Fidelity quiere poner a trabajar todos los ether de su fondo cotizado FETH. La gestora ha pedido permiso a la SEC, el regulador de los mercados en Estados Unidos, para añadir staking — bloquear ether para validar la red de Ethereum y cobrar recompensas, tal y como explica la documentación oficial de Ethereum — a un producto que hoy gestiona casi 900 millones de dólares en activos netos.
Qué ha pedido Fidelity a la SEC
La solicitud, registrada ante la Comisión de Bolsa y Valores, no fija un porcentaje mínimo de staking. En condiciones normales, FETH podría poner en staking casi el 100% de su cartera, excluyendo únicamente los activos reservados para atender reembolsos, gastos operativos y necesidades de liquidez.
El proceso se delegaría en tres custodios: Anchorage Digital Bank, BitGo Bank y Fidelity Digital Assets. Ellos se encargarían de mantener el ether bloqueado y de garantizar que el fondo conserva liquidez suficiente para pagar a los inversores que quieran salir. La gestora subraya que el porcentaje final de ETH destinado a staking dependerá de la liquidez del propio ETF y de sus obligaciones de reembolso.
La petición llega en un momento de movimientos mixtos en los ETF spot de ether en Estados Unidos. El lunes y el martes registraron salidas netas de 16,3 millones de dólares; el miércoles, sin embargo, captaron 7,38 millones liderados por el producto de BlackRock, ETHA. En conjunto, estos vehículos gestionan unos 10.480 millones de dólares.
Cómo funcionaría el staking dentro de FETH
El reparto de recompensas tiene ya una estructura definida en la documentación presentada. FETH retendría el 85% de las recompensas brutas generadas por el staking. El 15% restante se repartiría entre el patrocinador del fondo, los custodios y los operadores de nodos en concepto de comisiones.
Fidelity no se limita a guardar ether: quiere que cada moneda del fondo trabaje y devuelva rendimiento al inversor.
Las recompensas netas servirían primero para cubrir los gastos del ETF. Si sobrara dinero, se distribuiría a los inversores en efectivo cada trimestre, conforme a un criterio fiscal aprobado por el IRS, el fisco estadounidense. La gran ventaja para el accionista es que recibiría ingresos del staking sin necesidad de gestionar wallets, validadores ni claves privadas por su cuenta.
Eso sí, el staking no está exento de riesgos. La propia gestora enumera en su escrito las penalizaciones por slashing (la sanción que sufre un validador por un fallo grave), los fallos técnicos, los retiros retrasados y la variabilidad de las tasas de recompensa. El retorno final dependerá del rendimiento de Ethereum, del porcentaje de cartera staked y de las comisiones que se lleven los proveedores.
Por qué importa para el inversor español de Ethereum
El movimiento de Fidelity es el último de una serie que confirma una tendencia: los grandes gestores de fondos ya no se conforman con exponerse al precio de ether, sino que quieren capturar también el rendimiento nativo de la red. Hasta hace poco, un producto regulado en Estados Unidos no podía añadir staking sin arriesgarse a problemas legales con la SEC. La nueva solicitud sugiere un cambio de clima regulatorio y deja a FETH en una posición competitiva frente a otros ETF spot.
Para el inversor español, que no puede comprar directamente un ETF cotizado en bolsa estadounidense salvo a través de un bróker internacional, la relevancia está en la señal de fondo: si la SEC da luz verde, el staking dejará de ser un extra de nicho y pasará a formar parte del menú básico de la inversión regulada en Ethereum.
Conviene mantener la prudencia. El staking institucional llega en un momento en el que el precio de ether ronda los 1.900 dólares, lejos de sus máximos de ciclos anteriores. Y aunque el rendimiento por staking de Ethereum suele moverse entre el 2 y el 4% anual, las comisiones y los gastos del fondo pueden restar atractivo al ingreso final. Dicho de otro modo, Fidelity ofrece conveniencia, no un rendimiento garantizado.
La decisión final está ahora en manos de la SEC. Si aprueba la enmienda, FETH se convertiría en uno de los mayores despliegues de staking institucional sobre Ethereum hasta la fecha y abriría la puerta a que otras gestoras copien el modelo. Sería el paso lógico hacia un mercado en el que poseer ether y descansar su seguridad dejen de ser dos negocios separados.




