EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Semaf convoca un paro de 24 horas en todas las empresas del Grupo Renfe para el jueves 29 de octubre, de 00:01 a 23:59, dirigido al personal de conducción.
- ¿Quién está detrás? El sindicato de maquinistas, después de fracasar las negociaciones en la Comisión de Conflictos con Renfe, Adif, Transportes y la Agencia Española de Seguridad Ferroviaria.
- ¿Qué impacto tiene? Renfe no ha publicado los servicios mínimos. A la cita del 29 de octubre se suman seis jornadas de paro en Ouigo entre el 30 de octubre y el 8 de diciembre.
Semaf convoca 24 horas de huelga en Renfe para el jueves 29 de octubre, con todo el personal de conducción afectado. El paro abre a las 00:01 y cierra a las 23:59 y alcanza a las cuatro sociedades del Grupo Renfe. No es una protesta de despacho: la secunda quien lleva el tren.
La convocatoria llega sin servicios mínimos publicados, y ese es el dato que más pesa para el viajero. Transportes debe fijar el porcentaje mínimo de circulaciones; la práctica del sector apunta a franjas protegidas en hora punta y a un trato diferenciado para alta velocidad y cercanías. Mientras el cuadro no aparezca en la web de Renfe, la planificación se mueve en el aire.
El calendario se complica porque el paro no va solo. El 30 de octubre, viernes, y el 2 de noviembre, lunes, Semaf tiene convocadas otras 24 horas en Ouigo, la alta velocidad de SNCF que compite con Renfe e Iryo en Madrid-Barcelona, Madrid-Valencia y Madrid-Sevilla. Después llegan paros parciales el 6 y el 9 de noviembre y el 4 y el 8 de diciembre, de 6:00 a 12:00 y de 18:00 a 23:59, en plena resaca de los puentes de Todos los Santos, la Almudena y la Constitución.
Traducido: quien tenga billete entre el 29 de octubre y el 8 de diciembre en alta velocidad debería mirarlo dos veces. Y conservar el correo de compra.
El pulso real: febrero firmado, octubre sin ejecutar
El conflicto no nace de una reivindicación salarial, sino de un acuerdo que el sindicato considera papel mojado. En febrero convocó otro paro para los días 10 y 11 y lo desconvocó tras el siniestro del 18 de enero en la línea Madrid-Sevilla, en Adamuz (Córdoba), y el del 20 de enero en la R4 de Rodalies, la red de cercanías catalana, en Gelida (Barcelona). Entre ambos se contabilizaron 47 víctimas mortales. De aquella negociación salió un paquete sobre seguridad, emergencias meteorológicas, contratación de maquinistas y fiabilidad del material.
Semaf sostiene que ese paquete sigue atascado. ‘Todo sigue igual de paralizado que en el mes de mayo’, resume en la nota enviada a sus representados, antes de cargar contra la ‘lentitud burocrática de coordinar a varios organismos’. Con voluntad, dice, cualquier norma sale en semanas.
Renfe y Semaf no discuten el qué, discuten el cuándo: el sindicato ve bloqueo administrativo donde la operadora ve procedimientos en marcha.
La versión de la operadora: 17 medidas ya cerradas
Renfe responde con inventario. La compañía subraya que sus actuaciones están ejecutadas y que, de las 24 medidas restantes fuera de su ámbito, 17 ya se han completado y las siete que quedan avanzan por vía administrativa y técnica. Niega, además, que el acuerdo de febrero fijara plazos cerrados.
En empleo defiende una tasa adicional de contratación de hasta 1.200 trabajadores, la movilidad territorial y funcional ya cerrada y las ofertas públicas de empleo convocadas en su totalidad. Y lanza un dardo: tras firmar el IV Convenio Colectivo en julio, sostiene, cuesta entender una huelga por cuestiones que no se llevaron a esa negociación.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto inmediato es de calendario. Un paro de 24 horas no detiene el sistema, pero lo comprime: menos circulaciones, más ocupación por plaza y una cascada de reubicaciones al día siguiente. La zona cero son los corredores Madrid-Barcelona, Madrid-Sevilla y Madrid-Valencia, además de los núcleos de cercanías. El dato que resume la cita: 24 horas de paro y seis jornadas más en Ouigo hasta el 8 de diciembre.
Hay precedente. La relación entre Renfe y Semaf lleva dos años en el filo: acuerdo, desconvocatoria, bloqueo y nueva convocatoria. El patrón se repitió en febrero y vuelve ahora con un ingrediente nuevo: dos siniestros con 47 muertos en apenas 48 horas. Eso cambia la vara de medir.
Se suma la agenda industrial. Renfe tiene pendiente resolver, previsiblemente antes de final de mes, la adjudicación de 30 trenes de alta velocidad en la que compiten Hitachi y Siemens. En paralelo, el incendio de la máquina trasera de un AVE en Ricla (Zaragoza) mantiene la vía única en un tramo de 25 kilómetros del Madrid-Barcelona.
Nuestra lectura: Semaf ha elegido la fecha con intención. El 29 de octubre abre la víspera de un puente y golpea cuando la operadora negocia trenes nuevos. Renfe ha respondido con contabilidad —medidas ejecutadas, contrataciones, convenio firmado— y ese es un terreno donde el sindicato se mueve mejor. El riesgo no es el paro del 29; es que la huelga se consolide como idioma habitual.
Lo próximo que debe moverse son los servicios mínimos, que Transportes aún no ha publicado. Después, el 29 de octubre, el reloj corre para los viajeros. Y a final de mes, la adjudicación de los 30 trenes dirá si el pulso industrial se cruza definitivamente con el laboral.




