Zinedine Zidane, que dirige al Real Madrid en esta tercera nueva etapa (segunda al frente del banquillo blanco), se sabe de él que es un técnico muy respetado en el mundo del fútbol en general y del Real Madrid en particular. Más allá de su fantástica andadura como jugador del conjunto de Concha Espina, como entrenador supo hacer gala de su referencia y logró importantes éxitos.
Quizá los más importantes del Real Madrid en la última década, sobre todo con la consecución de las tres Champions League consecutivas -la primera de éstas a manos de Carlo Ancelotti-. Sin embargo, después de su primera salida y posterior llegada a los mandos de un barco perdido, ha costado mucho que Zidane recupere lo que dejó, con graves errores hoy en sus manos. Desde Merca2.es explicamos cuáles y por qué.
Zidane dejó el Real Madrid en lo alto para ahora marcar un camino inestable

El francés había dejado su cargo de entrenador del Real Madrid una vez terminó la temporada, a finales de mayo de 2018. Su razón era que el equipo con el que él había logrado tantos éxitos en sus tres temporadas necesitaba un cambio.
Y ese cambio no era otro que dejar su camino libre como entrenador. A partir de ahí el Real Madrid se resintió de su marcha, ya que la contratación primero de Lopetegui al frente para ocupar su puesto, y de Solari después poco pudieron hacer para el equipo.
Fue ahí cuando, bajo un Real Madrid perdido en Champions, descolgado en Liga y con suficientes marcas de que se encontraba sin estabilidad, el club bajo Florentino Pérez volvió a llamar a Zidane y tomó de nuevo las riendas. A pesar de ello, se sabe que el equipo de los Hazard, James, Isco, Courtois… no es el mismo de aquel de Zidane. Y el técnico lo sabe.
Zidane consiguió títulos con una de las plantillas más exitosas del Real Madrid

No es nuevo señalar que desde su llegada a las filas del Real Madrid como técnico, allá por 2015 tras su paso por las categorías inferiores de los blancos, ‘Zizou’ ya empezó a ganar títulos, con la consecución de la Champions, la segunda consecutiva del club.
Esta fue la ‘undécima’ Copa de Europa que el conjunto conseguía, avivando todavía más el triunfo que dejó Carlo Ancelotti con la ‘décima. Sin embargo, la plantilla que recogió Zidane ese año era la misma de las estrellas que había dejado el italiano (y a su paso Rafa Benitez).
Esa temporada de los blancos sólo se resumiría en el logro de este título, ya que cayeron eliminados en dieciseisavos de final de la Copa del Rey ante el Cádiz por alineación indebida, y en liga se quedaron como subcampeones detrás del FC Barcelona. Así, y tras una primera mitad de año con obstáculos, la exitosa plantilla del Real Madrid, con Zidane al frente, lo jugó todo a la Champions League.
Zidane, un gestor de vestuario que el grupo del Real Madrid no reconoce

Sobre el papel, vemos que aquel Real Madrid de los éxitos y los triunfos es muy parecido al que vemos hoy día, sobre todo con jugadores que por aquel entonces se echaban el grupo a sus hombros (los Modric, Varane, Ronaldo…).
Hoy, sin embargo, comprobamos que parte de esos jugadores están muy lejos de lo que vimos en aquella plantilla plagada de triunfos y metas por conseguir. Así, una de las diferencias (y la salida clave del portugués, claro), es que a Zidane este Real Madrid le ha superado.
O al menos, así lo hacen notar sus jugadores. Desde su llegada y el despido de Benítez, siempre se le ha visto como un gestor de vestuario. Y lo mismo que antes sí lo conseguía, hoy parece que no. Este es otro punto negativo de por qué Zidane y su juego resulta tan diferente de lo que conocimos. Así, el entrenador francés sería capaz de levantar a este Real Madrid, pero a ese gestor ya no se le reconoce. Por eso en la capital necesita más.
Pese a los errores no hay revolución: Zidane quiere mantener a sus jugadores y hace su mismo Real Madrid

Es por eso que volvemos a lo antes mencionado: el Real Madrid, y la gestión de los Zidane, Florentino Pérez, etc., no han hecho cambios en su plantilla. Es decir, siguen los mismos de los tiempos pasados.
Como vemos, (a fechas de octubre) si comprobamos de golpe las alineaciones que el francés ha sacado a los partidos desde la pretemporada, -sólo Hazard por Cristiano Ronaldo y a Courtois por Keylor Navas-, el equipo de este año no difiere del que alineaba hace dos años.
Porque si bien es cierto que ninguno de los fichajes de esta temporada, haciendo una excepción con el fichaje estrella de este año como Hazard, que tienen a priori el cartel de titulares, los hombres de confianza del técnico no han cambiado, su base es la misma y no se ha saltado apenas el guión del equipo que defraudó la campaña pasada. Un error que en Champions ya le ha costado caro.
Zidane descarta a los jóvenes con talento del Real Madrid

De entre todos los que quiso salvar de su conjunto, se quedó con Marcelo, Courtois, Kroos, Modric, Isco, Casemiro y Lucas Vázquez, éste último viendo las dificultades que le atañen en cualquier partido que disputa.
Todos ellos hicieron un papel pobre la pasada temporada (algunos hasta más tiempo) y fueron señalados por la afición en muchos de los momentos acontecidos, sobre todo en liga por sus malas actuaciones.
Sin embargo, Zidane hizo caso omiso y los mantuvo, para así descartar a Reguilón, Navas, Ceballos, Llorente, Kovacic, Kubo o De Tomás, jugadores la mayoría jóvenes con talento, que están ahora triunfando fuera del club blanco. Por otra parte, también hubo jugadores señalados por Zidane, como Bale (estuvo casi vendido) o James, que son los que mantienen hoy al equipo.
Las pocas oportunidades a jugadores con gran proyección

De la misma manera, Zidane se ha encontrado con esos jugadores jóvenes, de gran proyección y con talento que bien por las pocas oportunidades recibidas o porque no confía en ellos, muchos se han visto obligados a hacer las maletas.
Es el caso de Ceballos o Llorente, dos jugadores que venían con la absoluta línea de marcar su sitio dentro del vestuario blanco, y hoy forman parte del Arsenal y Atlético de Madrid, donde allí sí tienen lo que el técnico no supo darles.
El francés pidió expresamente al presidente (e hizo público) que a Bale y James no los quería en el equipo. También se terminaron yendo de la casa blanca Kovacic al Chelsea, por un coste de 45 millones de euros, o Theo Hernández, hermano de Lucas, al Milan italiano, por una suma de 20 millones.
Un mismo sistema de juego sin apenas variaciones

Si bien en algunos encuentros Zidane jugó con un sistema de 4-4-2, con Benzema y Jovic en punta, siendo una táctica que maneja como alternativa, se conoce que el esquema del Real Madrid se mantiene con su clásico 4-3-3.
A no ser que algún otro jugador le haga variar de idea, no se ha vislumbrado en el horizonte aquella amenaza de cambio de estrategia que el propio Zidane dejó caer la temporada pasada. Y es que si algo preocupa es ver qué podrá pasar con Vinicius.
De quien se dice podría retornar al banquillo eterno, si es que Zidane no le encuentra la solución táctica al asunto. Ubicarlos a los dos en un mismo 11 es el sueño de todos, pero para eso hay que estudiar las posibilidades dentro del terreno de juego. Muchas cosas en las que pensar para sortear las críticas que le han caído como agua de mayo en el más crudo de los veranos del Real Madrid.
Deficiencias físicas que no reconoce

Otro de los errores de Zidane es que se niega a reconocer que el Real Madrid pueda tener deficiencias físicas en este inicio de la competición, donde la fatiga cada vez está pasando más factura.
El técnico ha incorporado este verano a un nuevo preparador físico, Grégory Dupont. Sabe que perfeccionar esta parcela es de la que que tanta importancia otorga a su equipo actualmente (con sus lesiones).
Porque desde que arrancó la temporada, varios jugadores han caído en alguna ocasión, sin contar la de por sí grave lesión de Marco Asensio antes de iniciar la competición. Junto al español, Mendy termina de recuperarse de una lesión muscular en el recto anterior del muslo derecho; Rodrygo tiene una lesión en el recto femoral derecho; Brahim Díaz ha recaído de una lesión producida en julio…
Los problemas de puntería les penalizan

Aunque sólo llevamos poco más de dos meses de competición, resulta obvio que el juego de Zidane con su equipo no está favoreciendo a los jugadores que están de cara a la portería (salvo contadas ocasiones con Benzema).
Todo esto es porque los de Florentino se han gastado este verano 60 millones de euros en un delantero: Luka Jovic, una de las perlas del fútbol del futuro y que al Real Madrid le ha salido bastante barato para un jugador de su calidad.
Sin embargo, y pese a las oportunidades que el técnico le está brindando, el problema de puntería penaliza en varios campos y salidas del Bernabéu. Necesita el equipo un jugador que tenga olfato de gol y el serbio, pese a que el entrenador le vea en fase de adaptación, se caracteriza por ser contundente en el área.
No encuentra jugadores clave como antes

Y es que la ilusión y las ganas que Zidane y el resto de la afición del Real Madrid buscaba el pasado año para afrontar una temporada al mejor nivel no se ha encontrado. Sobre todo, no se ha visto al Zidane que el club necesita.
Como explicó el periodista Charly Rodríguez, «Zidane podía gestionar un vestuario con confianza, con un jugador capaz de comerse a cualquiera como era Cristiano y que su sola presencia intimidaba a cualquier defensa».
Pero la realidad es que al técnico le salvaba Ronaldo y sus goles y jugadas, en conjunto con los últimos minutos de Sergio Ramos. También le salvaban los paradones que su portero titular, Keylor Navas, se hacía cada partido, y que ahora ha tenido que irse viendo que colocó por delante a un Cuortois más joven, pero que causa muchas más dudas. Y ellos ya no están.