El 49% de los españoles no recicla su teléfono móvil, prefiere guardarlo en casa, al menos así lo muestran los resultados del I Estudio sobre el Impacto Emocional y Económico del uso del móvil realizado por SFAM, compañía europea especializada en seguros para dispositivos móviles, e Ipsos, firma dedicada a estudios de mercado.
En la parte contraria, el 51% de españoles que sí recicla recurre a varias alternativas para dar una segunda vida a su teléfono: el 29% lo dona o vende a otra persona y un 22% lo deposita en un punto específico de reciclaje.
En un análisis más pormenorizado, por grupos de edad, son los mayores de 45 años los que reciclan en un mayor porcentaje: un 26% deja los móviles en puntos de recogida, algo que solo hace el 14,5% de los usuarios entre 18 y 29 años, según indica el estudio realizado por SFAM. Mientras que los más jóvenes, en un 34%, son los que más ceden o venden sus teléfonos a otras personas tras haberlos usado frente al 26% de los mayores de 45 años.
El 53% compraría un móvil de segunda mano para contribuir a un consumo sostenible
Por territorios: el 27% de los habitantes de la zona Este (Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares) acuden a áreas de reciclaje electrónico y un 18% sigue esta práctica en las zonas del sur (Andalucía, Murcia y Melilla) y Canarias.
UNA SEGUNDA VIDA PARA EL MÓVIL
Según el informe, el 53% de los consumidores españoles compraría un móvil de segunda mano si le ofreciera una buena garantía. Las principales motivaciones serían contribuir a un consumo sostenible, para un 62%, y reducir la polución y la producción, para un 42%.
De hecho, sólo tres de cada diez españoles deciden cambiar de móvil para adquirir un modelo de categoría superior frente a un 52% que prefiere apurar su vida útil.
El 63% de los españoles se muestra partidario de reparar el móvil en caso de rotura, pero sólo un 15% lo repara realmente. Esta reticencia se debe a dos motivos fundamentales: el 20% afirma no confiar en que la reparación sea efectiva, mientras que el 6% no confía en ningún establecimiento.

Del 15% de los españoles que repara su teléfono móvil en caso de rotura, el 22% son jóvenes de entre 18 y 29 años y el 8% mayores de 45. Por área geográfica, son los habitantes de Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Extremadura quienes más optan por la reparación con un 19% frente a los consumidores de la zona Este, 16% y del resto de comunidades, 10%.
En España, según datos del estudio, el 40% invierte hasta 200€ en reparar la parte exterior del dispositivo para alargar su vida útil.
270.000 TONELADAS DE RESIDUOS ELECTRÓNICOS EN 2018
Según los últimos datos hechos públicos por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), en España existen más de 53 millones de líneas móviles, una cifra que ha crecido un 2,8% respecto al año pasado.
El creciente consumo de telefonía móvil va acompañado de un aumento de los dispositivos: el año pasado se recogieron en nuestro país 270.000 toneladas de residuos electrónicos por los sistemas colectivo de responsabilidad ampliada del productor, que ya suponen el 21% sobre el total de los deshechos. Eso convierte a España en el quinto país de la Unión Europea generador de este tipo de residuos.
Los expertos abogan por promover prácticas sostenibles y ciertos cambios de hábitos para revertir la situación, tal y como lo explican desde ECOLEC, la principal fundación en España responsable en la gestión eficiente de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE): «en el último año hemos incrementado la gestión de RAEE en más de un 10% superando por segundo año consecutivo los 100 millones de kilogramos de estos residuos. Además, seguimos buscando alternativas que motiven a la población a reciclar y poder darle un nuevo uso a este tipo de dispositivos», afirma Rafael Serrano Director de Relaciones Institucionales, Marketing y Comunicación.




































Violeta siempre se ha caracterizado en ‘Supervivientes 2019’ por ser una concursante algo rebelde que no suele ver bien la imposición de las normas, algo que se ha visto de nuevo al saltarse una regla de obligado cumplimiento: ningún concursante puede hablar con el Pirata Olvidado, que sigue siendo Jonathan, algo que ella no ha respetado (junto a alguno de sus compañeros).
Tras enfrentarse en sus respectivos duelos, Las Azúcar Moreno vuelven a llamar la atención en el concurso de Supervivientes por hacer trampa con la comida. Los protagonistas del reality de Telecinco han empezado a saber lo que es pasar hambre… Y Toñi y Encarna Salazar están dispuestas a cualquier cosa con tal de llenar el estómago.
En esta ocasión, Aneth, Mahi e Isabel Pantoja eran las encargadas de, totalmente a ciegas, coger las pelotas y llevarlas hasta su grupo para que, éstos, las fueran metiendo en la canasta correspondiente. Sin embargo, y pese a llevar unas gafas completamente opacas que les impedía ver, Aneth hizo cada uno de sus recorridos a la primera.
Es habitual que, durante las pruebas, los concursantes de cada equipo acusen a los otros de hacer trampas en éstas, e incluso en algunas ocasiones no han tenido ningún reparo en acusar al programa de tongo, algo que Lara Álvarez no ha pasado por alto y ha saltado cada vez que se pone en duda el trabajo y la veracidad tanto del programa como de las personas que trabajan en él.
Colate, Carlos Lozano, Omar Montes, Fabio y Mónica Hoyos se enfrentaron a la tradicional lengua de fuego en la que tenían que aguantar el máximo tiempo posible. Pero parece que la distancia del fuego no fue la misma en todos los casos. ¿Hizo trampas la organización para favorecer a unos sobre otros? Aquí lo explicamos en detalle.
Lo cierto es que se habría producido una auténtica trampa por parte de la organización ya que la distancia del fuego no habría sido la misma para todos los participantes, beneficiando a unos robinsones más que a otros. En este caso además tiene sentido el favoritismo a Colate puesto que se ha convertido en el amigo especial de Isabel Pantoja.




