El marketing puede llegar a ser una disciplina muy compleja, pero podemos simplificarla. Por eso, si quieres dar a conocer tu negocio, lo mejor que puedes hacer es no dejar pasar ninguna oportunidad para darle visibilidad, y una buena forma de hacerlo son las tarjetas de presentación. Eso sí, en una versión totalmente actualizada.
Son una muy buen opción si estás pensando en lanzarte al mundo del networking, pero no viene mal llevar siempre algunas encima, no sabes en qué momento puedes cruzarte con alguien que podría llegar a estar interesado en tu negocio.
¿Tarjetas de presentación en 2021? ¡Claro que sí!

En plena era digital parece que lo de ir repartiendo tarjetas está pasado de moda, pero ocurre justo todo lo contrario. A veces confiamos demasiado en lo digital y nos olvidamos que lo de toda la vida sigue funcionando igual de bien que siempre. Puedes tener una web muy buena y haberle dado la dirección a un posible cliente pero, ¿cómo va a recordarla?
También puedes decirle a alguien que te busque en LinkedIn y mire tu perfil, pero, ¿y si no usa esa red social o luego no recuerda bien tu nombre para buscarte? Esto pasa mucho más de lo que crees, así que es mejor que todas aquellas personas con las que te pueda interesar establecer una relación comercial cuenten con una tarjeta en la que puedan ver tu nombre y tus datos de contacto.
Adapta tu tarjeta a la actualidad

Nada de usar formatos antiguos, debes adaptar tus tarjetas de presentación al momento actual. Para empezar, incluye la información esencial: tu nombre, tu teléfono de contacto, tu correo electrónico y tu página web. Asegúrate de que, si alguien quiere contactar contigo, pueda hacerlo a través de varios medios, para que escoja el que le resulte más cómodo.
Si tienes demasiada información que poner, o quieres que tu tarjeta de presentación sea la puerta de entrada a que tu posible cliente te conozca mucho mejor, el soporte puede llevar un código QR que podría llevar a una landing page de presentación o directamente a tu página web.
Hay que cuidar los detalles en las tarjetas de presentación

Un aspecto a tener en cuenta es que la tarjeta forma parte de la imagen de tu negocio. Debe tener algo que haga que quien la recibe decida conservarla, que pueda asociar rápidamente el soporte con tu imagen. Y para ello necesitas una tarjeta con un diseño depurado y muy cuidado.
Por ejemplo, si tienes una tienda de moda, tu tarjeta podría tener la forma de una prenda de ropa, y si estás al frente de una clínica veterinaria podría adoptar la forma de un perro o un gato. Hoy en día hay auténticos especialistas capaces de diseñar tarjetas de presentación únicas. Dado que son un elemento que te ayudará a vender, en la mayoría de los casos merece la pena la inversión.
¿A quién entregar la tarjeta?

Si ya tienes el soporte listo ahora llega el momento de repartirlo, pero esto también tienes que hacerlo bien. Si te dedicar a darles tarjetas de presentación a todos con los que te cruzas al final tendrás que volver a invertir para imprimir más y no conseguirás que estás den resultados.
Igual que cuando haces otro tipo de publicidad segmentas a tu público, debes hacer lo mismo con las personas a quienes les entregas tu tarjeta. Asegúrate de que sean personas que de verdad puedan tener algún tipo de interés en tus productos o servicios. De lo contrario, lo más probable es que tu tarjeta acabe en el fondo de su cartera o incluso en la papelera.
Acompaña tu tarjeta de un pequeño speech

No te conformes solo con entregar la tarjeta, aprovecha que estás cara a cara con tu interlocutor para hacer una breve presentación de tu negocio. Deberías tener preparado un elevator speech, un pequeño discurso de apenas un minuto de duración con el que le dejarás claro a la otra parte quien eres y de que trata tu negocio.
Está demostrado que es mucho más fácil que te recuerden si has mantenido una breve conversación con la otra persona que si solo te has limitado a entregar la tarjeta. Y lo que buscas es visibilidad, así que tienes que hacer todo lo posible por que la otra parte te recuerde y decida usar tu tarjeta y contactar contigo.
¿Cuándo entregar una tarjeta de presentación?

Si vas a asistir a eventos o ferias profesionales ya sabes que son el lugar propicio para hacer networking, así que no deberías presentarte allí sin llevar unas cuantas tarjetas de presentación. En estos casos es mejor pecar por exceso que por defecto. Es una oportunidad única para entrar en contacto directo con personas que pueden estar interesadas en tus productos o servicios.
También debes darle tu tarjeta a quienes han mostrado interés en tus productos o servicios pero finalmente no han comprado. Dado que ya ha habido una primera toma de contacto, no les resultará extraño que les entregues una tarjeta y les señales que estás a su disposición si en el futuro necesitan algo.
Por otro lado, procura llevar siempre alguna tarjeta de presentación encima. Si tras una charla con alguien ves que cumple con el perfil de tu cliente potencial, puedes darle una tarjeta. Siempre y cuando el tema haya salido de forma natural en la conversación. Cuanto menos fuerces la situación, mucho mejor.


























































