Gran Hermano tiene historias para regalar a todos; tanto a los propios concursantes que hicieron su incursión en la casa de Guadalix como a los mismos espectadores. Esto es algo que se sigue viendo pasadas las ediciones y los años, y sino que se lo digan a un protagonista de la décima edición.
Una pista; el entonces concursante se dio a conocer en el reality emitido en 2008, donde allí se destacó por su buen humor y espontaneidad. Sin embargo, no todo fue bueno. En la casa empezaron a correr distintos rumores en relación a su sexualidad, lo que lastró bastante en las últimas semanas. Tras aquella etapa, este participante ha vuelto a ser noticia ahora, y no precisamente por su paso por el programa de Gran Hermano sino por una amputación. Lo conocemos desde MERCA2.
Gran Hermano, el reality estrella de Mediaset deja historias sorprendentes

Gran Hermano es, sin duda, uno de los realities más populares de nuestra televisión. El formato ya ha cumplido su segunda década en Mediaset y, aunque no será bajo el nombre insignia que todos conocemos, Telecinco ya planea un nuevo programa que pueda descifrar lo que ha sido siempre el programa.
Con todo, y si repasamos las anteriores ediciones y todo lo que hemos tenido, observaremos que el reality estrella de la casa nos ha dejado con numerosas perlas y polémicas al gusto de todos. Pero sin duda nos ha dejado con algunos personajes que serán muy recordados. Uno de ellos es del que te vamos a hablar hoy, que ha sido noticia por desvelar su mano amputada. Sigue leyendo, lo vemos a continuación.
Hay concursantes de Gran Hermano que no mantienen la fama

Y es que, a lo largo de las 18 ediciones que Gran Hermano ha hecho partícipes al público de la televisión sobre las vivencias que han sucumbido dentro del reality show por excelencia de Telecinco y Mediaset, uno de los aspectos que han tenido mucha relación a través de los ha sido la limpieza, o mejor dicho, la falta de ella. Y no nos referimos al aseo…
Sino más bien a la pulcritud del programa, y que hoy se nota más que en aquellos días. Por eso es justo decir que el programa siempre se ha caracterizado por tener entre sus concursantes a personas cuanto menos sorprendentes, lo que ha hecho (en innumerables ocasiones, además) que muchos se hayan colado en la televisión para un largo recorrido. Y si no lo logran… consiguen las formas para volver al centro por sus propios medios. Porque no; no todos los concursantes mantienen la fama, y eso lo vemos con uno de ‘Gh20’.
Javier Palomares, de ‘Gran Hermano 10’

Hablamos, en concreto, de Javier Palomares, que estuvo en la casa de Gran Hermano en 2008, participando en la que fue, entonces, la décima edición del mítico programa. Un programa del que ya habían sonado numerosas polémicas, y bastantes de gran importancia.
Una de ellas, por ejemplo, le tocó al propio Palomares, al que muchos dentro de Guadalix condicionaron su sexualidad, y por la que no pocas veces se le observó abatido. No obstante, su buen humor era el sello del concursante, y sino que se lo digan a sus compañeros más fieles. Entonces, era un espacio que ya arrasaba en audiencia (la final fue la gran triunfadora haciéndose con el 31,5% de la cuota y 4.763.000 espectadores).
Javier Palomares destacó en Gran Hermano por su característica forma de ser
Conocimos a Javier Palomares allá por septiembre del 2008 cuando entró a la casa más famosa de Guadalix de la Sierra en la décima edición del concurso junto a Iván Madrazo, Chiqui, Lizfanny, Orlando y muchos más compañeros de reality.
Desde el primer momento destacó por su característica forma de ser. Su manera de hablar y de moverse le impusieron la etiqueta de ‘amanerado‘ que ha seguido persiguiendo a Palomares a través de los años lejos de Gran Hermano.
Tras Gran Hermano, Palomares se casaba con Bea

Pero su personalidad risueña y pizpireta jugaba a su favor. No dejó que esto le afectara a su vida personal y, pocos meses después de su salida de Gran Hermano 10, se casaba con Bea, su novia desde hacía varios años.
Familia que ha ido creciendo durante estos años ya que, Javier Palomares y Beatriz, están a punto de cumplir 10 años de casados y actualmente son padres de dos niños, Lucía y Javier.
Palomares sufrió un grave accidente
Entre las cosas que hay que celebrar de esta edición es que nos dejó a Julito, «el de la casa, el de siempre»: formó un efímero grupo musical con el fascinante Javier Palomares.
Es así que Javier se hizo conocido porque se adelantó a Mario Vaquerizo a la hora de poner de moda la pluma entre los heterosexuales, y tuvieron que leerle unas ciento veinte veces una hoja con una prueba semanal sencillísima porque, sencillamente, no entendía nada. Con todo esto, y 14 años más tarde de Gran Hermano, entre lo poco que conocemos de Palomares es que tuvo un accidente, y como consecuencia la amputación de una mano.
Javier perdió el dedo anular de su mano derecha

Palomares sufría un grave accidente mientras estaba de cacería en una finca acompañado por su hermano, este gran revés supuso al exgranhermano la pérdida del dedo anular de su mano derecha. El artista hasta hace poco no se había atrevido a enseñar esta mutilación a nadie desde entonces…
Pero hace unos años Javier se armó de valor y por primera vez se atrevía a compartir su mano mutilada a través de su perfil de Instagram, donde publicó aquel doloroso episodio. Este triste suceso tuvo lugar el día 23 de enero de hace casi ya diez años, cuando en un momento dado su hermano le pidió que fuera a buscar una linterna, por lo que el almeriense saltó un gran muro sin fijarse que había una fila de alambres con pinchos en la parte de superior de éste.
La única solución era amputar; salté y con el peso, el dedo se quedó atrás

«Salté y con el peso, el dedo se quedó atrás. No sentí nada, sólo algo parecido a un arañazo. Hasta que no seguí andando no me di cuenta de que lo había perdido», explicó el participante de Gran Hermano en una entrevista en La noria años atrás. Tan solo 100 metros más adelante, Javier Palomares fue realmente consciente de lo que le había ocurrido.
«Vi que sólo tenía la falange y me puse amarillo. Me puse blanco, mareado y mi padre fue a buscar el dedo. Todavía no estaban los perros sueltos, menos mal. La única solución era amputar para que no se infectase», continuó relatando Palomares en su paso por el espacio de Mediaset. Lo peor de todo, es que la amputación de su dedo anular también afectó al joven de una manera psicológica y todo este tiempo ha estado ocultando sus manos, por miedo a enseñarlas en público, ya que ha afirmado en varias ocasiones lo mucho que «le acongoja no verse el dedo».


























































