Nadie puede negar que el programa El Hormiguero es uno de las grandes estrellas de la parrilla de Antena 3. El programa de Pablo Motos dio su particular pistoletazo de salida en Telecinco, su gran rival, pero Paolo Vasile no consiguió llegar a un acuerdo económico con la productora detrás de este formato televisivo que arrasa en audiencia. Un error del que deben seguir arrepintiéndose. Y es que, es cierto que su presentador la suele liar parda. Pero tampoco se puede negar que es un éxito rotundo en prime time.
Sí, El Hormiguero es uno de los pocos formatos que consigue superar a Telecinco en términos de audiencia. Muestra de ello fue la visita de Santiago Abascal el pasado 11 de octubre. La cadena consiguió alcanzar un 36.4 por ciento de Share. Y con un target de espectadores menores de 65 años, los más productivos para las agencias de publicidad. Pero, ¿cuál es el secreto del programa dirigido por Pablo Motos?
El Hormiguero es uno de los programas con mayor audiencia de Antena 3

Está claro que este formato funciona, y realmente bien. Que sí, que Pablo Motos es uno de los presentadores mejor pagados dentro del grupo, pero se ha ganado a pulso ese derecho. Más teniendo en cuenta los datos de audiencia que maneja su programa.
Y el mérito es doble si se tiene en cuenta que habitualmente se enfrenta a la joya de la corona de Telecinco: los reality show.
Sí, Mediaset se ha especializado en estos formatos y a lo largo del año siempre tiene algún programa de este tipo en su parrilla. Sea Gran Hermano Dúo, Gran Hermano Vip, Supervivientes o cualquier otro formato que se les ocurra, El Hormiguero siempre tiene que lidiar con estos rivales. Y no, no les supera en Audiencia (eso es imposible), pero sí que se les acerca mucho más de lo que se esperaría. ¡Un éxito en toda regla!
En parte gracias al elenco de personajes que trae Pablo Motos

El secreto del éxito de este formato está claro: sus invitados. El equipo de Pablo Motos sabe cómo hacer las cosas. Y sí, muchos de los invitados (por no decir todo) aprovechan el éxito de El Hormiguero para promocionar sus películas, series o libros.
Pero también es cierto que el programa suele arrasar en audiencia. Y tiene algunas celebrities que van a ver a Pablo por pura diversión.
Uno de los más habituales es Will Smith. Sí, el querido actor, que se dio a conocer gracias a la genial serie El Príncipe de Bel Air, es uno de los grandes habituales de El Hormiguero. Y cada vez que acude, arrasa en términos de audiencia.
Y, para qué negarlo, a las gansadas de su presentador.

Sí, te puede gustar más o menos cómo es Pablo Motos, pero no puedes negar que es un verdadero showman al que no le importa meterse en todo tipo de charcos por tal de rascar unos pocos datos de audiencia.
Y le funciona realmente bien a El Hormiguero, por lo que ten muy claro que su presentador no va a cambiar en absoluto.
De hecho, le dan igual las críticas que puedan existir, él sigue haciendo lo que hace y pocas veces ha reculado.
Aunque, hay veces que meten la pata hasta el fondo
Sí, hay que reconocer que a veces a El Hormiguero no le funcionan demasiado bien algunas secciones. Antes, el programa dirigido por Pablo Motos tenía a genios como Flipy o El Hombre de Negro que le daban un aire realmente divertido al programa.
Pero poco a poco han ido apostando por caras muy conocidas. Y muchas de ellas no pintan nada en este formato.
El último ejemplo lo tenemos en Cristina Pedroche. Que sí, que la chica es muy mona. Y el tirón que tiene con sus vestidos de Nochevieja y las constantes polémicas hacen que sea una mujer ideal para que la gente disfrute de su silueta. Pero ya está. No la metas con calzador en una nueva sección de El Hormiguero, porque da más vergüenza ajena que otra cosa…
Mónica Cool, una de las grandes vergüenzas de El Hormiguero
Aunque la hermana de Penélope Cruz es una excelente actriz, hay cosas para las que no vale. Como todos, vamos.
Y Mónica Cruz pasó sin pena ni gloria como colaboradora de El Hormiguero.
Eso sí, entre que su sección era una soberana chorrada, y que la chica no estaba nada cómoda en una sección realmente estúpida, su paso por el programa que dirige Pablo Motos fue bastante discreto.
El Chunguicine, ¿se le ocurrió la idea a Pablo Motos?
Sin duda, uno de los momentos más ridículos de El Hormiguero fue contratar a Los Chunguitos para que tuvieran su propia sección: el Chunguicine.
Para empezar, estamos ante dos cantantes bastante casposos (al punto de que les expulsaron de Gran Hermano VIP por unas declaraciones fuera de lugar). Y claro, su humor casposo no pegaba con el formato de El Hormiguero.
Ver a Los Chunguitos haciendo el tonto mientras comentaban todo tipo de películas, es una de las cosas más ridículas que hemos visto. Habitualmente, la primera vez que se presenta un espacio suele ser un capítulo fuerte para atraer a la audiencia. Y viendo el vídeo que encabeza estas líneas, el resultado provoca mucha vergüenza ajena.
La última superviviente (pero con mucha ayuda)
La última superviviente era un formato bastante interesante. Más que nada porque la idea, que protagonizó Patricia Montero era bastante buena: sobrevivir ante todo tipo de escenarios.
Pero claro, las pruebas a las que le sometían tenían demasiado truco. Como cuando mostraba cómo saltar un coche ayudada por un arnés. ¡Así lo salta cualquiera!
Pero, el momento más ridículo fue cuando la buena de Patricia mostró cómo esconderte en un sofá cama para evitar a unos ladrones. Oye, que la idea es muy buena. Pero cuando necesitas que dos colaboradores te ayuden a esconderte, la cosa cambia. Para mal. Vamos a ver, ¡si hasta la invitada comenta que ese sistema no sirve de nada si te tienen que ayudar!
Covers, una de las últimas apariciones de Emilio Aragón en El Hormiguero
Por último, tenemos el espacio de Emilio Aragón. Sí, el gran cómico, y uno de los mayores accionistas de la cadena, se dedicó a participar haciendo covers de diferentes canciones.
Eso sí, tiene excusa por dos motivos: primero, que a Emilio Aragón le vuelve loco la música y aprovechó para disfrutar un poco de su gran hobby.
Y, por otro lado, que este espacio duró bastante poco: lo suficiente para que Emilio Aragón se saque una espinita de encima colaborando en un «espacio musical». Aunque fuera para El Hormiguero de Pablo Motos.































































