Seguro que ya estás pensando en tu próxima escapada, y un pueblo es la opción ideal. Nuestro país tiene una oferta casi infinita de rincones rebosantes de encanto, ya seas un amante de la naturaleza, si buscas relajarte o quieres disfrutar de la mejor gastronomía. Sin embargo, en esta ocasión queremos proponerte un destino singular: un pueblo donde las librerías han sustituido a los bares, y que tiene toda la magia de una villa medieval. ¡Descúbrelo aquí!
ESTE OTOÑO ESCÁPATE A UN PUEBLO

Visitar un pueblo de España durante el otoño es una elección ideal que transporta a un mundo encantador, donde la belleza natural y la cultura se fusionan en una experiencia enriquecedora. Lugares emblemáticos como Ronda, con su imponente Puente Nuevo y su casco antiguo laberíntico, ofrecen vistas panorámicas que deslumbran a los viajeros. El otoño en Cadaqués, con la majestuosa Alhambra y los Jardines del Generalife, despliega una paleta de colores cálidos que invitan a la contemplación.
En el norte, San Sebastián deslumbra con su festival de cine y la belleza de la Bahía de la Concha, mientras que en La Rioja, pueblos como Haro tiñen sus viñedos de tonos rojizos y dorados, invitando a degustar exquisitos vinos. Además, Cudillero en la costa mediterránea, con sus calles blancas, es un refugio tranquilo. Todos ellos son un plan perfecto para escapar de la rutina y sumergirse en un entorno sin igual.
NO TODO SON BARES EN ESPAÑA

Nuestro país acarrea la fama, merecida o no, de que tenemos un bar casi por cada habitante. Esto ocurre sobre todo en las principales capitales, mientras que los pueblos también siguen esta tendencia, en la medida de sus posibilidades, con bares frecuentes en sus calles. ¿Pero y si te dijéramos que existe un pueblo donde hay más librerías que bares, a 50 kilómetros de Valladolid? ¡Sigue leyendo y lo conocerás!
12 LIBRERÍAS PARA 200 HABITANTES

Desde que en 1992 se abriese la librería Alcaraván en Urueña (Valladolid), el número de locales y bibliotecas no ha dejado de crecer, y en este momento componen una docena. Teniendo en cuenta que el pueblo solo tiene 200 habitantes, no es de extrañar que en 2007 se le concediese el título de Villa del Libro de España. Esta distinción se suma al encanto de la villa, donde las calles empedradas y las antiguas murallas se entrelazan con el amor por la literatura. La Feria del Libro, que se celebra cada mes de abril, atrae a lectores de todo el país, consolidando aún más la reputación literaria de este pueblo encantador.
UN PUEBLO ENTREGADO A LA CULTURA

Los habitantes de Urueña viven por y para la cultura, y han hecho de ella uno de sus mayores atractivos para el turismo. ¡Tienen casi tantos museos como librerías! Como no podía ser menos tienen un museo dedicado al libro y la escritura, el Centro E-Lea Miguel Delibes. Los más pequeños disfrutarán mucho con los libros desplegables del Museo del Cuento; mientras que los más melómanos tienen una cita obligada con el Museo de la Música, que tiene una colección de más de mil instrumentos. Son igual de recomendables el Museo de Campanas, con orfebrería de los siglos XV y XVI; el Museo Etnográfico de la Casona de Mayorazgo; y el Museo del Gramófono, el primero de estas características en España.
LA JOYA DE CASTILLA

Más de 45.000 turistas visitan cada año Urueña, que en 1975 fue declarado Conjunto Histórico-Artístico por méritos propios. Su encanto medieval se debe a la muralla del siglo XII que lo rodea, dándole un aspecto digno de las hazañas heroicas o un cuento de hadas. Desde el mirador de la muralla, los antiguos nobles del lugar contemplaban la Tierra de Campos, presidiendo un punto neurálgico en la Castilla de hace ochocientos años.
VIAJE A LA ÉPOCA MEDIEVAL

La majestuosa Muralla de Urueña es un testimonio impresionante de la arquitectura medieval, y te dejará sin palabras cuando la veas. Esta formidable estructura defensiva, que data del siglo XII y se concluyó en el XIII, se conserva casi intacta y tiene dos impresionantes puertas: la del Azogue, caracterizada por un arco de medio punto que refleja la destreza arquitectónica de la época, y la Puerta de la Villa, con un arco apuntado que habla de su evolución arquitectónica a lo largo de los siglos.
ASÍ ES SU CASTILLO

El Castillo de Urueña estaba en la línea fronteriza entre los reinos de Castilla y León, la división realizada a mediados del siglo xii por el rey Alfonso VII de Castilla. Esta fortificación destaca por la imponente Torre del Homenaje, cuya estructura maciza y robusta resalta su importancia como punto focal de control estratégico en la región. Fue residencia de doña María de Padilla, amante de Pedro I el Cruel; y también sirvió como prisión para Doña Beatriz, princesa de Portugal, así como el Conde de Urgel Jaime II. Sus muros de piedra, conservados con meticulosidad, cuentan la historia de una época pasada y nos sumergen en un viaje en el tiempo.
LUGARES DE VISITA OBLIGADA EN URUEÑA

Cuando hayas terminado tu recorrido por las bibliotecas, librerías y museos, aún te quedará mucho por ver en el pueblo. Debes visitar la iglesia de Santa María del Azogue, una joya gótico-renacentista que data del siglo XVI. Las callejuelas de las casonas de piedra invitan a un paseo tranquilo, y a pocos kilómetros del centro se encuentra la ermita de Nuestra Señora de la Anunciada, construida en el siglo XI. Es una de que mejor se mantiene en toda Castilla, y representa lo mejor del románico lombardo.

























































































