Gestionar las finanzas personales: ¿en qué consiste y cómo puedes lograrlo?

Gestionar las finanzas personales nos resultará muy útil en nuestra vida diaria. El control sobre lo que ganamos y en qué gastamos el dinero es crucial a la hora de tener una estabilidad económica. Sin embargo, la gestión de las finanzas personales no se suele enseñar, por lo que mucha gente no sabe muy bien cómo empezar a gestionar su dinero de manera eficaz.

¿Qué son las finanzas personales?

Cuando hablamos de finanzas personales, nos referimos a la gestión del dinero de una persona o de una familia. Los ingresos y los gastos, así como la inversión y el ahorro forman parte de las finanzas personales. Su objetivo es conseguir estabilidad económica, así como otras metas que podamos plantearnos como viajar o la jubilación.

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Primer paso para gestionar las finanzas personales: conocer tu situación financiera

Lo primero que hay que hacer para gestionar las finanzas personales de manera eficaz es conocer el estado en el que se encuentran. Para ello, analizaremos los ingresos y los gastos de cada mes de forma sencilla. Sirve con hacer una lista para verlo con más claridad.

Así detectaremos costumbres que, en un primer momento, nos pueden pasar desapercibidas, como gastos recurrentes que podremos reducir más adelante.

Creación del presupuesto

Crear el presupuesto es otro de los pasos fundamentales que debemos dar para gestionar las finanzas personales. Podemos crear un presupuesto mensual, trimestral o semestral. La idea es planificar cómo se distribuirá el dinero en ese tiempo, así que, lo más aconsejable si no tenemos experiencia, es hacerlo mensual.

Una de las formas más sencillas es la de 50% para necesidades básicas, 30% para caprichos y 20% para ahorrar. No hay que ser estrictos con esta fórmula, podemos aplicar otras. Lo importante es conseguir ahorrar cada mes o cada cierto tiempo.

El objetivo principal: ahorrar

Al contrario de lo que se pueda pensar, ahorrar no es guardar lo que sobra cada mes, sino una prioridad. Por ello, hay que cambiar la mentalidad y dejar de creer que solo se puede ahorrar cuando se gana mucho dinero.

Error. Se puede ahorrar si se establece el hábito y se es constante. Para ello, podemos crear una cuenta para ingresar nuestros ahorros y procurar que estos fondos cubran las necesidades básicas de entre tres y seis meses. Así, estaremos preparados por si surge cualquier imprevisto.

No endeudarse si no es necesario

Gracias a los créditos, parece que podemos acceder a más cosas. Sin embargo, si queremos gestionar las finanzas personales adecuadamente, debemos evitar confiarnos y endeudarnos. De hecho, tenemos que pensar que endeudarnos para adquirir bienes, en realidad, no genera valor, todo lo contrario: puede afectar a nuestra estabilidad financiera.

Aun así, si tenemos alguna idea, la prioridad (antes incluso que ahorrar) es saldarla.

Aprender a invertir antes de hacerlo

Cuando ya se tiene el control sobre los gastos, así como una cuenta con un fondo para emergencias, lo siguiente que se recomienda para gestionar las finanzas personales es invertir. Sin embargo, esta es una práctica compleja al principio, por lo que hay que buscar alternativas y recursos accesibles para principiantes, como los que ofrece el Banco de España, por ejemplo.

De este modo, entenderemos mejor los conceptos básicos del ahorro y la inversión y evitaremos inconvenientes por desconocimiento.

Continuar con la educación financiera

Al igual que otros ámbitos de la vida, la economía cambia, por lo que para gestionar las finanzas personales correctamente es necesario estar actualizados. Mantenernos informados y tener un pensamiento crítico y propio nos permitirá tomar mejores decisiones sobre nuestra economía.

Por último, también es fundamental tener objetivos claros para no perder la motivación. En este sentido, se pueden dividir en otros más pequeños que, conforme vayamos cumpliendo, nos lleven a las metas finales.

De esta forma, nos resultará más sencillo planificar y ver nuestro progreso. Al fin y al cabo, es mejor manifestar lo que deseamos (por ejemplo, querer un coche nuevo) que hablar de ideas vagas (quiero ahorrar más). Lo importante para gestionar las finanzas personales bien es, en definitiva, saber con claridad, adónde queremos llegar.


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