen en territorio europeo. En ese tablero, disponer de tecnología propia de refinado es un activo de primer orden.
El mercado mundial de imanes permanentes, valorado en unos 20.000 millones de euros en la actualidad, podría superar los 40.000 millones en 2030, impulsado por el vehículo eléctrico y la eólica. Sin embargo, Europa importa el 98% de sus tierras raras de China. Cualquier avance que reduzca esa dependencia tiene un valor estratégico y comercial difícil de exagerar.
Javier Limpo, director corporativo de desarrollo de tecnologías propias de Técnicas Reunidas, lo explicaba así: «Estos avances refuerzan de manera muy relevante la apuesta estratégica de la firma por el sector de la minería sostenible y las tierras raras con tecnologías que contribuyen a la descarbonización global, así como su posición de referencia como socio de ingeniería y tecnología para escalar estos procesos a nivel industrial».
El contexto competitivo: no es el único que busca romper el monopolio chino
En el tablero europeo de las tierras raras, otros actores están moviendo ficha. La multinacional belga Solvay amplía su planta de La Rochelle para producir óxidos de tierras raras, y la australiana Lynas planea una instalación en Texas con la vista puesta en el mercado europeo. Sin embargo, Técnicas Reunidas juega una baza distinta: en lugar de levantar su propia planta fabril, licencia su tecnología y actúa como ingeniero. Es un modelo más ligero en capital pero con alto componente de propiedad intelectual, que le permite beneficiarse del ‘boom’ de los minerales críticos sin asumir el riesgo de la extracción minera directa.
El éxito en la producción de óxido de Nd/Pr con pureza comercial se convierte así en un salvoconducto para negociar nuevos contratos con mineras y fabricantes de imanes. Si ‘Raretech’ demuestra su escalabilidad, la compañía española podría convertirse en un habilitador imprescindible de la cadena de valor europea de imanes permanentes, un nicho de alto valor añadido que encaja en su transformación estratégica hacia los servicios de ingeniería tecnológica.

📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La posible firma de nuevos contratos de ingeniería o licencias de «Raretech» en los próximos trimestres. Cualquier alianza con fabricantes europeos de imanes sería un catalizador.
- Reacción del valor: A cierre de esta edición, las acciones de Técnicas Reunidas cotizaban con ligeras alzas, aunque el impacto real se verá cuando se traduzca en ingresos recurrentes por licencias o servicios.
- Precedente sectorial: Empresas como Solvay y Lynas ya han demostrado que la autosuficiencia en tierras raras tiene recorrido en bolsa. La clave para Técnicas Reunidas es ejecutar el escalado industrial sin diluir el margen.




