Iryo y Renfe ultiman el lanzamiento de alta velocidad en el Corredor Mediterráneo

El operador público estrenará los nuevos trenes CAF serie 480 a partir de 2027, mientras Iryo ya trabaja en la homologación de su flota para competir en la ruta. El comisionado del Corredor Mediterráneo sitúa la puesta en servicio para viajeros en el primer semestre de 2028.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Iryo y Renfe ultiman el lanzamiento de servicios de alta velocidad en el Corredor Mediterráneo, con los primeros trenes CAF serie 480 de Renfe previstos para 2027 y la homologación de Iryo en marcha.
  • ¿Quién está detrás? Renfe, el operador público; Iryo, la compañía privada participada por Trenitalia y Globalvia; y CAF, el fabricante español de los nuevos trenes de Media Distancia.
  • ¿Qué impacto tiene? Los viajeros del litoral valenciano y catalán contarán con trenes de alta velocidad entre Barcelona, Valencia y Alicante a partir del primer semestre de 2028, con competencia entre operadores que puede abaratar los billetes.

Renfe e Iryo se preparan para abrir un nuevo frente competitivo en el Corredor Mediterráneo. El operador público recibirá los nuevos trenes CAF serie 480, unos convoyes de 200 km/h con baterías para tramos no electrificados, a partir de 2027. La operadora privada, por su parte, ya trabaja en la homologación de su flota para poder circular entre Barcelona y Valencia, según confirmó su consejero delegado, Fabrizio Favara, esta misma semana.

Los trenes CAF serie 480: 200 km/h, bitensión y baterías para la ‘última milla’

El ministro de Transportes, Óscar Puente, presentó esta semana en el circuito de pruebas de Velim (República Checa) los primeros trenes de la serie 480, fabricados por CAF en la planta guipuzcoana de Beasain. Renfe invierte 520 millones de euros en un total de 61 trenes de ancho ibérico —15 básicos y 46 ampliados— más otros 9 de ancho internacional UIC.

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Los nuevos convoyes son bitensión que disponen de baterías para la tracción en líneas no electrificadas o en los accesos a estaciones —la llamada «última milla»— y puede transportar hasta 264 pasajeros. El diseño interior incluye zonas para bicicletas, enchufes, pantallas de información y Wi-Fi a bordo.

Las primeras unidades empezarán a circular en 2027 por la red valenciana, coincidiendo con la previsión del Ministerio de que la conexión en ancho estándar entre las tres capitales de la Comunitat Valenciana esté completada. Transportes sitúa en ese año el enlace definitivo desde Almería, lo que permitirá la conexión con Barcelona también en ancho internacional.

Iryo acelera la homologación para plantar cara a Renfe en la ruta Barcelona-Valencia

Iryo no piensa quedarse fuera. El consejero delegado de la operadora, Fabrizio Favara, avanzó durante el foro económico y social del Mediterráneo que «estamos listos para homologar el tren» y poder dar servicio entre Barcelona y Valencia. «Estamos trabajando para tener el tren homologado en 2027», insistió, dejando claro que esa ruta ya figura en el plan de negocio de la compañía.

La alta velocidad en el Corredor Mediterráneo suma un nuevo capítulo: dos operadores se disputarán un eje que aún no ha estrenado la liberalización y que concentra una demanda embalsada de años de obras y retrasos.

La fecha que maneja tanto el Gobierno como los operadores es el primer semestre de 2028. Así lo adelantó el comisionado del Corredor Mediterráneo, Joan Calabuig, en declaraciones a La Vanguardia: tras las obras vendrán las «pruebas, homologaciones y habilitaciones operativas, algo habitual en cualquier gran infraestructura ferroviaria».

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El pulso entre Renfe e Iryo en el Mediterráneo es algo más que una nueva ruta: es la constatación de que la liberalización ferroviaria de 2021 se extiende ahora a un corredor con una demanda turística y empresarial muy potente. El impacto en el precio de los billetes puede ser inmediato: la experiencia en el Madrid-Barcelona mostró que la entrada de Ouigo e Iryo redujo las tarifas medias hasta un 30 % en los primeros meses de competencia.

La zona cero es el litoral valenciano, que lleva años reclamando una conexión digna. La puesta en servicio en 2028 no solo acortará los tiempos entre Barcelona y Valencia —hoy la alta velocidad por el interior obliga a rodear por Tarragona— sino que reforzará la posición de Alicante como nuevo nodo. La inversión pública en la infraestructura y los trenes de CAF ronda los 520 millones solo en material rodante, a los que se sumarán las partidas europeas.

Un dato resume la expectativa: 264 pasajeros por tren a 200 km/h con posibilidades de conectar sin trasbordos. Si el calendario se cumple, a principios de 2028 veremos a los primeros viajeros subiendo a trenes de ancho estándar en la costa. Mientras tanto, la batalla por el viajero ya ha empezado en los despachos.


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