Oliu, presidente de Banco Sabadell: ‘El banco sigue barato’

Josep Oliu no se anda con rodeos. El presidente de Banco Sabadell lanzó ayer un mensaje directo a los accionistas durante la junta general: ‘El banco sigue estando barato. Mi consejo es que reinviertan el dividendo’. Las palabras resuenan en un momento en el que la entidad trata de pasar página tras el fracaso de la OPA de BBVA, y busca recomponer su hoja de ruta sin distracciones externas.

La valoración que convence a Oliu

Los números respaldan al presidente. Sabadell cerró 2025 con un beneficio récord de 1.630 millones de euros, pero su cotización apenas refleja ese desempeño. El valor en libros del banco supera los 4,8 euros por acción, mientras que los títulos rondan los 2,65 euros, lo que supone un descuento superior al 45% según los datos del último informe del Banco de España. La relación precio-valor contable (PVC) se sitúa en 0,55 veces, una de las más bajas de la banca mediana europea.

Oliu no oculta su frustración. En un gesto poco habitual, animó a los accionistas a reinvertir el dividendo en lugar de embolsarlo. La política de dividendos del banco prevé un payout del 50% sobre el beneficio, lo que se traduce en un dividendo de unos 0,12 euros por acción en 2025. Si las cuentas de 2026 cumplen las previsiones, la rentabilidad por dividendo podría superar el 4,5%.

«No se trata de un brindis al sol», ha señalado Oliu en su discurso. «La generación de capital nos permite ser generosos con el accionista, pero creemos que el verdadero valor se materializará cuando el mercado reconozca nuestro posicionamiento». Su mensaje caló entre los asistentes a la junta, aunque varios analistas discrepan. CaixaBank BPI mantiene su consejo de «comprar», pero advierte que la acción lleva dos años sin superar la barrera de los 3 euros.

La transformación interna tras el asedio de BBVA

El consejero delegado, Marc Armengol, ha asumido el timón de una transformación interna que el banco llevaba meses posponiendo mientras se defendía de la OPA hostil lanzada por BBVA en 2024. Ahora, sin la presión de un pretendiente no deseado, la hoja de ruta es clara: digitalización, eficiencia operativa y crecimiento en el segmento de empresas. «Hemos perdido dos años de proyecto por culpa de la OPA», reconoció Armengol en un reciente encuentro con inversores en Alicante.

La entidad ha anunciado un plan para reducir 300 oficinas entre 2026 y 2028, una medida que afectará principalmente a ubicaciones de baja actividad. A cambio, reforzará la banca digital y los canales de asesoramiento personalizado. El objetivo es mejorar la ratio de eficiencia, que cerró 2025 en el 48,2%, y acercarse al 42% para 2028. La tecnología no es un fin, sino la palanca para liberar capital humano hacia lo que de verdad importa: la relación con el cliente», explicó el directivo.

La OPA de BBVA, que fracasó por la oposición del Gobierno y de la CNMC, dejó al banco en una posición incómoda: un gran accionista de referencia ausente. BlackRock redujo su participación del 3,9% al 2,1% después de la operación. Según los registros de la CNMV, la OPA quedó desestimada el pasado 15 de marzo de 2026 al no obtener las autorizaciones preceptivas. La mayoría de los inversores tiene sus dudas sobre la capacidad de Sabadell para mantener el paso sin un socio industrial. Ese es precisamente el riesgo que Armengol quiere conjurar con resultados.

Banco Sabadell barato

El espejo del sector y los riesgos que persisten

La banca mediana española vive un momento dulce, pero incierto. Los márgenes por intereses, impulsados por los tipos altos del BCE, empiezan a erosionarse ante la previsible rebaja del precio del dinero a partir de junio de 2026. Sabadell, muy expuesto a las pymes y al negocio hipotecario, podría ver cómo su rentabilidad cede terreno si el Euribor se sitúa por debajo del 2% a finales de año.

No es un problema exclusivo de Sabadell, pero sí un factor que explica en parte ese descuento del 45% que tanto molesta a Oliu. Bankinter y CaixaBank cotizan a PVC de 1,1 y 0,8 veces respectivamente. La diferencia está en la percepción del riesgo. Sabadell arrastra una imagen de banco «de provincias», muy vinculado a Cataluña y a la Comunidad Valenciana, dos territorios con tensiones políticas que se reflejan en las decisiones de inversión de los grandes fondos. Aunque la sede social se trasladó a Alicante en 2017, el mercado aún no ha comprado del todo el relato de la diversificación.

En este contexto, el consejo de reinvertir el dividendo suena casi como un acto de fe. Pero tiene lógica financiera: si el banco gana 1.630 millones y reparte la mitad, el accionista puede comprar más títulos a un precio deprimido, aumentando su participación en el capital a un coste muy bajo. Es lo que algunos gestores llaman «dollar cost averaging emocional» para directivos que creen en su propio proyecto. Yo lo veo más como una declaración de intenciones: el presidente está convencido de que el mercado acabará por dar la razón a los fundamentales, pero sabe que el tiempo corre y que la competencia no espera.

La clave estará en la ejecución del plan de transformación y en la capacidad del banco para crecer en crédito sin disparar la morosidad. Las provisiones actuales cubren el 65% de los préstamos dudosos, una ratio aceptable pero mejorable. Si el ciclo económico aguanta y el BCE maneja con acierto el aterrizaje, Sabadell podría salir del pozo de valoración. Si no, la paciencia de los accionistas, esa que Armengol pide, podría agotarse antes de lo previsto.

Los bancos lanzan cuentas remuneradas al 3% TAE sin vinculaciones: nueva guerra pasiva

La banca española ya ofrece cuentas remuneradas al 3% TAE sin condiciones. Se trata de un giro significativo en la guerra del pasivo que beneficia directamente a los ahorradores y que vuelve a poner la rentabilidad en el centro de la estrategia comercial.

El retorno de la guerra pasiva: más del 3% sin ataduras

En el último mes, varias entidades financieras han actualizado sus ofertas de ahorro con remuneraciones que superan el 3% TAE. La particularidad es que ninguna de ellas exige la domiciliación de la nómina, la contratación de un seguro o la vinculación con una tarjeta de crédito. Se trata de dinero a la vista que produce un interés apreciable, algo que parecía extinguido en los últimos años de tipos cero.

Tal y como han podido confirmar fuentes del sector a esta redacción, los neobancos —como N26, Revolut o Trade Republic— han sido los primeros en mover ficha, aprovechando su estructura de costes más ligera. Pero la gran sorpresa es que entidades tradicionales, que hasta hace poco apostaban por el cobro de comisiones para compensar sus balances, están siguiendo la misma senda.

Trade Republic, por ejemplo, ofrece un 3% TAE en su cuenta de efectivo con liquidación mensual. Otras entidades digitales sitúan sus remuneraciones en torno al 2,75% o el 3%, y todo apunta a que la cuenta remunerada clásica recupera protagonismo tras años de letargo.

Implicaciones para el ahorrador y el margen bancario

Para el ahorrador, la ventaja es evidente: puede obtener una rentabilidad neta cercana al 2,4% después de impuestos —con la actual fiscalidad del ahorro— solo por mantener su dinero en una cuenta corriente. En un contexto donde la inflación subyacente se sitúa en el 2,8%, según los últimos datos del Banco Central Europeo, el rendimiento real sigue siendo ligeramente negativo, pero la brecha se ha estrechado de manera notable frente al 0% que ofrecían la mayoría de cuentas hace apenas dos años.

Para los bancos, la nueva guerra del pasivo supone un aumento de su coste de financiación. Los márgenes de intereses, que han vivido una época dorada gracias a la rapidez en el traslado de las subidas de tipos al activo (hipotecas, préstamos al consumo) y la lentitud en remunerar el pasivo, comienzan a sufrir presión. Según estimaciones de analistas que ha podido recabar este medio, un incremento de un punto porcentual en la remuneración de los depósitos podría reducir el margen de intereses entre un 8% y un 12% para las entidades medianas.

Estas ofertas están transformando el panorama competitivo y obligan a replantear la estrategia de fidelización del cliente, que ya no se conforma con regalos puntuales o sorteos.

depósitos al 3%

El contexto detrás de la competencia: lecciones de 2023 y el papel del BCE

Esta no es la primera vez que la banca española se enzarza en una guerra del pasivo. En 2023, varias entidades lanzaron depósitos a plazo fijo al 3% y cuentas remuneradas que exigían algún tipo de vinculación, como la domiciliación de la nómina. Aquella oleada fue más selectiva y se centró en grandes patrimonios o clientes muy vinculados. Ahora, sin embargo, la competencia se ha democratizado: cualquier cliente minorista puede acceder a rentabilidades atractivas sin ataduras.

Creo que este cambio refleja un aprendizaje por parte del sector: los clientes se han vuelto más exigentes y están dispuestos a cambiar de entidad si encuentran mejores condiciones. De hecho, los datos de portabilidad de cuentas del primer trimestre de 2026 —a los que ha tenido acceso Merca2.es— muestran un incremento del 23% en las solicitudes de traspaso respecto al mismo periodo del año anterior. El dinero busca rentabilidad y la tecnología facilita el movimiento.

En paralelo, el tipo de interés de la facilidad de depósito del BCE, que se mantiene en el 3,25%, ofrece a las entidades un colchón para remunerar pasivo sin necesidad de recurrir a los mercados mayoristas. Sin embargo, el margen de mejora es limitado: si la competencia empuja los tipos de las cuentas por encima del 3,5%, el diferencial con el tipo de referencia se estrecharía peligrosamente, lo que podría desencadenar una nueva fase de consolidación o una revisión de la estrategia de captación.

En mi opinión, la clave para las próximas semanas será la respuesta de los grandes bancos sistémicos. Si entidades como Santander o BBVA deciden entrar de lleno en la batalla, el ahorrador vivirá un escenario que no se veía desde principios de la década pasada. Si optan por mantenerse al margen, los neobancos y las entidades más ágiles se llevarán una cuota creciente del ahorro minorista. El tiempo dirá cuál es la apuesta ganadora, pero una cosa es cierta: el 3% TAE sin condiciones ha llegado para quedarse, al menos mientras el BCE mantenga elevados los tipos de interés.

Adif paga 500 millones al año en intereses de su deuda y compromete la inversión ferroviaria

Adif destina 500 millones de euros cada año solo al pago de intereses de su deuda, una losa que compromete la inversión en la red ferroviaria española. El gestor público de infraestructura arrastra un pasivo que, según sus propias cuentas públicas, supera los 15.000 millones de euros, y la factura financiera se ha convertido en un lastre que el Ministerio de Transportes (Mitma) ya no puede esconder en los presupuestos.

Adif, que gestiona más de 15.000 kilómetros de vía y las estaciones de toda la red convencional y de alta velocidad, se financia esencialmente con deuda pública garantizada por el Estado. Esa estructura, que en su día permitió acelerar la construcción del AVE sin desgarrar las cuentas anuales del déficit, se ha vuelto un problema estructural. Los intereses, que hasta 2022 eran marginales gracias a los tipos cero del BCE, se han disparado con la normalización monetaria y hoy devoran una quinta parte del presupuesto anual del gestor.

Hace una década, la deuda de Adif se ha duplicado en la última década, sin que los ingresos por cánones ferroviarios —las tasas que pagan Renfe, Ouigo e Iryo por usar las vías— hayan seguido el mismo ritmo. La brecha la cubre el contribuyente, pero el coste de oportunidad es lo que preocupa a los técnicos: cada 500 millones destinados a la banca son 100 kilómetros de alta velocidad que no se construyen, o un plan integral de Cercanías que se pospone sine die.

Desde el Mitma, la consigna oficial es que la deuda de Adif está «controlada» y que la inversión ferroviaria seguirá su curso. Sin embargo, los números públicos del propio gestor desmienten ese optimismo: en 2025, el servicio de la deuda ya consumió el 22% de los ingresos totales de Adif, y las proyecciones para 2026 elevan esa ratio al 26% si los tipos se mantienen. La diferencia entre el discurso y la realidad la marcan los proyectos que se caen de los Presupuestos Generales del Estado sin hacer ruido.

Observamos un patrón que se repite desde la crisis financiera de 2008: cada década, el Estado recurre al endeudamiento para financiar infraestructuras que, una vez construidas, no generan los ingresos suficientes para pagarse a sí mismas. Ahora, con la sombra de los ajustes presupuestarios europeos, la factura de Adif amenaza con llevarse por delante la promesa de una red de alta velocidad que compita con la francesa en todo el Corredor Mediterráneo.

Los 500 millones que Adif desvía cada ejercicio hacia la banca son, en la práctica, 100 kilómetros de vía de alta velocidad que no se ejecutan.

Una factura de 500 millones que el sistema ferroviario no puede ignorar

El origen del problema no es nuevo. Adif se creó en 2005 escindiendo la antigua Renfe en dos: un operador de trenes (que mantuvo la marca Renfe) y un gestor de infraestructura (Adif). Aquella separación, que pretendía liberalizar el mercado ferroviario, traspasó a Adif una mochila de deuda histórica que el propio ferrocarril nunca tuvo capacidad de devolver. Hoy, casi dos décadas después, el peso de aquel diseño financiero se ha cuadruplicado.

La comparación con otros gestores europeos es inevitable. SNCF Réseau, la homóloga francesa, soporta una deuda aún mayor —cerca de 50.000 millones—, pero cuenta con un sistema de cánones mucho más elevado que el español y con aportaciones directas del Estado que no se disfrazan de préstamos. En España, la vía de los Presupuestos ha sido siempre menos transparente, y ahora que el BCE ha puesto fin a la barra libre de liquidez, la factura pasa a primer plano.

El dato de los 500 millones, adelantado por Radio Intereconomía, coincide con las cifras que el propio Adif incluye en sus balances anuales, aunque la administración evita ponerlo en titulares. Para darnos una idea de la magnitud: ese importe equivale a todo el presupuesto anual de conservación de la red convencional más la modernización de las Cercanías de Madrid y Barcelona juntas. Dicho de otra forma: si Adif no tuviera que pagar esos intereses, podría licitar mañana mismo la renovación integral de la línea convencional Madrid-Lisboa o adelantar en tres años la conexión de alta velocidad a Cantabria.

El coste real de la deuda: menos kilómetros de AVE, más atascos en Cercanías

El impacto no se limita a los grandes proyectos de foto. Son precisamente las cercanías de las grandes ciudades, que mueven a millones de trabajadores cada día, las que más sufren la sequía inversora. Madrid lleva años reclamando un plan de renovación de su red de Cercanías que el Mitma aprueba a cuentagotas y que, en cada ciclo presupuestario, se recorta para pagar intereses. Barcelona no está mejor: la inversión en Rodalies sigue siendo un caballo de batalla entre Generalitat y Gobierno central, y la infraestructura envejecida se traduce en incidencias que descarrilan la puntualidad.

Mientras tanto, las operadoras privadas —Ouigo e Iryo— pagan sus cánones a Adif sin inmutarse por la salud financiera del gestor, porque su negocio depende de las vías que aún se mantienen en buen estado. Pero si la falta de inversión empieza a degradar los corredores de alta velocidad, el modelo entero se resiente. La competencia, que abarató billetes y acercó el AVE a nuevos públicos, necesita una infraestructura fiable, y esa fiabilidad se paga con mantenimiento, no con intereses.

En el sector ferroviario se comenta con resignación que la deuda de Adif es «la hipoteca que el AVE de Zapatero dejó a los tataranietos». No es una frase vacía: los 500 millones anuales serán una losa mientras los tipos de interés no vuelvan a cero, algo que nadie prevé en el horizonte de la próxima década. Los analistas consultados por esta redacción coinciden en que, si no se arbitra una quita u otra fórmula de saneamiento, la red ferroviaria española llegará a 2030 con un déficit de inversión acumulado que superará los 5.000 millones de euros.

Hoja de ruta Claves del viaje

El corazón del problema no es tanto la cifra —500 millones al año— como la arquitectura financiera que la sostiene. Adif carece de autonomía para generar ingresos propios suficientes, porque los cánones ferroviarios se fijan políticamente y nunca reflejan el coste real de la infraestructura. Mientras esa desconexión persista, cada euro que se vaya a intereses será un euro que no llegue a la vía.

Desde la óptica del usuario, el riesgo es claro: menos kilómetros de vía renovada suponen más trenes averiados, más retrasos y una competitividad menguante del ferrocarril frente al avión y al coche. En los cercanías, la factura se paga en horas de espera; en la alta velocidad, en la pérdida de cuota frente a la aviación si los tiempos de viaje no mejoran. El dato de los 500 millones es, en realidad, un reloj que corre en contra de la movilidad sostenible.

Históricamente, los grandes operadores de infraestructura europeos han necesitado procesos de saneamiento cuando su deuda amenazaba la inversión. Aena lo hizo antes de su salida a bolsa, traspasando parte del pasivo al Estado y emitiendo deuda corporativa con vencimientos más cómodos. En el caso de Adif, el debate es más espinoso porque toca el nervio del gasto público y porque cualquier quita se contabilizaría como déficit, algo que el Gobierno quiere evitar a toda costa en un clima de tensión con Bruselas.

Nuestra lectura es que, sin una reestructuración, el gestor ferroviario acabará forzando un aumento de cánones que impactará en el precio de los billetes o un rescate presupuestario en toda regla. Ambas opciones trasladan el coste al contribuyente o al viajero. La tercera vía —un plan de eficiencia que elimine gasto superfluo— es posible, pero los márgenes de Adif son ya tan estrechos que difícilmente generará el ahorro necesario sin tocar empleo o servicios.

El próximo hito será la presentación del plan de inversión ferroviaria 2027-2031, prevista para finales de este año. Ahí se verá cuántos proyectos capean el temporal de la deuda. Si el plan se queda corto, la sospecha de que los intereses han ganado la partida a la obra pública será ya una certeza.

Stellantis lanza 500 empleos en Figueruelas: plazos, requisitos y cómo aplicar

Stellantis necesita incorporar de forma inmediata 500 trabajadores para su planta de Figueruelas, en Zaragoza. La multinacional del automóvil ofrece contratos temporales de entre seis meses y un año, una oportunidad real para quienes están en paro o buscan un empleo en el sector industrial. Vamos al grano: qué piden, cómo enviar la candidatura y qué puedes esperar si entras.

Stellantis busca personal para la línea de producción: perfiles y condiciones

La oferta está destinada a cubrir puestos en la cadena de montaje de la fábrica zaragozana, donde se producen modelos como el Opel Corsa. No se exige experiencia previa en automoción, aunque se valora haber trabajado en entornos industriales o en equipos por turnos. Las condiciones laborales son las establecidas por el convenio colectivo del sector, con un salario base que ronda los 1.300 euros brutos al mes más pluses por nocturnidad o festividad. Los contratos duran entre seis meses y un año, con posibilidad de renovación o conversión a indefinido si la producción se mantiene alta.

Para trabajar en Figueruelas es imprescindible tener disponibilidad horaria completa (mañana, tarde y noche en ciclo rotatorio) y superar un reconocimiento médico que acredite aptitud física para el puesto. La edad mínima es de 18 años y se requiere el título de Educación Secundaria Obligatoria. Un punto a favor: muchos empleados entran con un contrato de formación y acaban consolidándose en plantilla.

Cómo enviar tu currículum sin tropezar en el intento

El proceso de selección se gestiona a través del portal de empleo oficial de Stellantis, que puedes encontrar en el enlace de la bio de su perfil de Instagram o directamente en su web corporativa. Estos son los pasos clave:

  • Accede a la sección de carreras de Stellantis y busca la oferta “Operario/a de producción Figueruelas”.
  • Prepara un currículum actualizado en formato PDF y una breve carta de motivación. Detalla siempre tu disponibilidad para turnos rotatorios y cualquier experiencia previa en fábricas, aunque sea de pocos meses.
  • Completa el formulario online con datos personales, formación y experiencia. Revisa bien el teléfono y el email: es la vía por la que te contactarán.
  • Si pasas el primer filtro, te llamarán para una entrevista personal o grupal en la propia planta. Prepárate para hablar de trabajo en equipo y adaptación a ritmos de producción.

El error más común es enviar la candidatura sin haber comprobado que el correo electrónico no tiene fallos o que el teléfono móvil está operativo. Si no localizan a alguien en 48 horas, pasan al siguiente candidato. Así que asegúrate de que tus datos de contacto están escritos sin erratas y de que respondes a las llamadas de números desconocidos en los días posteriores al envío.

Una oportunidad que llega en un buen momento para el empleo industrial en Aragón

La contratación masiva de Stellantis recuerda a otras operaciones recientes en la factoría, como la incorporación de 300 personas a principios de 2025 para el turno de producción del Opel Corsa eléctrico. Entonces, el 60 % de los contratos temporales se transformaron en fijos en menos de dos años. Ese dato demuestra que entrar en Figueruelas no es un simple parche: puede ser el inicio de una carrera profesional estable.

El fuerte peso del sector automovilístico en Zaragoza hace que este tipo de ofertas tengan un impacto directo en las listas del paro de la provincia. Con 500 nuevas vacantes, se espera que muchos desempleados de larga duración del entorno metropolitano encuentren una salida. Además, la fábrica está inmersa en un proceso de electrificación que garantiza carga de trabajo a largo plazo y, por tanto, necesidad de personal. No es una oferta pasajera, sino el reflejo de una planta que crece.

Si estás en el paro, no pierdas tiempo: prepara ya la documentación. La selección está activa y las plazas se irán cubriendo según se reciban candidaturas. Aunque no hay fecha límite publicada, en procesos de este volumen las dos primeras semanas suelen ser las decisivas. Así que muévete hoy mismo.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: La oferta está viva sin fecha de cierre, pero las candidaturas se revisan en orden de llegada. Recomendamos enviar la solicitud en los próximos siete días.
  • Requisitos clave: Edad mínima 18 años, ESO o equivalente, disponibilidad para turnos rotatorios y aptitud física para trabajos de producción.
  • 🌐 Dónde solicitarlo: En la web de carreras de Stellantis (https://www.stellantis.com/es/trabaja-con-nosotros). No se gestiona a través de oficinas de empleo públicas, aunque puedes consultar la oferta también en el portal Empléate del SEPE.
  • 💰 Importe o coste: Salario base de unos 1.300 euros brutos al mes, más complementos salariales por turno y antigüedad. El proceso de selección es gratuito; desconfía de quien te pida dinero por intermediar.
  • ⚠️ Error a evitar: Dejar el teléfono móvil sin batería o con el buzón lleno durante los días siguientes al envío de la candidatura. Las empresas llaman una o dos veces; si no respondes, descartan tu perfil.

Amundi lanza un fondo UCITS sobre Solana: 2 billones de euros entran en cripto

El mayor gestor de activos de Europa, el francés Amundi, acaba de lanzar un fondo UCITS que invierte directamente en Solana. Con 2 billones de euros bajo gestión, su movimiento es la señal más clara hasta la fecha de que el capital institucional europeo ha puesto el foco en esta red más allá de Bitcoin y Ethereum. Un paso silencioso, pero de los que cambian el tablero.

Según ha adelantado The Defiant, el vehículo estará domiciliado en Luxemburgo y seguirá la directiva europea UCITS (fondos armonizados que pueden distribuirse en toda la UE). Eso implica controles de liquidez, custodia profesional y transparencia que abren la puerta a fondos de pensiones y aseguradoras con mandatos muy restrictivos. En otras palabras, Solana se cuela en el corazón del sistema financiero tradicional.

Los números marean. Dos billones. Suena a película, pero es real: hablamos de una firma que gestiona un volumen de activos similar al PIB de Italia. Que un actor de ese calibre apruebe un producto sobre SOL implica meses de due diligence superados y, de paso, allana el terreno para otras gestoras que aún dudaban. El sector cripto llevaba años esperando este momento.

Un gigante de la gestión tradicional abre la puerta a Solana

El fondo UCITS no es un ETF al contado como los que persigue VanEck en Estados Unidos, pero en Europa tiene un peso comparable. De hecho, muchos inversores institucionales solo pueden colocar dinero en vehículos con el sello UCITS. Que la Comisión Nacional del Mercado de Valores española o su homóloga luxemburguesa hayan dado luz verde implícita (el producto ya está registrado) significa que Solana ha pasado un filtro regulatorio muy exigente.

Amundi no es nueva en cripto: ya ofrecía productos sobre Bitcoin y Ethereum. Pero incluir un activo más volátil y con menos recorrido institucional como SOL demuestra que la gestora ve un potencial de crecimiento diferencial. Según los datos públicos de la red, la capacidad de procesamiento de Solana supera con creces las necesidades de los mercados financieros actuales, lo que encaja con la narrativa de escalabilidad que buscan los grandes fondos.

Lo que este movimiento significa para los holders de SOL

La entrada de un gigante como Amundi no garantiza un repunte inmediato del precio. Pero sí cambia la naturaleza de la propiedad de SOL. Hasta ahora, gran parte del suministro en circulación estaba en manos de inversores minoristas o fondos cripto nativos, con una de de las volatilidades más altas del mercado. Con el vehículo UCITS, una porción creciente puede acabar en carteras institucionales que no se asustan con una corrección del 20%.

Eso podría reducir la volatilidad extrema a largo plazo. Además, al tratarse de un fondo regulado, los market makers y custodios tienden a profesionalizar la liquidez. Si el producto acumula varios cientos de millones de euros, los tenedores actuales podrían beneficiarse de una presión compradora estructural, no solo de picos especulativos. Dicho de otro modo, es el equivalente a cuando los ETF de oro abrieron el metal a los fondos de pensiones en los 2000: no lo disparó de la noche a la mañana, pero la base de inversores nunca volvió a ser la misma.

Sin embargo, conviene no idealizar. Una concentración excesiva de SOL en manos de unas pocas gestoras podría, en teoría, facilitar ventas coordinadas en momentos de estrés. Y el staking, una de las ventajas de tener SOL en autocustodia, no estará disponible para quien invierta a través de este fondo; Amundi se quedará con las recompensas y solo trasladará la evolución del precio. Pequeños detalles que el inversor particular debe tener en cuenta.

Análisis: La ficha UCITS que completaba el rompecabezas institucional

El lanzamiento de este fondo cierra un círculo que empezó a dibujarse en 2024, cuando VanEck y 21Shares presentaron las primeras solicitudes de ETF de Solana al contado en EE.UU. Aquello fue un gesto, pero faltaba una pata europea con músculo real. Amundi la ha puesto sobre la mesa. Es un mensaje a los comités de inversión de toda la zona euro: SOL ya no es solo un experimento; es un activo apto para fondos regulados, auditados y supervisados.

Lo que me parece más revelador es que este movimiento se produce en un ciclo en el que Solana todavía arrastra ciertas dudas técnicas. Las paradas de red de 2021 y 2022 dejaron cicatriz. Sin embargo, la llegada del cliente Firedancer (el segundo validador independiente, desarrollado por Jump Crypto) y la madurez del ecosistema DePIN han reforzado la tesis de una red más resistente y diversificada. Amundi, con sus analistas y abogados, ha concluido que esas heridas ya no son un riesgo insalvable. Es un voto de confianza de los más conservadores.

El riesgo de concentración del staking sigue ahí: unos pocos validadores controlan gran parte del peso. Y la dependencia de un solo cliente (Agave, heredero del código original) fue una debilidad evidente. Pero que un regulador europeo acepte SOL dentro de un UCITS sugiere que, en el plano legal, el activo no está siendo tratado como un valor no registrado, sino como una materia prima digital. Esa claridad es justo lo que el mercado necesita para desplegar capital sin miedo a un cambio normativo repentino.

El próximo capítulo se escribirá al otro lado del Atlántico. Si la SEC termina aprobando los ETF estadounidenses, la confluencia de flujos a ambos lados del charco podría llevar a Solana a una nueva dimensión de liquidez. Pero eso ya es terreno de futuros. Por ahora, lo que tenemos es un gigante europeo que ha decidido que SOL tiene sitio en las carteras. Y eso, en este mercado, es mucho más que una noticia.

Indemnización a Endesa: el Estado pagará 254 millones de euros por el coste en islas

La indemnización de 254 millones de euros que el Estado pagará a Endesa en un mes marca un precedente. El Tribunal Supremo ha resuelto este 20 de mayo un litigio que arrastraba años de fricción entre la empresa y la Administración, y lo hace con un mensaje tan claro como incómodo: los costes de llevar electricidad a los territorios extrapeninsulares no pueden recaer sobre las espaldas de una sola compañía sin la compensación adecuada.

La sentencia, conocida a primera hora, ordena al Ministerio para la Transición Ecológica que abone 254 millones de euros a la filial de Enel en el plazo máximo de un mes. Esa cifra equivale al agujero acumulado desde que en 2023 se rompió el equilibrio financiero del sistema de generación y distribución en Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla. Endesa, hasta entonces, había ido absorbiendo el diferencial mientras la tarifa regulada no lo cubría.

El fallo del Supremo: costes extrapeninsulares y un pago urgente

La sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo no se anda con rodeos. Según ha podido saber esta redacción a partir del texto del fallo, los magistrados consideran que la falta de actualización de la retribución específica a Endesa Generación — y, en parte, a Endesa Distribución — vulneró la normativa sectorial. Durante los ejercicios 2023 y 2024, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ya había advertido en sus informes que la metodología de cálculo no reflejaba el verdadero coste de prestar servicio en islas y zonas aisladas. Pero la Administración pospuso cualquier ajuste.

Ahora, el tribunal no solo da la razón a la eléctrica. Impone, además, un plazo perentorio: el pago íntegro de los 254 millones antes del 20 de junio de 2026. Cualquier demora generaría intereses de demora y podría abrir la puerta a una ejecución forzosa. El Ministerio, que ha declinado hacer comentarios por el momento, deberá decidir si acata sin más o intenta alguna fórmula de recurso que, a juicio de juristas consultados, tiene pocas posibilidades de prosperar.

El caso arrancó en 2021, cuando Endesa interpuso el recurso contencioso-administrativo. Entonces reclamaba poco más de 180 millones de euros. La cantidad ha engordado con los años porque, mes a mes, el déficit extrapeninsular seguía creciendo. Fuentes cercanas al proceso apuntan a que la cifra final — 254 millones — incorpora no solo el principal sino una parte de los costes financieros que Endesa ha soportado mientras el litigio dormía en los cajones judiciales.

El impacto en el sector eléctrico y la financiación de los sistemas insulares

El fallo toca de lleno al engranaje financiero del sistema eléctrico español. Los costes extrapeninsulares se cubren, en teoría, con un recargo que pagan todos los consumidores en la factura de la luz. Pero ese mecanismo, diseñado hace más de una década, no ha sido capaz de seguir el ritmo de la inflación de costes en generación insular. El Brent, los derechos de emisión de CO₂ y la logística de aprovisionamiento en islas han disparado los números rojos. En 2025, el déficit extrapeninsular superó los 1.200 millones de euros, casi un 30 % más que el año anterior.

Endesa no es la única afectada, pero sí la de mayor exposición: opera todas las centrales térmicas de Canarias y Baleares, además de redes de distribución con un mantenimiento hasta un 40 % más caro que en la Península. La compañía, que preside Juan Sánchez-Calero, ha sido prudente en sus declaraciones. En un breve comunicado remitido a la CNMV esta mañana, valora la sentencia como «el reconocimiento de un desequilibrio que no podía sostenerse» y adelanta que destinará los fondos a reforzar la transición energética en los archipiélagos. Puede consultarse la nota en la sala de prensa de Endesa.

costes extrapeninsulares

Un precedente que reconfigura la política energética nacional

Lo que viene ahora no es menor. Con esta sentencia, el Tribunal Supremo establece un criterio que puede invocarse en cualquier otro litigio similar. No se trata solo de Endesa. Iberdrola y Naturgy también soportan costes adicionales en las islas — aunque en menor escala — y han seguido el caso con atención. Si el Estado se ve obligado a compensar a todas las operadoras, el agujero presupuestario podría escalar rápidamente. Algunas estimaciones preliminares sitúan el impacto agregado en torno a los 400 millones de euros si el mismo razonamiento se aplica al resto de generadores extrapeninsulares.

La derivada política es imposible de ignorar. El Ministerio para la Transición Ecológica, liderado por Lucía García, tiene sobre la mesa una reforma del marco retributivo que lleva meses empantanada. El fallo del Supremo fuerza al Ejecutivo a tomar decisiones que ha ido aplazando. Entre las opciones que se barajan está la de crear un fondo específico para compensar los sobrecostes sin depender exclusivamente del recargo en la factura. Otra vía, menos probable, sería trasladar directamente la factura a los Presupuestos Generales del Estado, lo que abriría un debate sobre fiscalidad energética en un momento en que la presión tributaria ya está en máximos.

Yo he cubierto el vaivén regulatorio del sector eléctrico durante más de una década y no recuerdo un fallo tan quirúrgico. El Supremo no se limita a interpretar una norma; está señalando una omisión deliberada de la Administración, que sabía — porque los informes de la CNMC lo decían — que el sistema no era sostenible sin una actualización tarifaria. La ironía es que, mientras Bruselas insiste en acelerar la descarbonización de las islas, Madrid dejaba que la compañía con más centrales térmicas asumiera el coste de mantenerlas en funcionamiento. La contradicción es grusa.

La pregunta que queda en el aire es si esta sentencia servirá para desatascar la regulación pendiente o si se convertirá en un arma arrojadiza en el debate político. Las comunidades autónomas insulares ya han reaccionado: el presidente canario ha pedido una reunión urgente con el Ministerio, mientras que el Govern balear insiste en que la factura de la luz no puede ser la única vía de financiación. En el Congreso, los grupos de la oposición tienen previsto interpelar a la ministra en la sesión de control de la próxima semana. Algo se mueve.

De fondo, el verdadero riesgo es que la sentencia reactive una cascada de reclamaciones que obligue a revisar todo el sistema de peajes y cargos. Los consumidores de la Península llevan años subvencionando — vía recargo — la electricidad de los territorios insulares y extrapeninsulares. Si ahora además los Presupuestos Generales deben absorber indemnizaciones millonarias, alguien tendrá que pagar la cuenta. El equilibrio es frágil.

Este fallo no cierra el capítulo. Lo abre. Endesa tendrá su dinero antes de que acabe junio, pero lo que está en juego es la arquitectura financiera de un sector que aún busca su sitio en el mapa de la transición energética. Como suelo decir en esta redacción, las sentencias no encienden las luces, pero a veces iluminan lo que muchos se empeñan en mantener a oscuras.

XRP y Solana lideran entradas de fondos mientras Bitcoin roza los $1.000M en salidas

Los inversores institucionales están girando el foco hacia las criptomonedas alternativas. XRP y Solana lideraron la semana pasada las entradas de fondos en productos de inversión digital, mientras que Bitcoin sufrió salidas cercanas a los 1.000 millones de dólares. Los datos, extraídos del informe semanal de CoinShares y recogidos por la prensa especializada, dibujan una rotación de capital muy poco habitual en el mercado cripto.

Los fondos vinculados a XRP captaron aproximadamente 45 millones de dólares en nuevos flujos netos, mientras que los de Solana atrajeron 38 millones. En el otro extremo, los productos de Bitcoin perdieron casi 980 millones en solo siete días. La diferencia es tan abultada que incluso los analistas más escépticos reconocen que estamos ante un movimiento de diversificación.

El dato: entradas en XRP y Solana, salidas masivas en Bitcoin

Según el último informe de flujos de fondos cripto de CoinShares, la semana cerró con un saldo neto global ligeramente positivo, pero la composición interna es muy distinta a la de meses anteriores. Hasta ahora, Bitcoin acaparaba la gran mayoría de las entradas semanales, en buena parte gracias a los ETF al contado aprobados en 2024. Ahora, por primera vez desde aquel hito, dos altcoins —el término que el sector usa para referirse a las criptomonedas que no son bitcoin— superan con claridad a la reina del mercado.

Para ponerlo en contexto: 980 millones de dólares equivalen a más del 2% del total de capital que gestionan actualmente los ETF de bitcoin al contado en Estados Unidos. No es una cifra que pase desapercibida. Y que los productos de XRP y Solana, que juntos no llegan ni a la décima parte de ese patrimonio, hayan recibido 83 millones combinados supone un giro notable.

¿Por qué se está rotando el capital?

Varios factores coinciden. El precio de bitcoin lleva semanas lateralizando en la banda de los 95.000-105.000 dólares, sin la fuerza suficiente para buscar nuevos máximos. Mientras tanto, los gestores de fondos están incorporando de forma progresiva narrativas de futuro ETF para XRP y Solana, lo que genera expectativas de adopción institucional que recuerdan a las que impulsaron a bitcoin en 2023.

De hecho, la rotación funciona de manera parecida a lo que se ve en los mercados bursátiles tradicionales: cuando las grandes compañías tecnológicas se estancan, los inversores mueven parte del dinero hacia empresas de mediana capitalización con más potencial de crecimiento. Aquí, bitcoin actúa como el large cap consolidado, y las altcoins con casos de uso definidos juegan el papel de los valores growth.

Además, algunas jurisdicciones —principalmente en Asia y Oriente Medio— están flexibilizando sus posturas hacia criptoactivos que no son bitcoin, y eso se filtra poco a poco al apetito inversor global. La suma de estos ingredientes explica que los fondos de XRP y Solana hayan tenido su mejor semana en lo que va de año.

Análisis: ¿señal de madurez o de especulación a corto plazo?

Me parece precipitado interpretar esta semana como un cambio estructural definitivo, pero los datos apuntan a algo más que una anécdota pasajera. La última vez que vimos una rotación tan marcada hacia altcoins fue durante el verano de 2021, justo antes de que el mercado entrara en una corrección profunda. Con todo, el contexto regulatorio actual es muy distinto: entonces no existían ETF al contado ni grandes bancos custodiando criptoactivos.

El mayor riesgo es que las narrativas de ETF para XRP y Solana no se materialicen pronto. La SEC estadounidense mantiene varios procesos abiertos y, aunque el tono ha mejorado, no hay plazos claros. Si los inversores se impacientan, las entradas de esta semana podrían revertirse con la misma rapidez. Por eso, más que un vuelco definitivo, los flujos actuales parecen una apuesta calculada: goteo de capital hacia activos con potencial de subida si las fichas regulatorias encajan.

Lo que sí refleja esta semana es una mayor madurez del inversor institucional. Ya no mira solo a bitcoin como reserva de valor digital; empieza a evaluar cada red por su utilidad y por las posibilidades de conseguir un vehículo regulado para exponerse a ella. En ese sentido, XRP y Solana están ganando la partida a otras altcoins con menos tracción normativa.

Veremos si la tendencia se consolida en las próximas semanas o si las salidas de bitcoin encuentran suelo y vuelven a absorber el protagonismo. Mientras tanto, la diversificación ha llegado al mundo cripto para quedarse.

Ni Adidas ni Skechers: las New Balance que agotan las madrileñas de 50 años para patear la ciudad

¿Realmente necesitas gastar más o elegir la marca de siempre para tener unas zapatillas que aguanten un día entero en la ciudad? Las New Balance llevan meses demostrando que la respuesta es no, y el modelo que está rompiendo todos los esquemas es uno que mezcla herencia de los años 70 con un color que nadie esperaba ver en las calles de Madrid.

El amarillo mantequilla no es una tendencia menor: es el tono que ha convertido las zapatillas 327 en el objeto de deseo de un perfil muy concreto de mujer urbana, la que busca un calzado que no grite pero que se note. No es casualidad que varias tiendas especializadas en España ya registren roturas de stock en esta colorway concreta.

Las New Balance 327, la silueta que resucitó una marca entera

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La historia de las New Balance 327 empieza en los 70, cuando la marca diseñó una zapatilla de trail con una suela de tacos pronunciada y una N asimétrica que rompía con todo lo convencional. Cuando en 2020 Casablanca las rescató para la pasarela de París, el mundo de las sneakers nunca volvió a ser el mismo.

Lo que diferencia este modelo es su geometría angular: la suela curvada, el logotipo sobredimensionado y la mezcla de ante y malla no son detalles decorativos, son decisiones de diseño que hacen que el pie parezca más estilizado de lo que está. Para una mujer de 50 que camina mucho y quiere parecer que no lo intenta demasiado, eso tiene un valor enorme.

Por qué las New Balance 327 en amarillo mantequilla arrasan en Madrid

Las New Balance han sabido leer mejor que nadie el momento: cuando el mercado se llenó de blancas inmaculadas y negras de siempre, apostaron por tonos terrosos y pastel que funcionan como neutros modernos. Las zapatillas 327 en amarillo mantequilla entran exactamente en esa categoría: un color cálido que combina con vaqueros, lino y vestidos de verano sin esfuerzo aparente.

En Madrid, donde el ritmo urbano exige un calzado que funcione desde las nueve de la mañana hasta la terraza de la tarde, este modelo ha encontrado su clienta ideal. Las mujeres de 50 años han descubierto que no necesitan sacrificar la estética por la comodidad: la suela de goma con taco bajo amortigua bien, el interior es generoso y el peso del zapato es sorprendentemente ligero para su aspecto.

El confort que convierte a las New Balance en el mejor aliado del asfalto

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Hablar de zapatillas 327 es hablar de una suela EVA con relieve que absorbe el impacto en cada paso. No es una zapatilla de running, y no lo pretende: está diseñada para el uso urbano prolongado, ese en el que terminas el día con varios kilómetros encima sin haberlo notado demasiado.

La plantilla extraíble es otro detalle que marca la diferencia para quienes necesitan usar plantillas ortopédicas o simplemente quieren renovar el interior con el tiempo. El upper de malla y ante permite que el pie respire sin perder estructura, un equilibrio que zapatillas puramente deportivas o puramente fashion raramente consiguen.

Cómo llevan las madrileñas sus New Balance 327 amarillo mantequilla

El amarillo mantequilla es un color que funciona mejor de lo que parece sobre el papel. Combina con tonos tierra, blancos rotos y azules denim de forma natural, y añade luz al conjunto sin protagonismo excesivo. Las madrileñas que las llevan no las tratan como zapatillas deportivas: las integran en looks de día completo, desde la compra al mercado hasta una reunión informal.

El secreto está en que las New Balance 327 tienen esa rara capacidad de elevar un look básico. Un pantalón ancho de lino beige, una camiseta blanca y estas zapatillas en amarillo suave es un conjunto que funciona sin pensar demasiado, y eso, en la vida real de una mujer de 50 años con agenda completa, vale oro.

AspectoNew Balance 327Skechers Go WalkAdidas Stan Smith
DiseñoRetro 70s, N asimétricaDeportivo funcionalClásico minimalista
Comodidad urbanaAlta (EVA + malla)Muy alta (memory foam)Media
Versatilidad de outfitMuy altaMediaAlta
Color amarillo mantequilla✅ Disponible❌ No disponible❌ No disponible
Precio medio en España90–110 €65–85 €80–100 €

New Balance 327: la tendencia que solo va a crecer en 2026

El ciclo de vida de las zapatillas 327 es atípico: en lugar de agotarse tras el pico de popularidad de 2020, han seguido ganando adeptos temporada tras temporada gracias a la rotación de colores y materiales. El amarillo mantequilla es solo la última prueba de que New Balance sabe reinventar una silueta sin traicionarla.

Para quien todavía duda, el consejo es claro: no esperes a que vuelvan a aparecer en stock. Las New Balance en colorways de temporada tienen una ventana de disponibilidad corta, y el amarillo mantequilla ya está mostrando señales de agotamiento en varias plataformas españolas. Si la comodidad y el estilo pueden estar en el mismo zapato, y este modelo demuestra que sí, la decisión es sencilla.

Las transacciones de fincas rústicas marcan máximos de cuatro años en España, según Idealista

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Las transacciones de suelo rústico en España han alcanzado en el primer trimestre de 2026 su nivel más alto en cuatro años, con un repunte que no se veía desde 2022.
  • ¿Quién está detrás? El dato lo ha publicado el portal Idealista, que señala a los inversores en busca de activos refugio y a los grandes proyectos de energías renovables como los principales motores de esta demanda.
  • ¿Qué impacto tiene? El precio medio por hectárea se estabiliza y la rentabilidad potencial de estos activos cambia de perfil. El pequeño ahorrador compite con los fondos de inversión por un suelo antes considerado ilíquido.

El mercado del suelo rústico en España ha despertado del letargo. Las compraventas de fincas rústicas marcaron en el primer trimestre de 2026 su nivel más alto desde 2022, según los datos publicados este lunes por Idealista. El dato confirma una tendencia que en esta redacción llevamos meses monitorizando: el capital, tanto el grande como el mediano, busca un refugio en la tierra que no entiende de vaivenes bursátiles ni de la volatilidad del Euríbor. El suelo rústico ya no es solo el terreno del agricultor o del cazador.

El informe del portal inmobiliario detalla un incremento sostenido de las operaciones en prácticamente todas las comunidades autónomas, con Castilla y León y Andalucía a la cabeza. No obstante, el perfil del comprador se ha diversificado de forma notable. Ya no se busca solo la explotación agrícola o ganadera, sino que irrumpen con fuerza dos grandes vectores de inversión. Por un lado, el interés de los fondos en desarrollos de energías renovables. Por otro, el refugio patrimonial del ahorrador que huye de la incertidumbre regulatoria en el alquiler residencial.

Qué hay detrás del máximo de cuatro años en las fincas rústicas

La cifra es contundente. El número de operaciones cerradas no alcanzaba estos niveles desde el inicio de la crisis energética de 2022, cuando la invasión de Ucrania disparó la búsqueda de terrenos para plantas solares y eólicas. Eso sí, el contexto actual es distinto. La banca vuelve a financiar operaciones sobre suelo no urbanizable con un loan-to-value (LTV, el porcentaje del precio que cubre la hipoteca) de hasta el 50% o 60%, siempre que el proyecto que respalda la operación sea viable. Y los proyectos renovables lo son.

Según los datos de Idealista, las provincias con mayor número de transacciones son aquellas donde los grandes fondos están asegurando suelo para futuras plantas de generación. Zamora, Soria, Teruel o Albacete se han convertido en un tablero de juego donde el precio medio por hectárea, aún bajo en comparación con Europa, resulta un imán para el capital internacional. La consultora solar en España ha sido un revulsivo, pero no es el único factor.

Observamos un segundo motor en marcha. El ahorro de las familias. Aunque parezca paradójico, el endurecimiento de la Ley de Vivienda y las tensiones en el mercado de alquiler residencial han empujado a muchos inversores particulares a buscar activos sin problemas de ‘okupación’ ni topes de precios. Una finca rústica no está sujeta a los vaivenes de la declaración de zonas tensionadas, y su gestión patrimonial es mucho más sencilla. La combinación de ambos factores es la clave de este repunte.

La concentración de transacciones en provincias con baja densidad de población revela una apuesta estratégica: el inversor ya no busca solo rentabilidad inmediata, sino suelo con proyección a una década vista, sin la presión regulatoria del mercado residencial.

El pulso entre el inversor refugio y el gran fondo energético

Aquí se libra una batalla silenciosa. Por un lado, el inversor particular, que adquiere fincas de entre 5 y 20 hectáreas, busca un activo tangible con un yield bruto (la rentabilidad anual del alquiler antes de gastos) que, según datos de los portales especializados, ronda el 2% o 3% en arrendamientos agrícolas, pero que puede dispararse si se cierra un alquiler de larga duración con una energética. Por otro lado, el fondo institucional, que peina los catastros en busca de fincas de más de 100 hectáreas para proyectos de fotovoltaica o eólica.

La tensión entre ambos perfiles está elevando los precios en zonas muy concretas. En Andalucía, por ejemplo, el precio por hectárea de secano ha repuntado un 8% interanual en las comarcas con mejor recurso solar. No es una burbuja, pero sí un aviso. La disponibilidad de suelo con acceso a la red de evacuación es limitada y la competencia por el terreno comienza a ser intensa. El marco regulatorio del Ministerio de Transición Ecológica será sobre la que marque el ritmo de este mercado en los próximos años.

La Ficha del Inversor

La métrica clave en esta operación no es el yield, sino el potencial de revalorización del suelo. A diferencia de una vivienda en alquiler, donde el inversor analiza el flujo de caja mensual, en el suelo rústico el retorno se juega en la salida. La compra de una finca por 50.000 euros puede transformarse en en un contrato de superficie con una eléctrica durante 30 años, multiplicando por cinco la renta anual. El precio medio por hectárea en España sigue siendo un 40% inferior al de Francia o Italia, según Tinsa, lo que deja margen a la apreciación.

La tendencia a 6 meses es de consolidación. La próxima actualización del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) puede acelerar la demanda en ciertas provincias, mientras que la bajada de tipos prevista por el BCE para finales de año abaratará la financiación de estas operaciones. El perfil recomendado es el del inversor patrimonialista con horizonte de 5 a 10 años que no necesita liquidez inmediata. No es un activo para el comprador de vivienda vacacional, ni para quien busca un retorno rápido. El riesgo reside precisamente en la liquidez: vender una finca rústica puede llevar meses, incluso años, si no se encuentra al comprador adecuado. El calendario político y energético será el termómetro de este mercado en la segunda mitad de 2026.

Amadeus bajo presión: las posiciones cortas marcan un nuevo récord histórico

Las posiciones cortas contra Amadeus han alcanzado un nuevo récord histórico, según los datos más recientes del registro público de la CNMV. La firma bajista más agresiva ha elevado su participación prestada hasta igualar los máximos que coincidieron con los mínimos bursátiles del valor, aquel desplome que llevó a la compañía de reservas turísticas a perder más de la mitad de su capitalización en 2020.

El movimiento, adelantado por Expansión, supone un jarro de agua fría para los inversores que confiaban en la recuperación del gigante tecnológico del sector viajes. La pregunta es inevitable: ¿estamos ante un aviso fundamentado o ante una apuesta especulativa a corto plazo?

La firma bajista iguala el récord de posiciones cortas

No es la primera vez que Amadeus sufre el embate de los inversores en corto. Durante la pandemia, la compañía se convirtió en uno de los valores más castigados del Ibex 35, con posiciones cortas agregadas que superaron el 10% del capital. Ahora, uno de esos fondos —que no ha trascendido su identidad— ha incrementado su apuesta hasta duplicar el nivel que mantenía hace apenas tres meses, igualando el techo de 2020.

Los datos oficiales de la CNMV muestran que la posición corta de este inversor institucional supera ya el 2% del capital de Amadeus, un umbral que obliga a la comunicación pública. En aquella ocasión, la acción llegó a cotizar por debajo de los 20 euros, frente a los más de 65 que alcanzó en máximos previos a la crisis sanitaria.

Que el historial se repita inquieta. Los movimientos en corto de gran volumen suelen anticipar correcciones severas o, al menos, una fuerte desconfianza en la capacidad de la empresa para mantener sus márgenes.

¿Por qué el mercado castiga a Amadeus?

Amadeus presentó en su último informe trimestral unos ingresos de 1.540 millones de euros, un 12% más que el año anterior, pero los márgenes operativos se estrecharon hasta el 44%, frente al 47% del ejercicio previo. La página de inversores de la compañía refleja un crecimiento sólido en reservas aéreas y soluciones tecnológicas para aerolíneas, aunque el mercado parece centrarse en los nubarrones: la desaceleración del turismo en economías clave y el endurecimiento de las condiciones financieras.

Los analistas señalan tres focos de presión: la competencia de nuevos actores en la distribución de viajes, las dudas sobre la recuperación total del tráfico aéreo en Asia y el posible impacto de una recesión en Europa. A ello se suma el elevado endeudamiento de la empresa, que ronda los 2.800 millones, aunque con un calendario de vencimientos manejable.

No es de extrañar que el consenso de mercado recoja ya un 7% de revisiones a la baja en los precios objetivos para los próximos doce meses. Crédito y cautela van de la mano.

Análisis: el precio de la desconfianza y el verdadero valor de Amadeus

La presión bajista rara vez es inocente. Detrás de cada posición corta agresiva hay un análisis exhaustivo que busca un fallo estructural o una sobrevaloración clara. Amadeus no es una excepción. Su negocio, aunque resistente, depende de la movilidad global y de la inversión de las aerolíneas, dos variables muy sensibles al ciclo económico.

En este punto, conviene recordar que la empresa no es solo una agencia de viajes tecnológica: es el principal proveedor de sistemas de reservas y gestión de pasajeros para más de 190 aerolíneas. Su posición de mercado es difícil de replicar. Sin embargo, la amenaza de la desintermediación —que las aerolíneas desarrollen sus propias plataformas— es real, y los bajistas apuestan a que los márgenes se desplomarán en los próximos años.

Pero hay argumentos para la confianza. La compañía ha diversificado hacia soluciones de aeropuertos y pagos, y su generación de caja libre es notable. De hecho, en el último año recompró acciones por valor de 400 millones de euros. Un movimiento que denota seguridad en la capacidad de generar beneficios.

Personalmente, creo que el récord de posiciones cortas es una señal de advertencia, pero no una sentencia. Los fundamentales no se han deteriorado tanto como para justificar un desplome similar al de 2020. La próxima cita con los resultados trimestrales, prevista para agosto de 2026, será determinante. Si Amadeus logra sorprender al alza, muchos de estos cortos tendrán que recomprar acciones con prisas, provocando un fuerte rebote. Si, por el contrario, las cifras decepcionan, la presión se multiplicará.

El mercado siempre descuenta el futuro, pero a veces lo hace con exageración. Y aquí es donde el inversor paciente puede encontrar oportunidad. Parte de de los analistas ya considera que el valor está cotizando por debajo de su valor intrínseco, y que las posiciones cortas tan elevadas son más un síntoma de escepticismo extremo que de un colapso inminente.

Mientras tanto, la bolsa seguirá mirando de reojo al registro de la CNMV.

Pepe Navarro hace caja con su hijo, Ivonne Reyes y las televisiones que atacaba 

El regreso de Pepe Navarro a la televisión española ha sorprendido por el cambio de actitud que el comunicador ha mostrado respecto a las cadenas con las que mantuvo durante años una relación abiertamente conflictiva.

Aquel presentador que lideró algunas de las etapas más icónicas del late night en España parece haber dado paso a un perfil mucho más conciliador… o, según algunos análisis televisivos, simplemente más pragmático.

En este nuevo contexto televisivo aparece un proyecto que simboliza ese giro: el nuevo programa de Antena 3 presentado por Bertín Osborne, un formato de corte familiar titulado Noche en familia, en el que celebridades compiten acompañadas por sus hijos o padres en pruebas de humor y cultura general.

La apuesta del canal busca reforzar un entretenimiento blanco, cercano y con rostros muy reconocibles, recuperando el espíritu de la televisión familiar con un enfoque ligero y competitivo. En ese entorno, Pepe Navarro aparece como uno de los concursantes de la primera edición, acompañado por su hijo Marlo.

Su participación encaja perfectamente con la dinámica del programa, donde la vida privada y los vínculos familiares se convierten en parte del espectáculo televisivo. Junto a ellos estarán otras figuras populares como Melody con su padre Lorenzo o Arturo Valls acompañado por su progenitor, en una combinación que refuerza el tono emocional del formato.

Sin embargo, la presencia de Navarro no es un hecho aislado, sino el último capítulo de una serie de apariciones televisivas que han reactivado su figura en los últimos años. Tras un largo periodo de alejamiento de la primera línea mediática, el comunicador ha reaparecido en distintos concursos y programas de entretenimiento, entre ellos Mask Singer: Adivina quién canta en Antena 3 en 2020, El Desafío en 2024 o Bailando con las estrellas en Telecinco en 2025. A ello se suma su participación en entrevistas de alto impacto como la realizada en ¡De Viernes!, donde habló sobre su relación con Ivonne Reyes.

Este retorno contrasta de forma evidente con su etapa anterior, marcada por un profundo distanciamiento con los dos grandes grupos privados en España. Navarro nunca ocultó su malestar con Antena 3 tras la cancelación de La sonrisa del pelícano en 1997, ni con Telecinco por la exposición mediática de su vida personal en programas del corazón que, según él, contribuyeron a intensificar su conflicto público.

Espacios como Aquí hay tomate o ¿Dónde estás corazón? alimentaron durante años una narrativa mediática que el presentador consideraba injusta y dañina. En paralelo, su relación profesional con Telecinco también tuvo episodios complicados.

Aunque llegó a presentar la tercera edición de Gran Hermano, su paso fue breve y poco satisfactorio, marcando un punto de inflexión en su trayectoria televisiva. Posteriormente, intentó reorientar su carrera con proyectos en televisión pública, como Ruffus & Navarro, que terminó cancelado tras una corta emisión.

Durante años, este historial alimentó la idea de que Pepe Navarro había quedado al margen de la televisión de gran audiencia. Sin embargo, el panorama ha cambiado notablemente. Hoy, su participación en formatos de entretenimiento sugiere no solo una reconciliación con las cadenas, sino también una nueva estrategia profesional: reaparecer en televisión a través de formatos ligeros, con alta exposición mediática y un componente económico evidente.

Pepe Navarro hace caja 20 años después de su último proyecto como presentador

Esa dimensión económica es precisamente la que ha reavivado el debate mediático. Algunos medios han interpretado este regreso como una forma de «hacer caja» en un momento vital distinto, en el que el comunicador estaría más abierto a proyectos de alta visibilidad. Aunque su patrimonio ha sido estimado en cifras elevadas a lo largo de los años, las informaciones publicadas apuntan a que su interés actual por la televisión estaría más relacionado con la rentabilidad inmediata que con el prestigio o la creación de formatos propios.

Pepe Navarro
Pepe Navarro. Foto: Atresmedia.

En este contexto también reaparece de forma inevitable su historia personal con Ivonne Reyes, uno de los capítulos más mediáticos de su vida. La relación entre ambos ha sido objeto de atención constante en la prensa del corazón durante décadas, especialmente a raíz de la controversia sobre la paternidad de Alejandro Reyes, que es hijo de Navarro en términos legales.

El presentador ha hablado en diversas ocasiones sobre este episodio, insistiendo en su versión de los hechos y reconociendo algunos errores de gestión mediática en aquel momento. Ivonne Reyes, por su parte, ha mantenido su posición pública, lo que ha mantenido viva una tensión que, lejos de diluirse con el tiempo, sigue reapareciendo periódicamente en entrevistas y programas de actualidad.

El hecho de que Navarro vuelva ahora a compartir espacio televisivo con dinámicas familiares —incluido su propio hijo Marlon— ha sido interpretado por algunos analistas como un contraste simbólico con su pasado mediático, donde su vida privada estuvo constantemente expuesta y debatida en programas de gran audiencia.

Más allá del conflicto personal, la figura de Navarro también se asocia a una etapa muy concreta de la televisión española. Fue uno de los grandes impulsores del formato late show con Esta noche cruzamos el Mississippi, que marcó una época y redefinió el entretenimiento nocturno en España. Su estilo provocador, directo y humorístico lo convirtió en un referente, pero también en una figura polémica, capaz de generar admiración y rechazo a partes iguales.

Con el paso del tiempo, su relación con la industria televisiva evolucionó desde el enfrentamiento abierto hacia una especie de reconciliación gradual. La televisión que antes criticaba hoy lo vuelve a incorporar como participante, invitado o concursante, en una dinámica que refleja tanto el cambio del propio medio como la capacidad del presentador para reinventarse dentro de él tras 20 años sin liderar ningún proyecto.

La España vaciada gana protagonismo en unos premios de iniciativas verdes

La sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático en la España vaciada volvieron a situarse en el centro de la actualidad este martes con la celebración de los II Premios Luz Verde, impulsados por Onda Cero junto a WWF. La ceremonia tuvo lugar en el Real Jardín Botánico-CSIC, que volvió a convertirse en escenario de referencia para reconocer proyectos que ya están generando impacto real en la transición ecológica.

La gala fue conducida por el periodista Roberto Brasero, en una edición que puso el foco en soluciones concretas frente a los retos ambientales, más allá del discurso, con iniciativas que actúan sobre el territorio, los recursos naturales y los modelos de producción.

Entre los asistentes se encontraban representantes institucionales, científicos y responsables del ámbito medioambiental, en una cita que combinó divulgación, reconocimiento y puesta en valor de proyectos que ya están en marcha. En total, se entregaron cinco galardones y una mención especial, con proyectos vinculados a la tierra, el agua y el aire.

La selección de iniciativas reflejó un denominador común claro y especialmente relevante en el contexto actual de transición ecológica: el desarrollo de soluciones prácticas, con aplicación directa sobre problemas reales, y con una vocación explícita de ser replicables en otros territorios y sectores. No se trató únicamente de proyectos conceptuales o de carácter experimental, sino de propuestas ya en marcha, con resultados observables o en fase avanzada de implementación, que buscan incidir de manera efectiva en la transformación del territorio desde múltiples ángulos.

En este sentido, los proyectos reconocidos comparten una aproximación común basada en la acción concreta, la eficiencia en el uso de recursos y la capacidad de adaptación a distintas realidades geográficas, sociales y productivas.

La España Vaciada, premiada por los Luz Verde

Uno de los elementos más destacados de esta edición ha sido la presencia de proyectos con impacto en la denominada «España vaciada». Sin ser el único enfoque, sí ha quedado reflejado que parte de las soluciones más innovadoras están emergiendo o desarrollándose en territorios rurales o de baja densidad de población, donde la gestión del entorno natural, la despoblación y el cambio climático se entrelazan de forma directa.

En la categoría Luz Verde Tierra, el reconocimiento fue para la Fundació Catalunya La Pedrera por su proyecto “Bioeconomía forestal en los Pirineos – Bio For Piri”. La iniciativa trabaja sobre la gestión forestal sostenible como herramienta clave para reducir el riesgo de incendios y recuperar equilibrio en ecosistemas especialmente sensibles, apostando además por un modelo de bioeconomía vinculado al territorio.

En la categoría Luz Verde Agua, el premio recayó en AEMS Ríos con Vida por el proyecto “Adopta un río Palencia”, una iniciativa de custodia fluvial que combina restauración ecológica con participación ciudadana, reforzando el vínculo entre comunidades locales y ecosistemas hídricos.

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El mimo ciudadano al Río Carrión fue uno de los galardones que fueron a la España vaciada. Foto: Wiki.

La categoría Luz Verde Aire reconoció tres proyectos ex aequo: Bodega Bosque de Matasnos, Red Alimenta y Red de vencejos de Toledo. Además, el jurado otorgó una mención especial al Ayuntamiento de Legarda por el proyecto “AdáptaTe”, una iniciativa de adaptación climática surgida tras un incendio y orientada a ofrecer soluciones replicables en entornos rurales.

El jurado de esta edición, que se reunió el pasado mes de abril para deliberar, estuvo constituido por Roberto Brasero, embajador de Luz Verde; Marta Gómez Palenque, directora general de Calidad y Evaluación Ambiental; Eloy Revilla, director de la Estación Biológica de Doñana; Rafael Zardoya, director del Museo de Ciencias Naturales; Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF España; José Luis Gallego, periodista experto en medioambiente; Odile Rodríguez de la Fuente, bióloga y divulgadora científica; Javier Martín Vide, profesor emérito de la Universidad de Barcelona; Ramón Osorio, director general de Atresmedia Radio; Patricia Pérez, directora general corporativa de Atresmedia; y Esther Turu, subdirectora de los Servicios Informativos de Onda Cero.

Hacienda cierra la compensación del IRPF a mutualistas: 800.000 afectados aún esperan

Hacienda da por cerrada la compensación del IRPF para los mutualistas. 800.000 pensionistas que cotizaron a mutualidades laborales aún esperan la devolución. Si eres uno de ellos, esto es lo que tienes que saber.

La Agencia Tributaria considera que el proceso ha terminado. Pero la realidad es que muchas solicitudes presentadas en plazo siguen sin resolverse o han sido denegadas con argumentos que los tribunales están tumbando. Vamos por partes.

¿Qué es exactamente la compensación del IRPF a los mutualistas?

En cristiano: los trabajadores que cotizaron a mutualidades laborales antes de 1979 (banca, pesca, textil…) pagaron unas cuotas que no desgravaron en su día. Cuando se jubilaron, Hacienda les aplicó el IRPF sobre toda la pensión sin tener en cuenta que parte de lo cotizado era capital propio. Eso es doble imposición.

Tras varias sentencias del Tribunal Supremo, la AEAT habilitó un procedimiento para corregir ese desajuste. La mutualidad laboral es una figura previsional anterior al actual sistema de la Seguridad Social, y sus pensionistas tenían derecho a reclamar la devolución del IRPF cobrado de más en los últimos cuatro ejercicios fiscales (los años no prescritos).

¿Por qué Hacienda lo cierra si tantos todavía esperan?

La postura oficial es que ya se han tramitado y abonado todas las compensaciones procedentes. Sin embargo, más de 800.000 afectados siguen sin ver un euro, según las asociaciones de pensionistas. Muchos presentaron su reclamación dentro del plazo legal —antes del 31 de diciembre de 2025— y aún no han recibido ni resolución ni ingreso.

El error más común que ha frenado expedientes fue no acreditar correctamente el periodo de cotización a la mutualidad, según fuentes de la Agencia Tributaria. Pero también hay casos en los que Hacienda interpreta de forma restrictiva qué parte de la pensión corresponde a aportaciones propias. Aquí está el meollo: si tu caso se parece a los que los jueces ya han fallado a favor del pensionista, puedes insistir.

¿Qué opciones te quedan si aún no has cobrado?

Lo primero: comprueba el estado de tu solicitud en la sede electrónica de la AEAT. Si aparece como «resuelta» pero no has recibido el dinero, puede que se haya emitido una transferencia a una cuenta antigua o que la devolución esté compensada con deudas.

Si Hacienda ha denegado tu compensación o no contesta, no tires la toalla. Puedes interponer un recurso de reposición en el plazo de un mes desde la notificación, o una reclamación económico-administrativa. Y si el asunto llega a los tribunales, la jurisprudencia es mayoritariamente favorable a los mutualistas, sobre todo en lo relativo al cálculo de la parte de la pensión que corresponde a las cuotas propias.

Eso sí, las nuevas solicitudes ya no se admiten. Hacienda ha cerrado la puerta a quienes no reclamaron antes del 31 de diciembre de 2025. Si se te pasó el plazo, la única vía es acudir a la justicia ordinaria, que no está sujeta a ese cierre administrativo.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: El periodo para solicitar la compensación finalizó el 31 de diciembre de 2025. Si ya tienes abierto un expediente, sigue los plazos de recurso (un mes).
  • Requisitos clave: Ser pensionista, haber cotizado a una mutualidad laboral antes de 1979 y que parte de tu pensión derive de esas aportaciones no deducidas. Los años reclamables son los cuatro últimos.
  • 🌐 Dónde consultar: Sede electrónica de la AEAT (necesitas certificado digital o Cl@ve). También puedes pedir cita previa en tu delegación de Hacienda.
  • 💰 Importe orientativo: Varía mucho según los años cotizados y la pensión, pero las devoluciones medias oscilan entre 2.000 y 4.000 euros por ejercicio, según estimaciones de los tribunales.
  • ⚠️ Error a evitar: No guardar la documentación que acredite el periodo exacto de cotización a la mutualidad. Sin ese papel, Hacienda suele denegar la compensación.

JPMorgan advierte: las altcoins y Ethereum no alcanzarán a Bitcoin sin un boom en la red

El diagnóstico de JPMorgan: la brecha que separa a Bitcoin de las altcoins

Bitcoin sigue marcando el paso. Las altcoins, incluido Ethereum, necesitarán un crecimiento explosivo en el uso de sus redes para acortar distancias con el rey de las criptodivisas. Esa es la advertencia que lanzó JPMorgan en un informe difundido este 19 de mayo de 2026, y que ha puesto números a una sensación que muchos inversores ya barruntaban.

La nota del gigante financiero estadounidense es clara: la dominancia de Bitcoin —es decir, su peso porcentual en la capitalización total del mercado cripto— se ha disparado hasta niveles que no se veían desde 2021. Mientras tanto, el resto de proyectos, desde Ethereum hasta las fichas más pequeñas, no logran convencer al dinero institucional ni al minorista.

Según el documento citado por CoinDesk, la clave no está en la especulación, sino en la actividad real de las blockchains. O, más bien, en su falta de ella. «Sin un boom significativo en el uso de sus redes, es improbable que ether y el resto de altcoins consigan alcanzar la valoración de Bitcoin», señalan los analistas. No es una cuestión de precio, sino de fundamentos.

¿Por qué importa la actividad en la red?

Para entender el argumento de JPMorgan, conviene alejarse un momento de las pantallas de trading y pensar en la utilidad cotidiana de una cadena de bloques. Cada transacción, cada smart contract ejecutado o cada aplicación descentralizada que funciona sin interrupciones suma puntos a lo que llamamos efecto de red.

En el caso de Bitcoin, ese efecto se ha ido consolidando durante más de quince años como reserva de valor digital. La red de Ethereum, pese a liderar en contratos inteligentes, aún no ha visto un despegue masivo de usuarios corrientes. Es un poco como un centro comercial vacío: tiene la infraestructura, pero sin compradores y vendedores, el negocio no despega.

Los datos que maneja el banco apuntan a que las comisiones que se pagan por usar Ethereum —una buena medida de actividad— han caído de forma notable tras la actualización Dencun, que redujo los costes en capas secundarias. Eso es positivo para el usuario, pero ha restado ingresos a la red principal y, según JPMorgan, ha debilitado el atractivo de ether como activo.

No es solo Ethereum. La mayoría de blockchains alternativas que prometieron revolucionar las finanzas, los videojuegos o la logística descentralizada apenas registran unos pocos miles de transacciones diarias relevantes. Sin volumen real, la narrativa de «la próxima gran cosa» se desinfla.

Análisis: ¿es realista esperar ese ‘boom’ en el corto plazo?

Aquí es donde conviene poner los pies en la tierra. La historia reciente del sector está llena de ciclos que generan expectativas desmedidas y luego se desinflan. Recordemos el verano DeFi de 2020: aquella explosión de protocolos de préstamo y finanzas descentralizadas que elevó el valor bloqueado en Ethereum hasta los 100.000 millones de dólares. Después llegó la resaca, con caídas del 80% en muchas fichas.

Lo que plantea JPMorgan es que, para que las altcoins vuelvan a brillar, hace falta algo más que un par de titulares. Se necesita una adopción genuina: aplicaciones que la gente use sin saber que funcionan con blockchain, como ocurre con los servidores de Internet. Y eso lleva tiempo, mucho más del que los mercados suelen estar dispuestos a esperar.

En este despacho no somos agoreros, pero sí prudentes. Los datos disponibles hoy no apuntan a un despegue inminente de la actividad en redes como Ethereum, Avalanche o Solana, más allá de nichos muy concretos. Eso no significa que no pueda ocurrir, pero mientras tanto Bitcoin seguirá ejerciendo de activo refugio para el inversor que prefiere no complicarse.

La pregunta que queda en el aire es sencilla: ¿conseguirán los desarrolladores de estas plataformas crear servicios tan útiles que el gran público los adopte sin pensarlo? De momento, la apuesta más segura sigue siendo la red más probada. Y eso, para bien o para mal, tiene poco de cripto y mucho de sentido común.

La guerra en Irán impacta al 90% de las constructoras españolas, según la patronal

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La patronal de la construcción (CNC) alerta de que la guerra en Irán afecta ya al 90% de las empresas del sector en España por el encarecimiento de materiales y la incertidumbre geopolítica.
  • ¿Quién está detrás? La Confederación Nacional de la Construcción (CNC), la principal patronal de las constructoras españolas, respaldada por las asociaciones provinciales.
  • ¿Qué impacto tiene? Retrasos en las entregas de viviendas, sobrecostes en los materiales (acero, aluminio, cobre, hidrocarburos) y alza en los presupuestos de las promociones, lo que podría traducirse en un encarecimiento de la vivienda nueva en los próximos meses.

La guerra en Irán ha colocado al sector de la construcción español en una situación de alerta máxima. Según ha denunciado este lunes la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), el 90% de las empresas constructoras del país ya sufren las consecuencias directas del conflicto, con sobrecostes en materiales, roturas de stock y una incertidumbre geopolítica que hunde las planificaciones de obra.

La patronal, que agrupa a más de 65.000 compañías en toda España, asegura que el impacto se está produciendo tanto en proyectos de obra pública como en vivienda residencial. “No se trata solo de un problema de abastecimiento; es una tormenta perfecta de subida de precios y retrasos que ya están afectando a las promociones en curso”, señalan fuentes de la CNC.

La cadena de suministro global que estrangula las obras en España

Las constructoras están notando una presión en los precios de los materiales esenciales para la edificación. El acero corrugado, el aluminio, y el cobre se han visto disparados desde el estallido del conflicto, con subidas que, según fuentes del sector, oscilan entre el 15% y el 30% en apenas seis semanas. Esto se debe, en buena medida, a las tensiones en el estrecho de Ormuz, punto de paso clave para el tráfico marítimo de materias primas hacia Europa.

Pero no es solo una cuestión de precio. La disponibilidad también se ha visto comprometida. Varios puertos europeos con tránsito hacia España están experimentando retrasos y algunos proveedores ya han comunicado plazos de entrega el doble de lo habitual. “Es imposible planificar una obra cuando no sabes si el material va a llegar en dos semanas o en dos meses”, explica un constructor mediano consultado por esta redacción.

La guerra ha alcanzado un momento crítico y las constructoras temen que la situación se cronifique. De hecho, el propio Banco de España, en su último boletín económico, alertó del riesgo geopolítico sobre el crecimiento del sector servicios y la construcción. Ahora, además, se suma la incertidumbre sobre la evolución del crudo, que podría disparar aún más los costes de transporte y los derivados para impermeabilizantes, pinturas y aislamientos.

El conflicto geopolítico ha conseguido en apenas semanas lo que la logística postpandemia no pudo: unificar a todo el sector de la construcción español en una denuncia de costes insostenibles.

El efecto dominó en las entregas de vivienda y los presupuestos finales

Esta tormenta de precios impacta directamente en el mercado de la vivienda nueva. Las promotoras se ven obligadas a renegociar contratos con las constructoras y a revisar al alza los presupuestos de las promociones que aún no han iniciado su comercialización. Según cálculos del sector, en el plazo de tres meses, el precio del metro cuadrado de vivienda nueva podría subir entre un 3% y un 5% para absorber esos sobrecostes. Un incremento que llega justo cuando el precio medio en España ya supera los 2.000 euros por metro cuadrado, según el INE.

Las demoras en la entrega también son un quebradero de cabeza para los compradores que han firmado contratos con fecha cerrada. La CNC advierte de que los retrasos ya se están materializando en muchas promociones y que, si la situación no mejora, podríamos asistir a un efecto dominó en el que los calendarios de entrega de cientos de promociones en toda España se deslicen varios meses.

La Ficha del Inversor

El dato duro que traslada la CNC a las autoridades es que el 90% de las constructoras españolas se consideran ya impactadas por la guerra, una cifra que refleja la enorme dependencia del sector a cadenas de suministro globales. Para el pequeño inversor o el comprador de vivienda, este sobrecoste se traduce en un alza inminente de los precios de la obra nueva y en una menor oferta a corto plazo.

La tendencia para los próximos seis meses es claramente alcista en costes y bajista en plazos. El Euríbor, que ha mostrado una cierta estabilización en niveles del 2,5%, podría ser un factor positivo, pero si el conflicto se alarga, el acceso a una hipoteca asequible puede verse contrarrestado por el encarecimiento del inmueble. El perfil más expuesto es el del comprador de primera vivienda que apuesta por una promoción sobre plano.

Vemos una fricción clara entre constructoras y promotoras. Aunque las constructoras intentan repercutir los sobrecostes, las promotoras resisten para no espantar la demanda. Sin embargo, como hemos observado en crisis anteriores —desde la burbuja inmobiliaria de 2008 hasta la crisis de suministros post-COVID—, el que paga al final siempre es el comprador. La Ficha del Inversor nos dice que, en este entorno, mantener liquidez y evitar sobreendeudarse en proyectos a largo plazo es la estrategia más sensata. La próxima prueba de fuego será la reunión trimestral de la patronal con el Ministerio de Vivienda, prevista para el mes de junio.

Inflación Bolsa 2026: el bono a 30 años dispara las alertas de corrección

La inflación de 2026 se cuela en los mercados a través del bono a 30 años. Los inversores han encendido las alarmas al ver cómo la deuda a largo plazo reaccionaba a las últimas tensiones en el crudo y a unas expectativas de precios más pegajosas de lo esperado.

Según recoge Expansión, el petróleo y los intereses de la deuda reflejan presiones inflacionistas que históricamente han provocado correcciones bursátiles. La atención se ha centrado en el Tesoro estadounidense, donde el rendimiento del bono a 30 años roza el 4,8%, un nivel que evoca episodios de nerviosismo pasados.

El bono a 30 años, el barómetro que todo inversor vigila

Los datos de tipos de interés del Tesoro de EE.UU., publicados por la Reserva Federal, muestran un repunte de 30 puntos básicos en el último mes. No es un movimiento aislado: la deuda soberana a largo plazo suele amplificar las expectativas de inflación y las decisiones de los bancos centrales.

Cuando el bono a 30 años sube, el coste del dinero en la economía real se encarece. Las hipotecas, la financiación empresarial y el descuento de flujos futuros para valorar acciones se ajustan al alza. De repente, las valoraciones de las tecnológicas o los índices generales resultan más difíciles de justificar.

Presiones inflacionistas: la historia no suele ser amable con la bolsa

La serie histórica confirma la amenaza bajista que representan los niveles elevados de inflación. En los años 70, las bolsas sufrieron una década perdida precisamente por este fenómeno. Incluso en periodos más recientes, cada vez que el IPC ha superado el 4% de forma sostenida, las correcciones han aparecido.

Cosas que pasan en 2026. El repunte del crudo, los cuellos de botella en sectores clave y unas políticas monetarias que aún dudan entre relajar o mantener la vigilancia han creado un cóctel incómodo. La Reserva Federal insiste en que el camino hacia el 2% será lento, pero el mercado de bonos parece estar diciendo algo más inquietante.

Lo que el bono a 30 años nos dice sobre la corrección bursátil

Históricamente, cada vez que el rendimiento del bono a 30 años ha superado el 5%, las bolsas globales han sufrido contracciones significativas en sus múltiplos de valoración. El PER del S&P 500, por ejemplo, tiende a retroceder entre un 10% y un 15% cuando el coste del capital sube de forma abrupta. Hoy, con un mercado que cotiza por encima de su media histórica, el margen de seguridad es escaso.

En mi opinión, los inversores están subestimando la persistencia de estas presiones. No se trata de un susto puntual, sino de un cambio de régimen en el que los tipos de interés reales positivos han llegado para quedarse. Es decir, las previsiones de tipos a la baja que se barajaban hace meses han quedado obsoletas.

Si el BCE o la Fed se ven forzados a frenar los recortes o incluso a subir de nuevo, la valoración de los activos de riesgo quedaría en entredicho. La prima de riesgo de la renta variable, que muchos modelos dan por positiva, podría comprimirse de golpe. No es un escenario de pánico, pero sí de ajuste.

Por eso, el bono a 30 años se ha convertido en la obsesión de los mercados. No porque un solo dato determine el futuro, sino porque encapsula el temor a que la inflación no sea temporal. Dejémoslo en un ‘ya veremos’.

La clave estará en los próximos datos de inflación y en la reacción de la Reserva Federal. Si la tendencia no se modera, el bono a 30 años podría seguir marcando el camino hacia una corrección de mayor calado. El mantra de ‘comprar en las caídas’ podría no funcionar esta vez.

Ibex 35 hoy: pierde los 17.700 puntos por cautela ante la Fed y Nvidia

El Ibex 35 hoy ha cedido un 0,48% y ha cerrado en 17.670,10 puntos, abandonando el nivel de los 17.700 puntos por primera vez en la sesión. La cautela se ha impuesto ante la publicación de las actas de la Reserva Federal y los resultados trimestrales de Nvidia, previstos para mañana. El mercado ha optado por la prudencia, replicando el tono dubitativo de Wall Street, donde los índices cerraron mixtos a la espera de ambos catalizadores.

La jornada en Europa ha sido de perfil bajo. El resto de plazas del Viejo Continente se ha movido en rangos estrechos. El Dax alemán ha cedido un leve 0,1% y el Cac francés ha restado un 0,2%. El Ftse Mib italiano ha logrado mantenerse plano. En España, el selectivo ha llegado a marcar un mínimo intradía en los 17.610 puntos, aunque ha recuperado algo de terreno en la última hora de negociación gracias al rebote del sector financiero, que ha amortiguado la caída. La mayoría de los inversores mantiene la convicción de que el sector financiero seguirá beneficiándose de los tipos altos, aunque con menor margen si la curva de rendimientos se aplana.

Así ha sido la jornada: el Ibex retrocede por debajo de los 17.700 puntos

El movimiento bajista del Ibex 35 ha estado liderado por los valores más ligados al ciclo económico. ArcelorMittal ha perdido un 2,3%, seguido de Acerinox (-1,9%) y Fluidra (-1,7%). También han cedido con fuerza las energéticas: Repsol ha restado un 1,5% y Enagás un 1,3%, penalizadas por el estancamiento del precio del crudo. Por el contrario, los bancos han ofrecido soporte relativo: Santander ha repuntado un 0,4% y BBVA un 0,2%, ayudando a contener las pérdidas.

Tres catalizadores que frenan al selectivo

Mañana se publican las actas de la Fed correspondientes a la reunión de mayo. El mercado busca pistas sobre el ritmo de bajadas de tipos para lo que resta de año. Cualquier indicio de que la Reserva Federal retrasa el ciclo de recortes podría prolongar la presión sobre la renta variable, especialmente en sectores endeudados. En paralelo, Nvidia presenta sus resultados trimestrales al cierre de Wall Street. La compañía se ha convertido en un termómetro del apetito por el riesgo tecnológico. Una decepción en sus cifras —o incluso en las guías— contagiaría a todo el sector de semiconductores y, por arrastre, a las bolsas europeas.

El tercer frente es geopolítico. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán han vuelto a encallar, según fuentes diplomáticas. El precio del petróleo Brent se ha frenado en torno a los 110 dólares, lejos de los máximos de abril, pero la incertidumbre sigue pesando sobre las primas de riesgo. El mercado teme que un nuevo bloqueo en el estrecho de Ormuz dispare los costes energéticos y complique la lucha contra la inflación. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años ha repuntado hasta el 4,25%, su nivel más alto en dos semanas, reflejando ese nerviosismo.

La trampa de la renta fija y el espejo de 2022

Creo que el inversor español está prestando poca atención a un riesgo que ya mordió con fuerza en 2022: el retorno de la competencia de la renta fija. Con los bonos ofreciendo rendimientos que superan el 4%, la ecuación de riesgo-recompensa de la bolsa se deteriora. En aquel año, el Ibex 35 perdió un 5,7% precisamente porque los tipos reales positivos drenaron liquidez del mercado de acciones. Hoy, el contexto es distinto: la inflación está más controlada y los beneficios empresariales resisten. Pero si las actas de la Fed confirman que no habrá recortes hasta bien entrado 2027, el atractivo de los depósitos y la deuda soberana podría restar flujos al selectivo español en los próximos meses.

No obstante, hay un factor diferencial: el peso de la banca en el Ibex 35, que ronda el 30%. Mientras los márgenes de intermediación sigan siendo elevados, los grandes bancos del índice sostendrán al conjunto. El peligro real no está en una corrección puntual del 5%, sino en un escenario en el que la ralentización económica golpee a la vez a las carteras de crédito y a los sectores cíclicos. Los resultados del primer trimestre han mostrado un deterioro contenido de la morosidad, pero los analistas ya advierten de que el segundo semestre podría traer sorpresas negativas. Como suelo decir en esta redacción, cuando todos miran a la Fed, conviene no perder de vista lo que ocurre en la calle.

El martes, el Ibex 35 hoy ha reflejado esa cautela, pero el verdadero examen llegará mañana. Si Nvidia supera expectativas y la Fed no sorprende, los 17.700 puntos serán solo un mal recuerdo. Si falla alguno de esos pilares, el soporte de los 17.400 se pondrá a prueba. La moneda está en el aire.

ArcelorMittal hace caja con su apuesta por Vallourec: gana 667 millones y acelera las recompras

La empresa siderúrgica ArcelorMittal ha convertido su apuesta por Vallourec encaja: gana 667 millones y acelera las recompras de acciones, según una nota remitida por la propia compañía.

La noticia es relevante porque ArcelorMittal realizó una inversión muy rentable en Vallourec, y ahora monetiza parcialmente esa ganancia para devolver capital a accionistas. Sin embargo, sigue considerando Vallourec una participación estratégica por su fortaleza industrial, financiera y exposición a energía y transición energética.

ArcelorMittal anunció ayer al cierre del mercado una colocación acelerada a 24,0 euros por acción entre inversores institucionales de aproximadamente un 10% del capital de la compañía francesa de tubos sin soldadura Vallourec.

ArcelorMittal es el principal accionista de la compañía de tubos sin soldadura Vallourec con un 27,8% a diciembre de 2025. Adquirida en 2024 y que contabiliza por puesta en equivalencia. La venta genera una caja de 667 millones de dólares (unos 573 millones de euros) y unas plusvalías en torno a 224 millones de euros.

ArcelorMittal: los resultados ofrecerán estabilidad a la espera de la recuperación

“Esta medida subraya nuestro compromiso de invertir capital de forma que genere una rentabilidad clara y cuantificable para los accionistas. Al materializar el valor y devolver los ingresos a los accionistas mediante la recompra de acciones, estamos convirtiendo un sólido resultado de inversión en beneficios inmediatos y tangibles”, expresaron desde la compañía.

Las acciones de ArcelorMittal reaccionaban ayer con alzas de algo más de un punto porcentual, con lo que su revalorización en lo que llevamos de año supera el 33%

ArcelorMittal mantendrá una participación del 17,3% y sigue participada por puesta en equivalencia. Imagen: ArcelorMittal I+D
ArcelorMittal mantendrá una participación del 17,3% y sigue participada por puesta en equivalencia. Imagen: ArcelorMittal I+D

Valoraciones de los analistas sobre ArcelorMittal

Aránzazu Cortina es analista en Bankinter y tiene sobre ArcelorMittal una recomendación de Comprar con un precio objetivo de 54,70 euros. Para ella, la buena evolución de la compañía de tubos, participada por puesta en equivalencia por la siderúrgica (66% en el ejercicio actual y en torno a 78% desde su adquisición) permite a ArcelorMittal realizar plusvalías y continuar con su política de remuneración al accionista vía recompra de acciones.

ArcelorMittal mantendrá una participación del 17,3% y sigue participada por puesta en equivalencia.  ArcelorMittal adquirió un 28,4% de Vallourec en agosto de 2024 con una valoración de 960 millones de euros (unos 14,64 euros por acción) al fondo Apollo Global Management.

Por su parte, Cole Hathorn, analista de Jefferies, recomienda Comprar con un precio objetivo de 62,0 euros, un potencial del 18% desde los precios actuales. En su nota a clientes, señala que la venta de la participación en Vallourec puede sorprender a algunos inversores, que habían especulado con que Arcelor compraría más en algún momento.

Sin embargo, añade, esto fue antes del repunte de las acciones de Vallourec en lo que va de año. Desde la perspectiva de Arcelor, el rendimiento de la inversión ha sido atractivo, y apoyamos la devolución de capital a los accionistas.

Citi apoya el rebote en ArcelorMittal porque Irán no cambia sus fundamentales

Por último, Ephrem Ravi, analista de Citigroup recomienda Comprar Arcelor con un precio objetivo de 40 euros. En su valoración, Ravie destaca que esta operación brinda a Arcelor la oportunidad de consolidar una sólida presencia en el mercado de tubos —especialmente en el segmento de OCTG (productos tubulares para la industria petrolera) de alta gama—, con cierta integración hacia atrás en el sector del mineral de hierro.

Vallourec ha reducido considerablemente su nivel de endeudamiento a lo largo de los años. La ratio deuda neta/EBITDA a finales de 2023 era de aproximadamente 0,5 veces (con una deuda neta inferior al flujo de caja libre de 2023) y su objetivo es alcanzar una deuda neta cero para 2025. La sólida presencia de Vallourec en Brasil se asemeja mucho a la de Arcelor en el país, junto con posiciones estratégicas en Norteamérica y líneas de acabado en Europa y Arabia Saudí.

Arcelor ha declarado que no tiene intención de lanzar una oferta pública de adquisición sobre las acciones restantes en los próximos seis meses.

Vallourec cuenta con una sólida presencia en Brasil y también opera en el mercado estadounidense. En Europa, ha reducido su presencia y ahora solo cuenta con operaciones de acabado. También está ampliando su capacidad de acabado en Arabia Saudí. Es importante destacar que también cuenta con integración hacia atrás en el sector del mineral de hierro en Brasil, desde donde vendió 6,9 millones de toneladas el año pasado y espera un EBITDA superior a los 100 millones de euros.

Además, tiene planes de expansión en sus operaciones brasileñas. Es importante destacar que, para ArcelorMittal, Vallourec tiene una baja huella de carbono (Norteamérica: 0,29 tCO2/t de acero; Brasil: 0,945 tCO2/t de acero) con una hoja de ruta para reducir la intensidad de CO2 en un 30 % en 2030 y en un 24 % en 2035 (frente a la referencia de 2021).

La transformación digital exige un cambio cultural para garantizar la competitividad empresarial

La evolución del tejido productivo actual exige una metamorfosis integral que va mucho más allá de la simple adopción de nuevas herramientas tecnológicas. En el marco del reciente encuentro sectorial, la digitalización empresarial se consolidó como uno de los ejes fundamentales de debate, reuniendo a voces autorizadas que analizaron el estado real de las organizaciones y los desafíos inminentes que deben afrontar para asegurar su supervivencia en el mercado actual. Los especialistas coincidieron al explicar que un gran porcentaje de compañías todavía se encuentran en fases iniciales de transformación digital, un escenario preocupante si se considera la velocidad a la que avanza el entorno global. El verdadero reto actual no radica en adquirir software de última generación, sino en la capacidad de integrar la tecnología en todos los niveles de la organización de manera transversal y coherente.

Para desgranar esta compleja realidad, el evento contó con una mesa redonda de altísimo nivel donde se cruzaron perspectivas periodísticas, institucionales y corporativas. En esta mesa intervinieron Esperanza Hernández, reconocida periodista especializada en tecnología y co-fundadora de GizTab, quien aportó una visión crítica sobre la divulgación y adopción tecnológica; Frank Escandell, director de Socios Institucionales de OdiseIA y analista en la UNESCO Global CSO and Academic Network AI Ethics and Policy, concretamente en el International AI Red Lines subgroup, aportando un enfoque ético y normativo; Óscar Rodríguez, Head of IT Industry en The Adecco Group, quien ofreció la perspectiva del talento y el empleo; y Juan Miguel Cuéllar, subdirector de Competitividad de la Cámara de Comercio de España, aportando la radiografía institucional del tejido empresarial español.

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Un cambio cultural para la competitividad del futuro

El debate dejó claro que la automatización de procesos, la gestión avanzada de datos y el uso de plataformas inteligentes están permitiendo a las empresas optimizar recursos, reducir costes y mejorar la eficiencia operativa de forma drástica. No obstante, los participantes señalaron con especial énfasis que la verdadera transformación digital requiere un cambio cultural profundo. No se trata de un proyecto del departamento de informática, sino de una nueva filosofía corporativa. Los expertos explicaron detalladamente que la digitalización debe formar parte de la estrategia empresarial global, naciendo desde la dirección y permeando a cada empleado. En este sentido, destacaron la importancia crucial de combinar la innovación tecnológica con la experiencia humana, asegurando que las máquinas potencien el talento en lugar de simplemente sustituirlo.

El verdadero éxito de la transformación digital no se mide por la cantidad de software implementado, sino por la capacidad de las personas para adoptarlo y transformarlo en valor estratégico real.

Por otra parte, la mesa redonda prestó especial atención a la vulnerabilidad del tejido empresarial menor. Los ponentes insistieron en que las pequeñas y medianas empresas necesitan más apoyo financiero y formativo para acelerar su transformación tecnológica. Las pymes se enfrentan a barreras de entrada considerables, por lo que se defendió con firmeza la necesidad de crear ecosistemas digitales colaborativos donde grandes corporaciones, instituciones públicas y startups puedan compartir sinergias y conocimientos.

La conclusión general del encuentro fue rotunda y sirvió como una seria advertencia para el sector: aquellas organizaciones que no avancen decididamente en sus procesos de digitalización perderán competitividad de forma inevitable frente a compañías más ágiles, flexibles y tecnológicamente preparadas. En un entorno donde la inmediatez y el análisis de datos dictan las reglas del juego, la resistencia al cambio ya no es una opción viable, sino el camino directo hacia la obsolescencia empresarial.

SoftBank invierte 60 mil millones en OpenAI: dudas internas

SoftBank desembolsa 60.000 millones de dólares en OpenAI, la mayor apuesta de la historia del capital riesgo. La operación, pilotada personalmente por Masayoshi Son, ha encendido las alarmas en el seno del grupo japonés, según Bloomberg.

Claves de la operación

  • SoftBank inyecta 60.000 millones de dólares en OpenAI, superando los 30.000 millones de Microsoft. La cifra multiplica por dos el anterior récord del sector y convierte a SoftBank en el primer accionista de la compañía.
  • La operación se estructura con un alto componente de deuda que tensiona el balance del grupo. SoftBank emitirá bonos por 25.000 millones y usará parte de su efectivo, lo que amenaza con rebajar su calificación crediticia.
  • Moody’s y S&P advierten del riesgo de concentración en una sola inversión. Los analistas señalan que el peso de OpenAI en la cartera de SoftBank podría equivaler al 40% de sus activos.

El peso de la deuda: SoftBank pone en juego su calificación crediticia

La agencia de calificación Moody’s ya ha puesto en revisión la nota de SoftBank tras conocerse el acuerdo. El grupo japonés acumula una deuda superior a los 140.000 millones de dólares y la nueva operación añade otros 25.000 millones en bonos. La ratio de apalancamiento, según fuentes financieras, podría dispararse hasta niveles que en otras firmas provocarían una intervención inmediata.

Desde SoftBank defienden la inversión como una apuesta estratégica a largo plazo. Sin embargo, los inversores no lo ven tan claro. Las acciones del grupo cayeron un 3,2% en la sesión de Tokio, la mayor caída desde el anuncio de la fallida salida a bolsa de Arm en 2022. El mercado descuenta que la rentabilidad de la inversión tardará años en materializarse.

Es una jugada de alto riesgo. Son ha convencido al consejo, pero varios directivos han mostrado su descontento en privado, según Bloomberg. La cultura corporativa de SoftBank, históricamente centralizada en la figura de su fundador, impide que las disidencias se hagan públicas. Pero los números son tozudos.

La historia de SoftBank también tiene éxitos rotundos. Su inversión de 20 millones en Alibaba en 2000 se convirtió en más de 100.000 millones en la salida a bolsa. La pregunta es si OpenAI seguirá ese camino o se convertirá en otro WeWork.

La obsesión de Son con Altman reaviva el fantasma de WeWork

El patrón es conocido. Masayoshi Son apuesta grandes sumas por líderes carismáticos (Adam Neumann en WeWork, Dara Khosrowshahi en Uber) con resultados irregulares. La inversión en WeWork, valorada en 47.000 millones de dólares en su pico, colapsó a menos de 2.000 millones tras la salida a bolsa fallida. SoftBank acumuló pérdidas superiores a 10.000 millones.

La historia de SoftBank está llena de apuestas descomunales que no siempre cumplen las expectativas, y la deuda creciente es el precio a pagar hoy.

Ahora, Son deposita una confianza casi ciega en Sam Altman. Altman ha demostrado visión, pero OpenAI aún no es rentable: en 2025 registró pérdidas de 6.000 millones de dólares, , según estimaciones del sector. La empresa necesita caja para seguir entrenando modelos cada vez más costosos. El dinero de SoftBank es oxígeno, pero no garantiza el éxito comercial.

En ambos casos, Son veía un cambio de paradigma: los espacios de trabajo compartidos entonces y la inteligencia artificial general ahora. La fe del inversor japonés en los visionarios no conoce límites.

Además, la entrada de SoftBank podría diluir a los inversores previos, como Microsoft, que en su momento inyectó 13.000 millones. La relación entre Altman y Satya Nadella ya se tensó el año pasado durante la crisis de gobernanza. Ahora, con un socio mayoritario como Son, el equilibrio de poder en OpenAI se reconfigura por completo.

Los inversores estadounidenses de OpenAI no han ocultado su sorpresa. Thrive Capital, que lideró una ronda de 6.000 millones en 2024, ve ahora cómo su participación queda diluida sin haber sido consultado. La operación de SoftBank, negociada directamente entre Son y Altman, se ha cocinado sin dar voz al resto del accionariado, lo que puede traer litigios.

Lo que la inversión de SoftBank revela sobre la brecha europea en IA

Para poner la cifra en perspectiva, basta un dato: esta inversión equivale a más de 40 veces el presupuesto anual de I+D de Telefónica, el mayor inversor tecnológico español. Telefónica invierte alrededor de 1.500 millones de euros al año en innovación, incluyendo sus proyectos de IA y ciberseguridad. Un abismo.

En España, el ecosistema de startups de IA ha levantado apenas 500 millones de euros en los últimos doce meses, , según el Observatorio de la Economía Digital. La apuesta de SoftBank por una sola empresa triplica todo el capital riesgo del sector tecnológico español en un año. Cosas que pasan en 2026.

En el mercado español, las grandes compañías se mantienen al margen de estas cifras. CriteriaCaixa, el brazo inversor de La Caixa, ha destinado apenas 50 millones a startups tecnológicas este año.

Desde esta redacción observamos que la brecha de inversión en IA entre Estados Unidos y Europa se ensancha peligrosamente. Mientras en Silicon Valley se firman cheques de 60.000 millones, aquí las scaleups luchan por levantar rondas serie B de 20 millones. Sin un músculo inversor comparable, la autonomía estratégica digital de la UE parece cada vez más lejana.

SoftBank, no obstante, corre un riesgo que ninguna firma europea se plantearía. Una eventual corrección del 20% en el valor de OpenAI implicaría minusvalías latentes de 12.000 millones de dólares, más del doble del valor bursátil de Indra. La pregunta no es si OpenAI crecerá, sino si SoftBank podrá aguantar el viaje sin quebrar su balance.

Repsol otra vez en el foco: denuncian a la compañía por prácticas anticompetitivas en su política de descuentos

Repsol ha quedado de nuevo señalada, por unas prácticas presuntamente anticompetitivas en su política de descuentos. Así lo ha denunciado Asociación Española de Estaciones de Servicio Automáticas (AESAE) a la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia, indicando que la compañía podría estar en una posición dominante en vulneración del artículo 2 de la Ley de Defensa de la Competencia y del artículo 102 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. La asociación recalca que esta situación no es nueva, ya que anteriormente la CNMC sancionó a Repsol con hasta 20,5 millones de euros a varias empresas del grupo debido a un estrechamiento de los márgenes que impedía a las empresas low cost poder competir.

¿En qué consiste la política de descuentos de Repsol?

La política de descuentos, por la que se le denuncia a la compañía, consiste en descuentos de hasta 40 céntimos a los clientes que utilicen Waylet y contraten otros suministros energéticos con la compañía, a los que se añaden otros 5 céntimos por litro para profesionales del transporte y autónomos con tarjeta Solred. Una campaña que comenzó el 21 de marzo y aunque su duración estaba prevista inicialmente hasta el 6 de abril, Repsol comunicó posteriormente su ampliación hasta el 3 de mayo, dejando además abierta la posibilidad de prolongarla de nuevo.

Repsol se enfrenta a un trimestre y un medio plazo complicado por el refino, pero el mercado ya lo descuenta
Gasolinera de Repsol. Fuente: Repsol

En este sentido, según sostiene la asociación, Repsol con esta política está en cierto modo repitiendo las acciones por las que la CNMC la sancionó este febrero a la compañía. En este sentido, los denunciantes exponen que la CNMC acreditó que la petrolera había desplegado en 2022 una estrategia de estrechamiento de márgenes que perjudicó a las estaciones independientes y de bajo coste, elevando el precio mayorista del gasóleo A a sus competidores. Todo ello mientras la petrolera aplicaba descuentos adicionales en su red de estaciones de servicio.

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De hecho, la AESAE ha localizado tres de cuatro elementos en común con el anterior expediente sancionador, como es el caso de una política de precios que estrecha márgenes de estaciones independientes, el «dominio» de la compañía en el mercado mayorista y la aplicación de una campaña de descuentos dentro de la red minorista del grupo. Por otro lado, los asociación recalca que si bien la petrolera no está recuperando el margen sacrificado mediante un aumento del precio mayorista a sus rivales, podría estar haciéndolo a través de la captación de contratos de electricidad, gas y otros servicios energéticos.

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Oficinas de Repsol. Fuente: Repsol

Por ello, desde la ASAE, solicitan a la CNMC que inicie un proceso sancionador hacia Repsol y que, de forma previa, adopte medidas cautelares para suspender esta práctica de descuentos. Aún no se conoce respuesta oficial de la CNMC, por lo que habrá que esperar si esta denuncia repercutirá o no en la segunda sanción a la compañía durante este año.

SEC propone regulación para acciones tokenizadas: mercado de $5B impulsa a HYPE

El regulador bursátil de Estados Unidos está a punto de mover ficha en uno de los terrenos más prometedores —y durante años, más grises— del mundo cripto: la tokenización de activos. Según ha adelantado Bloomberg, la SEC prepara una ‘exención por innovación’ que abriría la puerta a que terceros emitan y negocien acciones tokenizadas de empresas privadas. Hablamos de un mercado potencial que algunas firmas de análisis cifran en 5 billones de dólares, un volumen equiparable al PIB de todo un país como Alemania. La noticia, que aún no es oficial, ha bastado para que activos como el token HYPE, ligado al exchange descentralizado Hyperliquid, registren subidas de doble dígito en las últimas horas.

Qué propone exactamente la SEC y por qué es relevante

La iniciativa se conoce internamente como ‘exención por innovación’ y su objetivo es claro: facilitar que las empresas privadas puedan digitalizar parte de su capital mediante tokens —representaciones digitales de sus acciones— sin tener que pasar por el costoso proceso de una salida a bolsa tradicional. En la práctica, esto permitiría a plataformas cripto reguladas actuar como mercados secundarios donde inversores acreditados (y, más adelante, quizás minoristas) pudieran intercambiar esos tokens como hoy compran y venden criptomonedas.

La tokenización no es un concepto nuevo, pero sí lo es su posible respaldo regulatorio a gran escala. En esencia, se trata de convertir un activo del mundo real —una acción, un bono, una propiedad inmobiliaria— en una ficha digital que funciona sobre una red blockchain. Las ventajas potenciales incluyen una mayor liquidez (al poder fraccionar activos que hoy son difíciles de mover), una liquidación casi instantánea de las operaciones y un acceso democratizado a inversiones que hasta ahora estaban reservadas a grandes patrimonios o a fondos de capital riesgo.

La propuesta de la SEC llega en un momento de efervescencia para la tokenización de activos, o RWA por sus siglas en inglés (del concepto ‘Real World Assets’). Grandes bancos como Goldman Sachs y JP Morgan ya han hecho pruebas piloto con bonos tokenizados, y firmas como BlackRock llevan meses señalando este segmento como una de las aplicaciones más prometedoras de la tecnología blockchain en las finanzas tradicionales.

El impacto inmediato: Hyperliquid y el token HYPE se disparan

El mercado cripto, siempre rápido a la hora de descontar expectativas, ha puesto el foco en Hyperliquid, un exchange descentralizado de reciente creación que se ha especializado en derivados y activos sintéticos. Su token nativo, HYPE, ha sido uno de los grandes beneficiados por la filtración de la noticia y ha llegado a subir más de un 15% en pocas horas.

Para entenderlo mejor: Hyperliquid funciona como una suerte de ‘gran mercado digital’ donde los usuarios pueden operar con futuros y otros productos financieros sin que una entidad central controle la plataforma. La posibilidad de que en ese mismo entorno, o en otros similares, se puedan negociar acciones tokenizadas con el visto bueno regulatorio supondría un impulso colosal para su volumen de actividad y para la demanda de su token de utilidad.

No es casual que HYPE reaccionara con tanta fuerza. El token, lanzado a principios de 2026, se ha convertido en uno de los activos más observados del ecosistema descentralizado, en parte porque Hyperliquid ha sabido atraer a un número creciente de operadores que buscan alternativas a exchanges centralizados como Binance o Coinbase. Que la SEC abra la mano con las acciones tokenizadas encaja como un guante en la hoja de ruta de proyectos como este.

tokenización

Un movimiento con precedentes, riesgos y una fecha clave en el horizonte

Quienes llevamos tiempo siguiendo el sector recordamos que la tokenización de acciones no es una idea que surja de la nada. Ya en 2023 y 2024 vimos intentos similares con bonos del Tesoro estadounidense tokenizados, cuyo valor total bloqueado (el indicador que mide cuánto dinero hay depositado en estos protocolos, conocido como TVL) superó los 1.800 millones de dólares el año pasado.

La diferencia ahora es el enfoque directo sobre las acciones de empresas privadas, que siempre han sido el ‘santo grial’ por el inmenso volumen que moverían y por la complejidad regulatoria que implican. La ‘exención por innovación’ recuerda en espíritu a los sandboxes regulatorios que Reino Unido y Singapur llevan años utilizando: espacios controlados donde las fintechs pueden probar sus ideas con clientes reales bajo la supervisión del regulador, con reglas más flexibles durante un periodo limitado de tiempo.

Mi lectura personal es prudente. Es una excelente noticia que la SEC explore vías para no asfixiar la innovación, y el simple hecho de que la propuesta se filtre ya mueve el mercado y legitima una narrativa —la de los RWA— que muchos llevaban tiempo esperando. Pero conviene recordar un detalle importante: hoy, 19 de mayo de 2026, esto es solo una propuesta. No hay un texto normativo aprobado, no hay un calendario firme y, sobre todo, no sabemos qué condiciones concretas impondrá la SEC para conceder esa exención.

Los riesgos existen y merecen ser señalados. Una regulación demasiado lava podría fragmentar aún más el mercado o abrir la puerta a fraudes sofisticados. La custodia de estos tokens, por ejemplo, sigue siendo un desafío técnico y jurídico importante: ¿quién responde si un hackeo borra los registros de propiedad tokenizada? Además, los intermediarios tradicionales no van a quedarse de brazos cruzados; es muy probable que presionen para que cualquier flexibilidad regulatoria venga acompañada de requisitos de capital y controles que solo ellos puedan cumplir, lo que diluiría el efecto democratizador que se busca.

el verdadero test llegará cuando la SEC publique los detalles de la propuesta, previsiblemente a lo largo de este verano. Si la ‘exención por innovación’ consigue un equilibrio razonable entre flexibilidad y protección al inversor, podríamos estar ante uno de esos momentos que aceleran la convergencia definitiva entre las finanzas tradicionales y la economía tokenizada. Lo veremos.

El «truco» de Renfe en Vigo para inflar sus datos a costa de la España vaciada

El año pasado, en pleno duelo con Ouigo e Iryo por el precio de los billetes, tanto el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, como el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, señalaban a estas empresas porque muchas veces dejaban de lado las operaciones de las rutas y paradas menos comerciales con tal de mejorar sus datos. El problema es que esta es la estrategia que ha aplicado la empresa pública en su último gran monopolio en el país, el de Galicia, y le está funcionando.

Entre la desconexión que sufre Santiago a nivel aeronáutico y la importancia que siguen teniendo destinos como Vigo, la ruta gallega, donde Renfe opera en solitario, se ha vuelto clave para los datos de la operadora ferroviaria. El problema, por supuesto, es que en el camino ha dejado de lado a los usuarios que necesitan el servicio de la empresa pública para conectar los pueblos del norte con las grandes ciudades; zonas como Sanabria, Segovia o Medina del Campo han visto cómo se reducen de forma radical las frecuencias del paso de los trenes o directamente pierden toda la presencia de la alta velocidad.

En esta realidad, la empresa ha hecho exactamente lo mismo que ha criticado de sus competidores en el «Juego de trenes» nacional, pero sin que haya otros servicios que cubran los huecos que dejan libres la empresa cuando abandona o reduce su presencia en alguna de estas ciudades. Al mismo tiempo, el AVE entre Madrid y las ciudades gallegas ha tenido el éxito suficiente para que Iberia y demás aerolíneas reduzcan sus vuelos en estas rutas; esto ocurre incluso cuando los trenes no cumplen con los tiempos que Renfe esperaba al llegar a estas rutas. Después de todo, no tienen ningún tipo de competencia real.

EL ANCHO DE VÍA EXPULSA A OUIGO E IRYO

El problema es que no hay demasiadas posibilidades de que Ouigo e Iryo lleguen a corto plazo a las rutas gallegas. Y es que no hay trenes disponibles en el mercado que puedan funcionar en vías de alta velocidad con ancho variable más allá del Avril de Talgo —uno de los problemas históricos del norte del país y que mantuvo a la propia Renfe fuera de esta ruta hasta 2024, cuando se entregó la primera camada de estos trenes a la empresa.

Trenes de Ouigo e Iryo. Fuente: Agencias
Trenes de Ouigo e Iryo. Fuente: Agencias

Esto deja tres opciones: solicitar a una sobrecargada Talgo trenes nuevos para operar en la zona —una entrega compleja a pesar del refuerzo industrial del fabricante, apostar por un prototipo como el Oaris de CAF, o bien esperar a que se adapten las vías al ancho internacional. Esta última opción parece ser la más encaminada, pero requiere no solo el compromiso y la inversión de Adif, ya presionada por la CNMC, sino también el tiempo necesario para reemplazar las vías y hacerlo de forma que no se interrumpa todo el servicio del AVE en la zona.

Por lo tanto, Renfe mantendrá este último resquicio de monopolio en el país. Lo cierto es que no hay señales que apunten a un cambio en sus políticas en la zona, y no hay nada que la obligue. Y es que, en los últimos años, la empresa pública ha priorizado las zonas menos comerciales precisamente cuando estas sirven para atrapar usuarios que no pueden depender de Ouigo e Iryo para realizar sus viajes, y el caso de Galicia es una demostración de que no siempre está dispuesta a atender las rutas menos comerciales, a pesar de los comentarios de Puente o de Fernández Heredia.

IBERIA REDUCE FRECUENCIAS ANTE EL CRECIMIENTO DE RENFE

Lo cierto es que el éxito del monopolio gallego de Renfe también está marcando las decisiones de otra empresa española. La realidad es que para Iberia los viajes entre Madrid y Vigo —que se ha convertido en el destino principal para el AVE gallego— se han vuelto menos apetecibles, por lo que ha reducido su presencia en esta ruta, eliminando algunas frecuencias directas entre ambas ciudades.

Donde más ha reducido su presencia es en las rutas desde la capital hasta la ciudad gallega. El problema es que, al reducir las frecuencias de la mañana y de los domingos entre ambas ciudades, también se presiona al AVE, que sigue subiendo su ocupación en la ruta y sin la posibilidad a corto plazo de que lleguen nuevos trenes para reducir la demanda.

Aviones de Iberia, parte de IAG, en Barajas. Fuente: Agencias
Aviones de Iberia, parte de IAG, en Barajas. Fuente: Agencias

Además, este tipo de decisiones no solo reduce las opciones de viaje, sino que sube los precios en las restantes. Es una medida que ya tiene los precios aéreos entre Madrid y Vigo en 180 euros, lo que hace que esta opción sea menos viable para los viajeros.

Iberia estrena ‘El Cubo de Otto’, un ambicioso podcast de ficción para visibilizar y superar el miedo a volar

Iberia refuerza su estrategia de branded content cultural con el lanzamiento de El Cubo de Otto, una serie sonora de 19 episodios diseñada para abordar la aerofobia desde una perspectiva humana, cercana y transformadora. La producción, realizada en colaboración con El Extraordinario, combina la narrativa de ficción con testimonios reales de expertos para ofrecer herramientas emocionales a los oyentes, buscando mejorar su experiencia de viaje más allá del propio vuelo.

Una estructura narrativa en dos actos: del análisis al corazón del problema

La trama del podcast se despliega en dos grandes bloques complementarios que abordan el temor a despegar desde diferentes ángulos:

  • El desafío de Gael (Primera parte): Sigue la historia de un dramaturgo que recibe el misterioso encargo de crear una obra sobre el miedo a volar destinada a un único espectador. Al no haber experimentado jamás esta fobia, Gael inicia una investigación profunda. En su viaje, conversa con especialistas de primer nivel como el psicólogo y divulgador Luis Muiño (Entiende tu Mente), la psicóloga aeronáutica Pilar Moreno, el referente en meditación Ramiro Calle, el piloto de ensayos de Airbus Fernando Alonso, así como tripulantes de cabina, comandantes y el equipo de ingeniería de Iberia en La Muñoza.
  • Una historia de amor atravesada por el miedo (Segunda parte): Se centra en la relación virtual entre Lucía (afincada en Madrid) y Augusto (residente en Buenos Aires). Aunque la conexión entre ambos es total, se enfrentan a un obstáculo paralizante: ambos padecen aerofobia. La ficción acompaña a los protagonistas en un viaje emocional donde deberán decidir si el amor es capaz de vencer sus propios límites.
Youtube video

Compromiso con el bienestar del pasajero

Con este proyecto, la aerolínea busca generar un impacto positivo y real en aquellos usuarios que sufren de ansiedad ante los viajes aéreos. En palabras de Luis Muiño, psicólogo participante en el proyecto:

“A veces necesitamos viajar en dirección a nuestros miedos”. Por su parte, la dirección de la compañía destaca el valor estratégico de utilizar nuevos formatos digitales para conectar con la audiencia de una manera más empática y profunda.

“Con El Cubo de Otto, Iberia continúa apostando por proyectos innovadores y contenidos capaces de generar una conexión emocional con las personas. Este podcast refleja nuestra voluntad de explorar nuevos formatos narrativos que, además de entretener, aporten valor y acompañen a nuestros clientes más allá de la experiencia de vuelo. Buscamos además que las personas con miedo puedan vencerlo, disfrutar del viaje y explorar nuevos destinos”, señala Sonia Sánchez, directora de Comunicación, Relaciones Institucionales e Impacto Social de Iberia.

Producción sonora con sello cinematográfico

El apartado técnico y artístico sitúa a El Cubo de Otto como una de las apuestas de audio más ambiciosas del año. El elenco está encabezado por Rocío León y Martín Slipack, respaldados por la narración de Mariano Venancio y las voces de Jorge Machín y Silvia Espigado.

La serie cuenta con el guion y la dirección de Marcus H. y el sello de calidad de El Extraordinario, una de las productoras de ficción sonora más laureadas del ámbito hispanohablante, avalada por más de seis millones de escuchas acumuladas y cuatro Premios Ondas.

Vodafone España bajo Zegona: menos guerra de precios, más cliente rentable

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En el mercado español de las telecomunicaciones, competir solo por precio se ha convertido en una carrera de desgaste. Las ofertas agresivas, las contraofertas y la presión constante del low-cost han reducido márgenes y obligado a las grandes operadoras a revisar su estrategia. En ese contexto, la nueva etapa de Vodafone España bajo el control de Zegona Communications intenta marcar distancia con una idea sencilla: dejar de competir por quién cobra menos y empezar a competir por quién ofrece más valor.

El objetivo del nuevo propietario pasa por recuperar rentabilidad sin entrar de lleno en la espiral del descuento permanente. La pregunta ya no es si una operadora puede bajar más las tarifas, sino si puede construir un cliente más rentable, más estable y con mayor vinculación a largo plazo.

La trampa de la guerra de precios: mucha captación, poca rentabilidad

Durante años, el mercado español ha vivido una presión comercial extrema. La irrupción de operadores «low cost» alteró el equilibrio competitivo y obligó a gigantes como Telefónica, Vodafone o MASORANGE a responder con promociones, descuentos y tarifas cada vez más ajustadas.

El problema es que esa estrategia tiene un límite. Cuando todos reducen precios al mismo tiempo, el diferencial desaparece. Mientras tanto, el consumo de datos móviles sigue creciendo y las redes requieren inversiones constantes para soportar el tráfico y acelerar el despliegue del 5G.

Ahí es donde conceptos como el gasto medio de cada cliente o la capacidad de retener usuarios dejan de ser métricas internas y pasan a explicar buena parte del negocio. Captar clientes baratos puede inflar las cifras comerciales a corto plazo, pero también deteriorar la rentabilidad estructural de la operadora.

Zegona y el giro estratégico: disciplina comercial y foco convergente

La llegada de Eamonn O’Hare y su equipo ha introducido un enfoque mucho más financiero e industrial. La idea central es clara: priorizar el cliente convergente, es decir, el usuario que combina fibra, móvil, televisión y plataformas digitales en una sola factura.

Ese perfil suele presentar menos rotación, un mayor valor de vida y una relación comercial más estable. En otras palabras, menos ruido y más caja.

La narrativa empieza además a apoyarse en señales de negocio. Diversos medios económicos han apuntado a una vuelta al crecimiento de ingresos de Vodafone España tras la compra por parte de Zegona, con incrementos cercanos al 1,1% y una facturación trimestral situada en torno a los 923 millones de euros. Más allá del dato puntual, el mercado empieza a interpretar esos resultados como un posible punto de inflexión.

La estrategia también busca reposicionar a Vodafone como una opción fuerte en convergencia premium: fibra, móvil, televisión y streaming empaquetados con una lógica de valor añadido y no únicamente de descuento masivo.

Red propia y modelo “asset light”: ganar eficiencia sin apagar la inversión

Uno de los cambios más relevantes de esta nueva etapa tiene que ver con la infraestructura. El sector telco europeo lleva años evolucionando hacia modelos más “asset light”, donde las operadoras comparten infraestructuras, crean sociedades conjuntas o monetizan parte de sus activos de red.

En ese movimiento, Vodafone España ha reforzado operaciones ligadas a FiberPass y a la FibreCo desarrollada junto a MASORANGE y el fondo GIC. El objetivo no es abandonar la inversión, sino optimizarla: liberar recursos financieros, reducir duplicidades y concentrarse en servicio, experiencia de cliente y monetización.

Traducido al lenguaje empresarial: menos capital inmovilizado y mayor capacidad de generación de caja.

El contexto además acompaña parcialmente esa apuesta. Según datos de la CNMC, el mercado español se encuentra altamente concentrado. Movistar, Vodafone y MASORANGE concentran más del 80% de la banda ancha fija, porcentaje que supera el 95% si se incorpora Digi. Ese escenario favorece que las grandes operadoras busquen eficiencia antes que guerras comerciales infinitas.

Monetizar infraestructura: la vía mayorista como «segunda palanca»

La red ya no solo sirve para captar clientes propios. También puede convertirse en una fuente adicional de ingresos a través del negocio mayorista.

En esa línea encajan acuerdos de acceso con operadores como Vera o Silbö Telecom. La lógica es sencilla: aumentar el uso de la infraestructura existente y rentabilizar mejor la capacidad de red. Este tipo de acuerdos permite abrir nuevas líneas de negocio B2B y B2B2C en un momento donde la eficiencia operativa se ha convertido en una prioridad estratégica para todo el sector.

Riesgos para 2026: low-cost, saturación y ruido reputacional

Eso no significa que el camino esté despejado. El mercado español sigue siendo uno de los más competitivos de Europa y el «low cost» continúa marcando buena parte del ritmo comercial.

Las permanencias, las campañas de captación agresivas y las contraofertas seguirán presionando a las grandes compañías. Además, el sector todavía arrastra episodios de incertidumbre reputacional y tensiones comerciales que pueden afectar a operadores y marcas secundarias.

El gran reto para Vodafone bajo Zegona será demostrar que el cliente español está dispuesto a pagar más por estabilidad, calidad de servicio y convergencia, en lugar de elegir únicamente la tarifa más barata del mercado.

Conclusión: Competir sin regalar el servicio

La transformación de Vodafone España apunta a un reposicionamiento más profundo de lo que parece a simple vista. Ya no se trata solo de ajustar tarifas, sino de redefinir el papel de la operadora en un mercado saturado y cada vez más exigente.

Bajo Zegona, la compañía intenta convertirse en un operador de valor: más servicios, mayor estabilidad comercial y una estructura más eficiente apoyada en acuerdos de fibra, alianzas industriales y monetización de red.

Queda por ver si esa estrategia logra consolidarse en un mercado acostumbrado a la batalla del precio. Pero el movimiento refleja una tendencia más amplia en las telecomunicaciones europeas: competir mejor, no necesariamente competir más barato.

Más información corporativa y catálogo de servicios en Vodafone España.

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