La marihuana es la droga más debatida en la mayoría de los países. En Estados Unidos está legalizada en algunos de sus Estados tan solo para uso medicinal. No obstante, es curioso que, pese a estarlo, si te pillan con ella te pueden detener por pertenencia de drogas. Para regularlo, se les dan unos volantes a los pacientes que pueden usarla y se tienen en una base de datos.
Está demostrado que la marihuana terapéutica sirve para paliar muchas enfermedades. Se puede tomar en forma de hoja o cogollos secos, en concreto de la planta Cannabis sativa. La administración puede ser fumándola, inhalándola, en pastillas, aceites y tomándola en infusiones o con la comida.
El tratamiento con esta droga puede ser por un breve periodo de tiempo o incluso durante muchos años, eso depende de la enfermedad y la recomendación médica. En España hay médicos que, en petit comité, recomiendan a algunos de sus pacientes su consumo, pese a ser ilegal.
Hay estudios concienzudos que demuestran el lado positivo de la marihuana en muchas enfermedades. Te diré algunas de ellas.
Dolor crónico

La marihuana es una solución para los dolores crónicos como son la fibromialgia, que abarca casi todo el cuerpo y los enfermos no pueden llevar una vida de calidad.
Cuando tomas cannabis tu mente deja de pensar en el dolor, además de que este se mitiga por un rato y puedes dormir bien sin tener que tomar fármacos que provoquen más efectos secundarios que tomar marihuana.
En el año 1800 esta sustancia era consumida para aliviar los dolores de los enfermos crónicos hasta que su consumo se ilegalizó por los efectos psicotrópicos y su uso como droga recreativa.
Enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn se trata de un trastorno que afecta a los intestinos. El problema es que se desconoce su origen y puede dañar cualquier zona del tracto gastrointestinal. Comenzando por la boca y terminando por el ano.
Si esta inflamación está ubicada en el revestimiento de las paredes intestinales puedes tener dolores abdominales, diarreas incontroladas, hemorragias rectales junto con la pérdida de peso y las ganas de comer.
En Israel hicieron un estudio en el que confirmaron que el 45% de los enfermos que tomaron marihuana después de ocho semanas tuvieron una remisión de su enfermedad por completo.
El cannabis hace que los efectos secundarios de los medicamentos para la enfermedad se neutralicen, además de disminuir el dolor, la fatiga y la inflamación.
Convulsiones o epilepsia

Hay tanto estudios como pruebas practicas de enfermos con epilepsia y convulsiones que afirman que la única forma de tener controlados los ataques es tomando marihuana.
En particular, es más efectiva si son personas que ofrecen resistencia a los tratamientos contra esta enfermedad.
En niños con enfermedad epiléptica refractaria se están haciendo estudios para intentar reducirla en los pacientes infantiles que no responden a la medicación habitual. Con el principio activo de la marihuana, el cannabidol, es con el que se están realizando las pruebas en niños y mayores que la padecen.
Glaucoma

El glaucoma es una enfermedad del nervio que transmite la información del ojo al cerebro. Cuando este nervio se daña puede hacer que no veas bien o que te quedes ciego.
Hay distintas opiniones sobre si en este tipo de enfermedad es recomendable o no el uso de marihuana. Está demostrado que fumarla hace que la presión intraocular disminuya en los enfermos de glaucoma.
El problema es que esta disminución tan solo dura las tres o cuatro horas que tardan en desaparecer los efectos del cannabis así que habría que tomarlo hasta ocho veces al día para tenerla controlada.
Esclerosis múltiple y artritis

Al igual que el resto de los estudios sobre enfermedades como la epilepsia o la enfermedad de Crohn, en la esclerosis múltiple el consumo de marihuana también es bastante beneficioso.
El cannabis ayuda con los espasmos musculares provocados por la esclerosis múltiple. El consumo de marihuana reduce los espasmos también del diafragma mientras que otros medicamentos no lo consiguen.
En la artritis se ha descubierto que los enfermos que tomaron marihuana redujeron el dolor de forma considerable, además de ayudarlos a dormir, igual que sucede con la fibromialgia.
Ansiedad

Hay muchos consumidores de marihuana que la toman para poder tranquilizarse y mitigar los ataques de ansiedad. El estrés es una forma de vida para algunas personas, por lo que al terminar el día consumen cannabis para poder relajarse y dormir.
También se dice que si fumas demasiado cannabis puede crearte el efecto inverso y provocarte ansiedad. Aún falta por saber cuál es la dosis ideal para que esto no suceda, pero cada persona es un mundo y los receptores cerebrales del cannabis aumentan también con su consumo, con lo que es difícil de decir.
La ansiedad, el estrés y el insomnio son tres trastornos que afectan a la rutina de las personas, haciendo que una jornada normal sea complicada de superar.
Alzheimer y Parkinson

Hay estudios que demuestran que la marihuana puede retrasar el progreso degenerativo del Alzheimer. Al bloquear la enzima del cerebro que produce las placas de amiloide se consigue que esta enfermedad se ralentice.
Según el mismo estudio de Israel que te cité antes, en los pacientes con Parkinson el consumo de marihuana también mejora la enfermedad.
Es capaz de controlar las habilidades motoras del enfermo, además de reducir el dolor, el sueño y los temblores. Con lo que tomar cannabis en estas dos enfermedades es más beneficioso que perjudicial.
Tratamiento contra el cáncer

El tratamiento de quimioterapia y radioterapia tiene como consecuencias unos desgastes tanto físicos como emocionales que son difíciles de tratar sin que el enfermo quede peor de lo que estaba.
Las náuseas, los vómitos y el malestar se pueden disminuir con el consumo de marihuana. En otros países, los enfermos con cuidados paliativos tienen permitido su consumo para llevar una mejor calidad de vida.
Pueden dormir mejor y su estado de ánimo no es tan bajo como cuando no la toman. Los intentos de suicidio en personas con cáncer son más bajos si toman marihuana. También ayudan a niveles físicos haciendo que la metástasis no se expanda tanto.


























