Bitcoin tantea los 77.000$ entre la Fed y el cierre de Hormuz

La criptomoneda rebota desde los 76.338 dólares en la antesala de la última reunión del FOMC presidida por Powell. La amenaza de un bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz por parte de la administración Trump añade presión sobre un mercado pendiente de la nueva hoja de ruta mone

Bitcoin ha vuelto a tantear los 77.000 dólares en plena cuenta atrás para la última reunión de la Reserva Federal presidida por Jerome Powell y con el ruido geopolítico del estrecho de Ormuz al fondo. La criptomoneda rebota desde los 76.338 dólares marcados horas antes, una caída del 3,38% que pillaba al mercado nervioso, pero no roto. La pregunta que se hace cualquier inversor es sencilla: ¿estamos ante un rebote técnico o ante el inicio de algo más?

El movimiento se produce en una jornada cargada. Por un lado, los operadores esperan el comunicado del FOMC (el comité que decide los tipos de interés en Estados Unidos), que será además el último encabezado por Powell antes de su relevo. Por otro lado, la administración Trump prepara, según la información publicada por CoinDesk, un bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz como respuesta a la escalada con Irán. Dos frentes muy distintos, un mismo activo en el centro.

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Qué ha pasado con el precio y por qué importa

El recorrido del día explica bastante del estado de ánimo del mercado. Bitcoin tocó los 76.338 dólares en la sesión asiática, retrocediendo un 3,38% respecto al cierre anterior, y desde ahí ha ido recuperando terreno hasta acariciar los 77.000 dólares. No es una subida espectacular, pero sí significativa por el contexto: ocurre justo cuando la mayoría de activos de riesgo cotizan con prudencia ante la decisión de la Fed.

Por ponerlo en contexto, una variación del 3% en bitcoin en cuestión de horas era hace cinco años motivo de titulares de pánico. Hoy, con un activo más maduro y mucho más institucionalizado, encaja dentro del rango de volatilidad habitual en jornadas de macro. Sigue siendo más movido que el oro o el S&P 500, eso sí.

Para el lector que no opera en el día a día, la lectura útil es esta: el mercado está descontando que el último gesto de Powell condicionará la liquidez de los próximos meses, y bitcoin reacciona como lo que es ya hoy, un activo sensible a los tipos de interés y al apetito por el riesgo. Cuando se espera dinero más barato, suele subir; cuando se teme lo contrario, corrige.

La Fed de Powell se despide y Ormuz añade ruido

La reunión del FOMC marca el cierre simbólico de una etapa. Powell ha pilotado la política monetaria estadounidense desde 2018, ha gestionado la pandemia, la mayor escalada de tipos en cuatro décadas y el inicio del ciclo de bajadas. Su sucesor heredará una economía con la inflación más controlada, pero con tensiones geopolíticas que complican cualquier hoja de ruta. En paralelo, el equipo de Trump prepara un bloqueo del estrecho de Ormuz, paso obligado de cerca del 20% del petróleo mundial, según las estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía.

Aquí entra la parte que afecta al bolsillo del lector medio. Si el bloqueo se prolonga, el precio del crudo subiría con fuerza, y con él la inflación importada en Europa y Estados Unidos. Eso complicaría a la nueva Fed cualquier intento de relajar la política monetaria, lo que en teoría sería negativo para activos de riesgo como bitcoin. Sin embargo, parte del mercado interpreta lo contrario: que en un escenario de inestabilidad geopolítica el bitcoin funciona como refugio, una tesis defendida durante años, pero que ha funcionado de forma irregular en la práctica.

bitcoin 77000 dolares

Lectura propia: prudencia frente a las dos narrativas

El sector cripto suele caer en una tentación recurrente cuando coinciden la Fed y un conflicto: contar la historia que más conviene al precio. Si bitcoin sube, es por el dinero que vendrá tras los recortes; si sube otra vez, es por la huida del fiat ante la guerra. Las dos narrativas no pueden ser ciertas a la vez con la misma intensidad, y conviene recordarlo antes de tomar decisiones.

Cabe recordar lo ocurrido en marzo de 2022, cuando la invasión de Ucrania disparó el precio del crudo y bitcoin, lejos de comportarse como refugio, cayó con el resto de activos de riesgo durante semanas. La narrativa del oro digital se puso a prueba y no salió bien parada. En 2024, en cambio, la aprobación de los ETF al contado de bitcoin por la SEC sí cambió la estructura del mercado: hoy hay flujos institucionales constantes que amortiguan caídas que antes habrían sido brutales.

El riesgo a vigilar en las próximas sesiones es doble. Si Powell deja un mensaje más restrictivo del esperado en su despedida y el bloqueo de Ormuz se confirma, los 77.000 dólares podrían quedar como techo temporal. Sí, por el contrario, la Fed insinúa recortes para los próximos meses y la tensión geopolítica se desescala, el rebote actual podría tener continuidad. Lo razonable, para un inversor no profesional, es no apostar fuerte por ninguno de los dos guiones hasta ver el comunicado y la rueda de prensa. Las próximas 48 horas darán pistas mucho más fiables que cualquier predicción que se publique antes.


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