El Ibex 35 hoy ha cedido un 0,48% y ha cerrado en 17.670,10 puntos, abandonando el nivel de los 17.700 puntos por primera vez en la sesión. La cautela se ha impuesto ante la publicación de las actas de la Reserva Federal y los resultados trimestrales de Nvidia, previstos para mañana. El mercado ha optado por la prudencia, replicando el tono dubitativo de Wall Street, donde los índices cerraron mixtos a la espera de ambos catalizadores.
La jornada en Europa ha sido de perfil bajo. El resto de plazas del Viejo Continente se ha movido en rangos estrechos. El Dax alemán ha cedido un leve 0,1% y el Cac francés ha restado un 0,2%. El Ftse Mib italiano ha logrado mantenerse plano. En España, el selectivo ha llegado a marcar un mínimo intradía en los 17.610 puntos, aunque ha recuperado algo de terreno en la última hora de negociación gracias al rebote del sector financiero, que ha amortiguado la caída. La mayoría de los inversores mantiene la convicción de que el sector financiero seguirá beneficiándose de los tipos altos, aunque con menor margen si la curva de rendimientos se aplana.
Así ha sido la jornada: el Ibex retrocede por debajo de los 17.700 puntos
El movimiento bajista del Ibex 35 ha estado liderado por los valores más ligados al ciclo económico. ArcelorMittal ha perdido un 2,3%, seguido de Acerinox (-1,9%) y Fluidra (-1,7%). También han cedido con fuerza las energéticas: Repsol ha restado un 1,5% y Enagás un 1,3%, penalizadas por el estancamiento del precio del crudo. Por el contrario, los bancos han ofrecido soporte relativo: Santander ha repuntado un 0,4% y BBVA un 0,2%, ayudando a contener las pérdidas.
Tres catalizadores que frenan al selectivo
Mañana se publican las actas de la Fed correspondientes a la reunión de mayo. El mercado busca pistas sobre el ritmo de bajadas de tipos para lo que resta de año. Cualquier indicio de que la Reserva Federal retrasa el ciclo de recortes podría prolongar la presión sobre la renta variable, especialmente en sectores endeudados. En paralelo, Nvidia presenta sus resultados trimestrales al cierre de Wall Street. La compañía se ha convertido en un termómetro del apetito por el riesgo tecnológico. Una decepción en sus cifras —o incluso en las guías— contagiaría a todo el sector de semiconductores y, por arrastre, a las bolsas europeas.
El tercer frente es geopolítico. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán han vuelto a encallar, según fuentes diplomáticas. El precio del petróleo Brent se ha frenado en torno a los 68 dólares, lejos de los máximos de abril, pero la incertidumbre sigue pesando sobre las primas de riesgo. El mercado teme que un nuevo bloqueo en el estrecho de Ormuz dispare los costes energéticos y complique la lucha contra la inflación. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años ha repuntado hasta el 4,25%, su nivel más alto en dos semanas, reflejando ese nerviosismo.
La trampa de la renta fija y el espejo de 2022
Creo que el inversor español está prestando poca atención a un riesgo que ya mordió con fuerza en 2022: el retorno de la competencia de la renta fija. Con los bonos ofreciendo rendimientos que superan el 4%, la ecuación de riesgo-recompensa de la bolsa se deteriora. En aquel año, el Ibex 35 perdió un 5,7% precisamente porque los tipos reales positivos drenaron liquidez del mercado de acciones. Hoy, el contexto es distinto: la inflación está más controlada y los beneficios empresariales resisten. Pero si las actas de la Fed confirman que no habrá recortes hasta bien entrado 2027, el atractivo de los depósitos y la deuda soberana podría restar flujos al selectivo español en los próximos meses.
No obstante, hay un factor diferencial: el peso de la banca en el Ibex 35, que ronda el 30%. Mientras los márgenes de intermediación sigan siendo elevados, los grandes bancos del índice sostendrán al conjunto. El peligro real no está en una corrección puntual del 5%, sino en un escenario en el que la ralentización económica golpee a la vez a las carteras de crédito y a los sectores cíclicos. Los resultados del primer trimestre han mostrado un deterioro contenido de la morosidad, pero los analistas ya advierten de que el segundo semestre podría traer sorpresas negativas. Como suelo decir en esta redacción, cuando todos miran a la Fed, conviene no perder de vista lo que ocurre en la calle.
El martes, el Ibex 35 hoy ha reflejado esa cautela, pero el verdadero examen llegará mañana. Si Nvidia supera expectativas y la Fed no sorprende, los 17.700 puntos serán solo un mal recuerdo. Si falla alguno de esos pilares, el soporte de los 17.400 se pondrá a prueba. La moneda está en el aire.




