Repsol presentó sus resultados del primer trimestre del año y estos fueron especialmente positivos sobre todo por la parte del refino, que impulsó en gran medida al negocio industrial con un rendimiento de hasta 440 millones de euros. Estos resultados no han pasado inadvertidos por parte de los analistas de Berenberg que han analizado con detalle la particular situación de los márgenes de refino de Repsol, que no solo son históricamente los más altos de la compañía; sino que acorde con sus previsiones la compañía tiene capacidad para sostenerlos por encima del consenso durante 2026. Por ello, los teutones recomiendan Comprar con un precio objetivo de 28 euros la acción.
Repsol está trabajando con márgenes históricamente altos
El informe de Berenberg parte de una premisa muy clara para justificar su tesis inversora respecto a Repsol: el mercado está infravalorando el escenario positivo en el que se enmarca la petrolera. En este sentido, el banco de inversión apunta a que durante el primer trimestre de 2026, la compañía petrolera alcanzó unos niveles de refino muy elevados, llegando en marzo a un margen total de 30 dólares el barril. Por otro lado, datos del banco alemán apuntan a que estos márgenes se están sosteniendo en el tiempo, ya que en abril estos registraron un nivel medio de 27 dólares el barril.
A pesar de que estos márgenes pudieran bajar a lo largo del año, que ya se está demostrado con una diferencia de 3 dólares de marzo para abril, Berenberg sostiene que aun con un entorno normalizado de precios, Repsol seguiría siendo capaz de sostener un margen de refino de hasta 14 dólares para 2026, un 30% más que las previsiones del consenso.

Detrás de este optimismo está la estructura industrial de Repsol, basado en un sistema de refino flexible que le permite ajustar su producción y exposición a productos más rentables. En este sentido, los teutones han detectado que la compañía ha aumentado la producción de queroseno en 25% llegando a niveles de 95.000 barriles diarios. Toda una estrategia de producción que se adapta y saca partido al actual escenario de escasez de este producto refinado por los bloqueos en el estrecho de Ormuz, que está dando pie a unos elevados diferenciales tanto en jet fuel como en el queroseno.
A esta situación se le añade, el buen comportamiento que está teniendo Repsol en su división de biocombustibles con unos márgenes de 1.450 dólares la tonelada, superando también los niveles previstos previamente y reflejando el buen pulso del sector industrial de la compañía.

Con este entorno positivo para la compañía, respaldado por unos buenos resultados durante el primer trimestre, Berenberg se ve obligado a elevar sus previsiones financieras. Datos del banco apuntan a que para 2026 esperan que el beneficio por acción crezca para este año un 12% (3,85 euros por acción) y el flujo de caja operativo se expanda un 15%, situándose en torno a los 7.300 millones de euros. El optimismo del banco también se extiende al beneficio neto y EBITDA de Repsol, con unas renovadas expectativas de 4.168 millones y 9.400 millones de euros respectivamente.
Por otro lado, del mismo modo que crece la caja, también los teutones prevén el mismo comportamiento para la retribución del accionista. En este sentido, Berenberg ha elevado su previsión de recompras de acciones para 2026 con hasta 1.000 millones de euros, frente a los 7.000 millones previstos anteriormente. Lo que da pie a una rentabilidad total para el accionista en torno al 9%, consolidándose como una de las compañías más atractivas del sector.
Por ello, Berenberg estima que el mercado está siendo demasiado conservador con las previsiones de crecimiento de la compañía, ya que cuenta con una infraestructura industrial que le permite beneficiarse de este entorno particularmente positivo para la compañía. Por ello recomiendan desde el banco de inversión Comprar con un precio objetivo de 28 euros la acción.




