Atresmedia
Ibai Llanos

Asimetría legislativa, fuga de anunciantes y severos castigos bursátiles. Estas son tres de las razones por las que los directivos de las televisiones andan molestos con los nuevos negocios digitales. Y es que estos siguen disfrutando de unas llamativas ventajas legislativas ante la falta de reflejos de las administraciones públicas europeas. 

Las grandes televisiones, que crean mucho empleo y pagan muchos impuestos, advierten con desazón que algunas marcas tradicionales desinvierten en abierto para apostar por los influencers (muchos de ellos ‘andorranos’). 

HARTAZGO

Los inversores castigan con crudeza a los editores de televisiones en abierto “porque sobreestiman algunas tendencias esnobs”, señala un directivo televisivo a MERCA2.es. Este hartazgo lo visibilizó hace unos días un hombre casi siempre dado a la contención: el CEO de Atresmedia, Silvio González. 

“Twitch y los podcasts son fenómenos marginales y la televisión les saca 16 vueltas de ventaja”, aseguró sin pretensiones de boutade. El directivo aseguró que “si Lewis Hamilton gana cada año con 17 vueltas de ventaja y en la última temporada gana solo con 16, no se puede decir que es el fin”. 

¿FENÓMENOS MARGINALES?

Twitch es a día de hoy un “fenómeno maginal” en comparación con Antena 3 y Telecinco. Pero Twitch, le guste o no a Silvio González, ha llegado para quedarse. El CEO seguramente lo sepa… aunque las ventajas con las que cuentan este tipo de plataformas le molesten. 

El pasado año González sacó pecho “a pesar de que muchos piensan que somos un zombi. Estamos vivos, muy presentes en la vida de los ciudadanos y somos necesarios”. Y recordó el desprecio que reciben… a veces: “No quieren la televisión hasta que hay una mala noticia sobre ellos en el informativo. Si no sirve, ¿por qué les preocupa tanto?”. 

La acción de Atresmedia ronda hoy en día 3,5 euros, en torno a 5 menos que hace cinco años. Esta caída de casi el 60% en un lustro molesta… sobre todo teniendo en cuenta las grandes cuentas del grupo y la solidez de proyectos futuros como Atresplayer Premium. 

¿AMIGOS O ENEMIGOS?

La patronal televisiva UTECA exigía esta semana al Gobierno que aplique la ley a los influencers, que realizan incumplimientos en publicidad y protección al menor, tal y como se desprende de un “estudio de la CNMC sobre 657 vídeos, que según la patronal “detectan en una gran parte falta de identificación de la publicidad y otros contenidos que pueden ser perjudiciales para los menores”. 

Perjudicial para España es que Netflix en 2018 pagase un impuesto sobre beneficios digno de una pyme (poco más de 3.000 euros) y perjudicial para el sector audiovisual es que las leyes sean muy restrictivas para las teles y muy laxas para los medios digitales. 

Paolo Vasile, CEO de Mediaset, advirtió hace dos años que “el verdadero problema, en éste y en otros tantos sectores industriales, el verdadero enemigo puede ser el árbitro. Cuando no está sereno, cuando no es objetivo, cuando no ha entendido o no quiere entender, o finge no haber entendido, en qué consiste el partido de hoy, un partido que tiene reglas y límites completamente diferentes del de ayer“.

“El verdadero problema, el verdadero enemigo puede ser la discriminación derivada de la asimetría, el metro diferente con el que se juzgan sujetos que perteneces al mismo entorno competitivo: ojo de halcón para algunos, ceguera para otros”.

El italiano aseguró que “hay quien vive sometido y aplastado por las normas concebidas para un mundo que ya no existe y que no tiene reglas, quien no debe pagar impuestos, ni errores, ni horrores. El árbitro asimétrico es el enemigo, el que piensa y actúa con nosotros como si viviéramos en los tiempos de la Inquisición, y con los demás, con nuestros nuevos competidores, como si estuvieran en un mundo sin reglas y límites”. 

DISCURSOS

Cierto es que el discurso de Vasile cambió ligeramente tras firmar un acuerdo con Amazon para suministrar series a Prime Video: “Hace un año expliqué que los nuevos agentes que llegaban al mercado no eran el enemigo, no se trataba de plantarles cara, sino de ver qué oportunidades traían. Hoy tengo la satisfacción de confirmar que mi previsión y el empeño de Mediaset España de verles como una oportunidad se ha concretado con la presentación de los contenidos que hemos producido y que tendrán una vida en Amazon Prime Vídeo”. 

Menos volantazos dialécticos da Alejandro Echeverría, presidente de Mediaset, que aseguró que “carece del más mínimo sentido que las televisiones estén sometidas a los más estrictos controles, de los que, además, las autoridades hacen un desproporcionado alarde, quizás para ocultar el hecho de que el mundo internet crece día a día ante nosotros en un contexto de total impunidad, no hay protección de menores, ni control de la publicidad en términos cuantitativos y cualitativos, no hay obligación de invertir en cine, ni obligación de financiar a RTVE, ni, en fin, de pagar impuestos en España”. 

Es evidente que Silvio González y Paolo Vasile están en su derecho de intentar que la nueva Ley Audiovisual ponga simetría en una competición en la que los gigantes estadounidenses parecen tener derecho de pernada.