El tifón Chan-Hom desconcertó en agosto a los observadores meteorológicos en Japón al cruzar el país de este a oeste, en lugar de seguir la trayectoria habitual de sur a norte. Las autoridades japonesas, con recursos y preparación, pudieron evacuar rápidamente a la población; hacerlo sería mucho más difícil en algunos países vecinos.
Para estudiar cómo el aumento de las temperaturas podría agravar los riesgos, la climatóloga Rafaela Jane Delfino y sus colegas, con sede en Manila, simularon los efectos de condiciones más cálidas en las tormentas más recientes e intensas de Filipinas. Entre ellas incluyeron el supertifón Haiyan (Yolanda), que en 2013 causó más de 6.000 muertes.
Más lluvia acumulada
Las simulaciones indicaron que las temperaturas más altas incrementaban un 26% la lluvia total acumulada. Delfino calificó los resultados de muy preocupantes. Las inundaciones provocadas por las lluvias monzónicas y por unos 20 ciclones tropicales al año se han convertido en uno de los principales riesgos de desastre del país.
En los últimos años, las inundaciones han paralizado ciudades enteras durante días. Cansados de esta situación anual, filipinos han salido a las calles para protestar contra la corrupción, que, según denuncian, estaría desviando millones de dólares de los proyectos de control de inundaciones.
Preparación ante los riesgos climáticos
En un artículo publicado en el sitio web de la Universidad de Filipinas, Delfino sostiene que los dirigentes y funcionarios deben comprender mejor los peligros climáticos para que las comunidades estén mejor preparadas.



