Motos ha habido muchas a lo largo de la historia. Algunas han pasado sin pena ni gloria, otras han tenido mucho éxito. Pero también las ha habido muy exóticas, modelos que han roto moldes y a día de hoy siguen pareciendo muy raras. Estas motocicletas se han transformado en objetos de deseo entre coleccionistas actuales y sus precios son muy elevados en algunos casos.
Ciertos fabricantes quisieron romper moldes y crear una moto totalmente diferente a lo habitual de la época. Y a día de hoy aún se sigue haciendo en algún caso con las motos modernas. Eso hizo que se rechazasen en muchos casos en esa época, fabricándose pocos modelos, lo que las hace más exclusivas en la actualidad.
10 motos que han roto moldes
Majestic de 1929
La Majestic de 1929 es un claro ejemplo de Art Decó, una de las motos comerciales con un diseño más raro. Y es precisamente esa rareza la que la hace tan especial.
Fue diseñada por el ingeniero francés Georges Roy. Él experimentó con varios diseños de cuadro tubular tradicional para motos de la época, pero lo consideraba inadecuado por su tendencia a flexionar, vibraciones, y lo susceptibles que eran a la rotura.
La solución que aportó es un chasis de chapa de acero monocasco muy innovador, que actualmente usan otras muchas motos. Evidentemente, en la actualidad se usan otros materiales más ligeros y robustos, y diseños más aerodinámicos.
Ner-A-Car 350 Model C 1925
Ner-A-Car fue un fabricante de motos muy preciadas en la época. Usaba un chasis de canal de acero muy inusual, similar a un coche y que quizás ahora te recuerda a una Mobylette para poner los pies encima.
Se fabricaba en Estados Unidos (Ner-A-Car Corp.) y en Reino unido (bajo Sheffield-Simplex). Su dirección fue una de las más exitosas jamás producidas, eclipsando incluso a modelos muy exitosos.
Fue la británica la que desarrolló una nueva versión con motor de válvula lateral de cuatro tiempos y 348cc, con tres velocidades y transmisión manual en 1925. Esa fue este modelo C de 1925.
La Megola
La Megola es otra de las motos históricas míticas por su rareza. Se produjo entre 1921 y 1925 en Múnich. Se fabricaron 2000 ejemplares, pero solo se conservan 10.
Se caracteriza por un diseño único con un motor rotativo Gnôme Monosoupape montado en la rueda delantera. Tenía 640cc, 5 cilindros y válvulas montadas lateralmente, y una potencia de 14 HP (10kW).
No tenía ni embrague ni transmisión, al tener el cigüeñal directamente unido al eje de la rueda. Por tanto, era rara la mires por donde la mires. Además, tenía un neumático con cámara en forma de salchicha circular y no toroidal que permitía cambiarlo sin desmontar la rueda ni el motor.
La velocidad punta era de 85 km/h, lo que le permitió incluso ganar el Campeonato de Alemania de 1924. Más tarde aparecieron modelos deportivos que llegaban a los 140 km/h.
Bimota Tesi 3D
Bimota ha creado varios modelos raros, uno de ellos es esta moderna Tesi 3D. La atención la debes poner en la rueda delantera y su dirección.
Tiene además un sistema de suspensión delantero alternativo Hub Center Steering. Algo innovador con sus pros y contras. Consiste en un buje delantero «fijo» anclado en la zona basculante frontal y dentro de la cual se incluye la dirección.
Al accionar el manillar, unos actuadores moverán la rueda delantera para girar, ya que el manillar no va conectado directamente a los soportes del eje de la rueda, como se observa en la foto.
Britten V1000
Otra de las motos especiales es la Britten V1000. Fue diseñada y construida por John Britten y un grupo de amigos de Christchurch en Nueva Zelanda. Se produjo desde 1991 a 1998. Ganó importantes carreras y estableció varios récords mundiales de velocidad.
La velocidad máxima es de 303 km/h, con un motor refrigerado por agua de 999cc V-Twin de 4 tiempos. Con 5 velocidades y frenos de disco. El peso total era 134 kg.
Se creó usando algunos principios innovadores para la época, como el uso de fibra de carbono, un radiador ubicado debajo del asiento, suspensión delantera de doble horquilla, chasis de marco etc. Además, Britten Motorcycle Company solo produjo 10.
Motos raras: BMW K 1200 R
La BMW K 1200 R es un tanto peculiar y desconocida para algunos moteros. Los alemanes quisieron desnudar a este modelo para ofrecer motos sin carenado con una tecnología avanzada.
Usa un motor tetracilíndrico de 16 válvulas y refrigeración líquida. Con un peso de 240 kg, sistemas de seguridad ESA y ABS, y gran pragmatismo. La mecánica está colocado de forma transversal, con los pistones colocados con cierto ángulo en la bancada hacia delante.
Con 163 CV disponibles, y una aceleración de 0-100 km/h en solo 2.6 segundos. La velocidad punta llegaba a los 280 km/h. Algo llamativo si tienes en cuenta que no tiene carenado para proteger al piloto a esas velocidades de la fuerza del viento.
Bimota SB2
Bimota ha introducido otro modelo en esta lista de motos que rompieron moldes. Fue la primera moto de carretera de la marca, y supuso toda una revolución.
Diseñada por Massimo Tamburini, esta Bimota SB2, se rediseñó desde cero. Y se fabricaron 200 ejemplares. Lo único que no se creó desde cero fue el tren motriz, que se compró a Suzuki, con un GS 750 en su interior.
Lo peculiar era que usaba el propulsor como elemento estructural del propio chasis. En unos primeros bocetos se pensó en poner el escape sobre el motor y el depósito de combustible debajo del motor para una distribución óptima de peso. Pero su complejidad hizo que se diera un paso atrás y se pensara más en crear un producto práctico para el consumidor.
Además, fue una de las primeras motos en montar un sistema monoshock en la zaga. Todo eso se complementó con un carenado aerodinámico creado en fibra de vidrio y aluminio.
Motos raras: Suzuki Katana
Suzuki Katana también es un modelo peculiar. Es una de las motos que han vuelto a producirse con un modelo 2019 renovado y con toques neo-retro. Se basa en el modelo de 1981, y seguro que muchos nostálgicos agradecen este gesto de la firma.
El modelo antiguo se produjo por la compañía Bávara Target Design a petición de Suzuki y lo hizo específicamente para el mercado alemán.
La Katana fue casi exacta al prototipo propuesto, solo agregando una pequeña pantalla reflectora de viento, y silenciadores proporcionados. Y por cierto, hubo muchas variaciones de fábrica, lo que la hace más especial.
Yamaha GTS 1000 Omega
Yamaha GTS 1000 Omega es otra de las motos que impactan. Es uno de esos modelos futuristas que a veces lanzan al mercado algunas marcas. En este caso una sport turismo.
El diseño de 1993 se basó en un concepto de 1988 llamado Morpho y que usaba un chasis en forma de letra griega omega. El diseñador holandés Nikko Bakker fue el artífice del nuevo diseño.
El motor usado fue el de la FZR1000 Exup con una potencia de 140CV (reducidos a 100 CV) para hacerla más suave y cómoda de conducir. Pero lo realmente extraño era el chasis y su suspensión delantera. Tenía buena estabilidad y no se hundía en frenadas, pero la dirección era torpe y pesada en maniobras.
Motos raras: Münch Mammoth
Münch Mammoth es un modelo de este fabricante de motos alemán que sorprendió en su día. Se lanzó a finales de la década de los años 1960, comenzando su diseño 1965.
Tenía un motor de 1.2 litros (1200cc) cuatro cilindros y capaz de llegar a los 104 CV. Algo raro, ya que en la época, las motos deportivas tenía como mucho 545cc y 58CV.
Freidl Münch, su diseñador, sabía que diseñar un motor desde cero con una hoja en blanco haría tirar su presupuesto. Por eso optó por montar un motor de coches compactos NSU Prinz.