Sierra Blanca se adjudica la transformación de El Bulto, el proyecto residencial más esperado de Málaga

El Ayuntamiento de Málaga ha aprobado la adjudicación por 9,5 millones de euros para urbanizar 47.000 m² con una torre de Zaha Hadid, 153 viviendas libres y 80 VPO. La promotora marbellí, vinculada a Sierra Blanca Estates, asume un plazo de 25 meses para ejecutar la transformació

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Ayuntamiento de Málaga ha adjudicado la transformación urbanística de El Bulto a la promotora marbellí Sierra Blanca Estates (a través de Euro Andalucía Eventos), que ejecutará 233 viviendas con una torre de Zaha Hadid.
  • ¿Quién está detrás? La sociedad Euro Andalucía Eventos, vinculada a Sierra Blanca Estates, promotora de lujo con fuerte implantación en Marbella y la Costa del Sol.
  • ¿Qué impacto tiene? La operación, valorada en 9,5 millones de euros, urbanizará 47.000 m² a 25 meses y sumará 153 pisos libres y 80 VPO a uno de los últimos grandes solares sin desarrollar del centro de Málaga.

Sierra Blanca ya tiene en sus manos la llave de El Bulto, el plan urbanístico que aspira a cerrar la última gran cicatriz del litoral malagueño. El pasado lunes, el Consejo de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga declaró desierta la oferta de la UTE Urbania-Guamar por incumplir las prescripciones técnicas del pliego y adjudicó a Euro Andalucía Eventos —sociedad instrumental de la promotora Sierra Blanca Estates— las obras de urbanización de los 47.000 metros cuadrados del ámbito. La decisión era esperada, pero no deja de ser un movimiento fundacional para el mercado inmobiliario de la capital de la Costa del Sol.

Una torre de Zaha Hadid que esquiva el efecto pantalla

El corazón arquitectónico del proyecto es una pieza inequívocamente de autor: una torre residencial de 23 plantas firmada por Zaha Hadid Architects, el estudio de la arquitecta angloiraquí fallecida en 2016, que dejará su sello en el skyline de Málaga. En sus 153 viviendas libres —que ocuparán la edificación en altura— y en los usos terciarios de las plantas bajas, la firma ha introducido un gesto de cortesía con el entorno: la fachada se irá escalonando suavemente hacia el parque de Huelin, reduciendo altura para que el edificio no funcione como una muralla visual. Eso era clave. Un informe desfavorable de la Dirección General de Costas podría haber bloqueado la operación; con este diseño, la torre ocupa solo el 13% de los 295 metros de fachada al paseo de Antonio Machado.

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Más allá del icono de cristal y hormigón, la ordenación general incluye dos bloques de planta baja más nueve alturas que aportarán 80 viviendas de protección oficial (VPO), un requisito que el planeamiento exigía y que Sierra Blanca ha encajado sin desdibujar la rentabilidad del conjunto. Con las VPO, el total asciende a 233 viviendas, una cifra que, si se confirma la velocidad de absorción que muestra Málaga —donde el precio medio de la vivienda nueva ronda los 3.200 euros por metro cuadrado, según el INE—, podría colocar en el mercado una facturación cercana a los 100 millones de euros.

La intervención no se limita a las piedras. Entre los equipamientos previstos figura la reubicación del actual campo de fútbol, que será sustituido por un aparcamiento soterrado público-privado sobre el que se levantará un nuevo terreno de juego, una solución técnica que aplaca las quejas vecinales a cambio de algo más de coste en excavaciones.

Por qué Sierra Blanca ha doblado el pulso a la UTE Urbania-Guamar

La licitación se redujo a dos ofertas, pero solo una superó el corte. El Ayuntamiento detalló que la propuesta conjunta de Urbania y Guamar “incumple las prescripciones técnicas del pliego y de la alternativa técnica, a las que debiera haberse ajustado”. En cambio, Sierra Blanca presentó unas cargas de urbanización de casi 6,5 millones de euros y una valoración de los terrenos de 2,65 millones —en suma, 9,5 millones de coste asumible—, a lo que añadió la acreditación de 1.755 metros cuadrados extras mediante un convenio con el Obispado. En la práctica, la promotora marbellí ha sabido jugar con los márgenes del pliego mejor que su rival, y ha contado con la ventaja de conocer al detalle cómo se financian las operaciones urbanísticas en la Costa del Sol tras décadas levantando promociones premium en Marbella.

El plazo para ejecutar la transformación es de 25 meses, divididos en una fase administrativa y otra de obra, lo que sitúa la entrega de las primeras viviendas a finales de 2028 o principios de 2029. Son plazos ambiciosos pero no imposibles, sobre todo si se tiene en cuenta que la zona ya dispone de accesos rodados y el alcantarillado está parcialmente resuelto. La incógnita es si la demanda será capaz de absorber 153 viviendas libres a precios previsiblemente altos en un enclave que, aunque está a tiro de piedra de la playa y el centro histórico, aún conserva el aura de solar en transformación.

El Bulto no es solo un solar: es la pieza que explica cómo Málaga está trasladando su centro de gravedad inmobiliario del eje histórico al litoral occidental.

La Ficha del Inversor

Bajo el prisma de las métricas, el movimiento de Sierra Blanca tiene varias aristas que interesan al comprador y al inversor patrimonial. La primera es el precio por metro cuadrado efectivo del suelo: con unas cargas de 6,5 millones de euros sobre 47.000 m², el suelo sale a unos 138 euros por metro cuadrado urbanizado, una cifra moderada para una pastilla a 400 metros de la playa. La segunda es el mix de producto que la promotora puede modular: si el bloque de autor se comercializa como producto prime —algo que el sello de Zaha Hadid facilita— los márgenes serán holgados incluso aunque las VPO tiren a la baja del precio medio.

Desde el lado de la tendencia a seis meses, lo previsible es que los próximos pasos del proyecto (aprobación del proyecto de reparcelación definitivo, firma del convenio y redacción del proyecto constructivo) activen el interés de compradores internacionales que ya están acostumbrados a la fórmula de “comprar sobre plano en zona de transformación”. Knight Frank ya ha venido señalando en sus informes que Málaga capital se consolida como alternativa a Marbella para el capital europeo que busca sol y rentabilidad a largo plazo, así que la ventana de los próximos meses es propicia.

Para el perfil de inversor, esta operación se adapta a dos tipos muy concretos: el pequeño ahorrador o comprador de segunda residencia que quiere entrar en un proyecto de autor reconocido antes de que los precios se ajusten al alza con la construcción, y el inversor patrimonial que puede adquirir varias unidades de la torre para alquiler de temporada —la normativa andaluza actual sobre viviendas turísticas no penaliza operaciones de nueva planta como esta. En cambio, el gran fondo institucional de Build to Rent se queda fuera porque el producto es un diseño a medida, no una promoción estandarizada de alquiler.

La lectura a cinco años de El Bulto tiene un precedente claro: Málaga ya vivió algo parecido con la transformación del puerto y la llegada de Muelle Uno. Aquella operación, que arrancó con escepticismo, hoy se ha convertido en un reclamo turístico y residencial. Si Sierra Blanca consigue que la torre de Zaha Hadid funcione como faro —en el doble sentido de la arquitectura y del marketing inmobiliario—, El Bulto habrá catalizado la renovación de todo el frente litoral oeste de la ciudad y se habrá convertido, efectivamente, en el “proyecto residencial más esperado de Málaga”.


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