SoftBank invierte 60 mil millones en OpenAI: dudas internas

La apuesta de Masayoshi Son por hacerse con una participación de control en OpenAI despierta inquietud en el consejo de SoftBank. El acuerdo podría diluir a otros inversores y eleva la deuda del grupo japonés.

SoftBank desembolsa 60.000 millones de dólares en OpenAI, la mayor apuesta de la historia del capital riesgo. La operación, pilotada personalmente por Masayoshi Son, ha encendido las alarmas en el seno del grupo japonés, según Bloomberg.

Claves de la operación

  • SoftBank inyecta 60.000 millones de dólares en OpenAI, superando los 30.000 millones de Microsoft. La cifra multiplica por dos el anterior récord del sector y convierte a SoftBank en el primer accionista de la compañía.
  • La operación se estructura con un alto componente de deuda que tensiona el balance del grupo. SoftBank emitirá bonos por 25.000 millones y usará parte de su efectivo, lo que amenaza con rebajar su calificación crediticia.
  • Moody’s y S&P advierten del riesgo de concentración en una sola inversión. Los analistas señalan que el peso de OpenAI en la cartera de SoftBank podría equivaler al 40% de sus activos.

El peso de la deuda: SoftBank pone en juego su calificación crediticia

La agencia de calificación Moody’s ya ha puesto en revisión la nota de SoftBank tras conocerse el acuerdo. El grupo japonés acumula una deuda superior a los 140.000 millones de dólares y la nueva operación añade otros 25.000 millones en bonos. La ratio de apalancamiento, según fuentes financieras, podría dispararse hasta niveles que en otras firmas provocarían una intervención inmediata.

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Desde SoftBank defienden la inversión como una apuesta estratégica a largo plazo. Sin embargo, los inversores no lo ven tan claro. Las acciones del grupo cayeron un 3,2% en la sesión de Tokio, la mayor caída desde el anuncio de la fallida salida a bolsa de Arm en 2022. El mercado descuenta que la rentabilidad de la inversión tardará años en materializarse.

Es una jugada de alto riesgo. Son ha convencido al consejo, pero varios directivos han mostrado su descontento en privado, según Bloomberg. La cultura corporativa de SoftBank, históricamente centralizada en la figura de su fundador, impide que las disidencias se hagan públicas. Pero los números son tozudos.

La historia de SoftBank también tiene éxitos rotundos. Su inversión de 20 millones en Alibaba en 2000 se convirtió en más de 100.000 millones en la salida a bolsa. La pregunta es si OpenAI seguirá ese camino o se convertirá en otro WeWork.

La obsesión de Son con Altman reaviva el fantasma de WeWork

El patrón es conocido. Masayoshi Son apuesta grandes sumas por líderes carismáticos (Adam Neumann en WeWork, Dara Khosrowshahi en Uber) con resultados irregulares. La inversión en WeWork, valorada en 47.000 millones de dólares en su pico, colapsó a menos de 2.000 millones tras la salida a bolsa fallida. SoftBank acumuló pérdidas superiores a 10.000 millones.

La historia de SoftBank está llena de apuestas descomunales que no siempre cumplen las expectativas, y la deuda creciente es el precio a pagar hoy.

Ahora, Son deposita una confianza casi ciega en Sam Altman. Altman ha demostrado visión, pero OpenAI aún no es rentable: en 2025 registró pérdidas de 6.000 millones de dólares, , según estimaciones del sector. La empresa necesita caja para seguir entrenando modelos cada vez más costosos. El dinero de SoftBank es oxígeno, pero no garantiza el éxito comercial.

En ambos casos, Son veía un cambio de paradigma: los espacios de trabajo compartidos entonces y la inteligencia artificial general ahora. La fe del inversor japonés en los visionarios no conoce límites.

Además, la entrada de SoftBank podría diluir a los inversores previos, como Microsoft, que en su momento inyectó 13.000 millones. La relación entre Altman y Satya Nadella ya se tensó el año pasado durante la crisis de gobernanza. Ahora, con un socio mayoritario como Son, el equilibrio de poder en OpenAI se reconfigura por completo.

Los inversores estadounidenses de OpenAI no han ocultado su sorpresa. Thrive Capital, que lideró una ronda de 6.000 millones en 2024, ve ahora cómo su participación queda diluida sin haber sido consultado. La operación de SoftBank, negociada directamente entre Son y Altman, se ha cocinado sin dar voz al resto del accionariado, lo que puede traer litigios.

Lo que la inversión de SoftBank revela sobre la brecha europea en IA

Para poner la cifra en perspectiva, basta un dato: esta inversión equivale a más de 40 veces el presupuesto anual de I+D de Telefónica, el mayor inversor tecnológico español. Telefónica invierte alrededor de 1.500 millones de euros al año en innovación, incluyendo sus proyectos de IA y ciberseguridad. Un abismo.

En España, el ecosistema de startups de IA ha levantado apenas 500 millones de euros en los últimos doce meses, , según el Observatorio de la Economía Digital. La apuesta de SoftBank por una sola empresa triplica todo el capital riesgo del sector tecnológico español en un año. Cosas que pasan en 2026.

En el mercado español, las grandes compañías se mantienen al margen de estas cifras. CriteriaCaixa, el brazo inversor de La Caixa, ha destinado apenas 50 millones a startups tecnológicas este año.

Desde esta redacción observamos que la brecha de inversión en IA entre Estados Unidos y Europa se ensancha peligrosamente. Mientras en Silicon Valley se firman cheques de 60.000 millones, aquí las scaleups luchan por levantar rondas serie B de 20 millones. Sin un músculo inversor comparable, la autonomía estratégica digital de la UE parece cada vez más lejana.

SoftBank, no obstante, corre un riesgo que ninguna firma europea se plantearía. Una eventual corrección del 20% en el valor de OpenAI implicaría minusvalías latentes de 12.000 millones de dólares, más del doble del valor bursátil de Indra. La pregunta no es si OpenAI crecerá, sino si SoftBank podrá aguantar el viaje sin quebrar su balance.


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