Seguir la receta de Chicote es una garantía de éxito a la hora de de elaborar diferentes platos. Sus croquetas se han hecho archiconocidas y en muchas casas ya no se hace otra receta que no sea la suya. Pues bien, hace poco el cocinero madrileño nos sorprendió con su receta de albóndigas, y están gustando tanto que se han vuelto totalmente virales.
Ya sea porque este plato no te sale demasiado bien, o sencillamente porque te apetece probar las albóndigas elaboradas con una receta diferente, te vamos a contar paso a paso como las hace el chef. Te aseguramos que todo el mundos se va a chupar los dedos.
¿Qué ingredientes hacen falta para hacer la receta de Chicote de albóndigas?

Las cantidades pueden variar en función de los comensales. Lo que sí es recomendable es que uses una mezcla de carne picada al 50% entre vacuno y cerdo. Esto da como resultado unas albóndigas más tiernas. Pero ya sabes que también puedes elaborarlas con otro tipo de carne como la de pollo.
Si lo que quieres es seguir la receta de Chicote al pie de la letra y conseguir unas albóndigas únicas, entonces mezcla un kilo de ternera magra picada con medio kilo de magro de cerdo picado y medio pico de panceta picada.
Además de la carne, también necesitas unos 80 gramos de miga de pan, leche entera, una cebolla, tres dientes de ajo, una guindilla fresca, siracha (salsa de chili fermentado), un puerro, un par de zanahorias, harina, pimentón, vino blanco, laurel, tres huevos, brandy, tomillo, un kilo y medio de tomates y aceite de oliva.
Preparación de las albóndigas

Comenzamos elaborando una panada, que consiste en mezclar 80 gramos de miga de pan blanco con unos 200 gramos de leche entera. Se deja reposar durante 20 minutos y luego se hace un puré. Como la miga ya estará blanda, bastará con aplastarla con una cuchara o directamente con las manos.
Mientras tanto, en una olla grande mezclamos las carnes y en una sartén a parte rehogamos la cebolla y los ajos bien picados junto a una guindilla fresca también picada en trozos pequeños. A última hora añadimos perejil picado, dejamos al fuego un minuto y retiramos. Cuando esto se haya templado, se lo añadimos a la carne.
Ahora añadimos a la carne tres huevos, 30 gramos de brandy, la panada de leche, 15 gramos de siracha. Lo amasamos todo bien hasta conseguir una mezcla uniforme que nos debería quedar de color blanquecino. Por último, hacemos bolas con la carne, las enharinamos y las freímos.
Salsa para las albóndigas al estilo Chicote

En una olla ponemos un poco de aceite y rehogamos despacio tres dientes de ajo, tres cebollas rojas, un puerro y dos zanahorias, todo ello bien picado. El objetivo es que se quede dorado, hecho casi una melaza. Cuando lleguemos a ese punto le ponemos una cucharadita de pimentón dulce y removemos. Añadimos un vaso de vino blanco y dejamos reducir.
Trituramos unos ocho tomates (mejor si son de pera) y se los añadimos a la salsa, dejando hervir durante dos minutos. Por último ponemos las albóndigas en la salsa junto con un par de hojas de laurel y un poco de tomillo. Lo dejamos a fuego muy suave durante unos 40 minutos.
¡Cuidado con las albóndigas!

Una de las precauciones que debemos tener cuando cocinamos albóndigas es no meter la cuchara en la cazuela salvo que sea absolutamente necesario. Porque, si lo hacemos, lo más seguro es que alguna de las bolas de carne se acabe rompiendo, y eso es justo lo que no queremos.
Para evitar que esto ocurra, el propio Chicote nos recomienda que movamos la olla de vez en cuando para asegurarnos de que la carne no se agarra al fondo, pero sin llegar a meter la cuchara. Si resistimos la tentación, unos minutos después tendremos un plazo delicioso y unas albóndigas que seguirán tan redondas e intactas como en el primer momento de su elaboración.
Unas albóndigas para chuparse los dedos

Esta receta de Chicote para hacer albóndigas es tan sencilla que pueden seguirla incluso aquellos a los que no se les da bien la cocina, y lo cierto es que los resultados son siempre espectaculares. No obstante, ya sabes que cocinar es algo muy personal y puedes hacer todos los cambios que consideres necesarios sobre la receta original del chef madrileño.
Prueba a hacerlas y seguro que no te vas a arrepentir. Son una muy buena alternativa para comer en familia cualquier fin de semana, incluso una opción bastante interesante si tienes invitados en casa y quieres dejar la comida hecha con antelación. Si las acompañas con unas patatas fritas o una ensalada, seguro que nadie se resistirá a probarlas.


































































































