La mascarilla es uno de los elementos de protección y seguridad más aconsejables y recomendables para usar en estos momentos y que estemos así bien prevenidos ante los efectos del coronavirus. Sin embargo, son muchas las personas que se han visto en la encrucijada de no poder comprar nuevas piezas de protección por la escasez y la alta demanda.
Lo que ha hecho que no tengan otro remedio que seguir utilizando su mascarilla desde su compra, lo es algo bastante peligroso para nuestra salud ya que si no se recambian, podemos arriesgarnos a ser contagiados. Por ello, una solución efectiva es a través de la limpieza y desinfección de éstas con ciertos procedimientos que desde nuestro portal de Merca2.es conoceremos a continuación.
Desinfectar la mascarilla alargará su vida útil

La mascarilla es uno de los productos de material sanitario que más demanda tienen en estos momentos debido a la epidemia del coronavirus, lo que ha hecho que dar con ellos a través de tiendas y farmacias sea cada vez más complicado.
Y es con esta situación tan inusual que estamos experimentando, hemos conocido en muy poco tiempo grandes usos de la mascarilla, sus tipos, sus eficacias, protección, cuales son más eficientes… y también su modo de desinfectarlas.
Esto es, especialmente, para el uso de la mascarilla reutilizable o lavable, la cual está hecha en base a materiales que permiten que se pueda volver a utilizar en más de una ocasión con sus propiedades antibacterianas (siempre y cuando no esté muy estropeada), por lo que con ella siempre es adecuado prestar atención a su método de alargarles la vida, como muestran desde Sanidad.
La mascarilla quirúrgica no se debe desinfectar o limpiar porque su malla de fibra resultará dañada

Es a raíz de esa escasez de la que muchos deciden quedarse con solo una mascarilla, pero con ello se corre el riesgo de que nos contagiemos y contraigamos la enfermedad por no poder o sencillamente por no saber, desinfectarla correctamente.
Ante esto, bien sea de tipo FFP2, FFP3 (que son las más recomendadas por los servicios sanitarios), lavables… todas las que frecuentemos o vayamos a utilizar deben estar desinfectadas de la mejor manera.
En contraposición vemos que las mascarillas desechables o quirúrgicas no se puede ni se deben desinfectar. Esto es porque al estar diseñadas para atrapar y retener las partículas nocivas dentro de su malla de fibra, resulta altamente complicado limpiar esta malla sin que resulte dañada o sin que pierda efectividad, por lo que aquí se aconseja que sean de un solo uso.
La desinfección de nuestra mascarilla con detergente desde el ciclo normal de nuestra lavadora

Antes de proceder a su desinfección, debemos saber que nuestra mascarilla tampoco se puede usar indefinidamente, por mucho que sean de tipo FFP2, N95 o FFP3, que son las que asegurarán que estemos seguros y prevenidos ante el contagio.
Aquí, como explica el Ministerio de Sanidad mediante una guía para la esterilización de éstas, recomienda seguir un par de métodos útiles. Uno es a partir del lavado y desinfección con detergente normal y agua a temperatura entre 60º y 90º.
Lo que vendría siendo el ciclo normal de nuestra lavadora. Ante ello será preciso que retiremos los accesorios, la válvula de exhalación y la máscara interna del elemento protector para colocarla en la bolsa de lavado cerrada y sellada. Finalmente, se ajustarán bien los adaptadores de casco, si procede y podrás volver a armarla y colocarla.
Sumergir la mascarilla en una disolución de lejía

Deberás saber que tanto en el proceso de desinfección mediante la lavadora como en los siguientes que conoceremos a continuación, es bastante probable que después de ello la mascarilla no se ajuste como antes.
Si eso ocurre siempre puedes crear unas bases de tiras elásticas por tu cuenta. Junto al proceso de lavadora con detergente, también puedes echar mano de lejía, la cual también dará resultados muy eficaces para su desinfección.
El método es bien sencillo; si antes retiramos todos los accesorios, válvulas y filtro que pueda contener antes de depositarla, ahora bastará con que la sumerjamos al completo en una disolución de lejía 1:50 con agua tibia durante 30 minutos. Se puede hacer por separado o con las piezas juntas. Cuando esté lista se lavará con agua y jabón y aclararemos bien para eliminar restos de lejía y la dejamos secar.
Déjala en un recipiente con agua hirviendo: una solución muy efectiva

Junto a las dos anteriormente mencionadas, esta de las más efectivas para lograr una desinfección correcta y que no pierda una décima de su efectividad, que es algo que hay que tener muy en cuenta en estos procesos.
Y es que si bien es un método muy sencillo, también es fácil que lleguen a afectar a la transpirabilidad de la misma, por lo que debemos mirar que no se deje mucho más tiempo del indicado sobre el fuego de nuestra cocina, ya que se podría deteriorar más rápido.
Para ello dejaremos la mascarilla también abierta y con sus elementos de filtrado y válvulas retirados en un recipiente con agua hirviendo durante un tiempo máximo de cinco minutos. Cuando ocurra, sacaremos nuestra mascarilla del agua y la dejaremos secar. Podemos comprobar que el material no se dañe mirándola al trasluz constatando que no tenga agujeros. ¡Ojo! no la hiervas más de diez veces.
La desinfección mediante el microondas y horneado

Mientras estos equipos de protección siguen agotados en muchas farmacias, estas soluciones pueden servir de buena manera como salidas muy eficaces para una desinfección segura y cómoda. Y con ello, el microondas puede resultar muy eficiente.
Y es que el vapor de agua generado en microondas es un procedimiento muy competente de desinfección y con poca afectación para el sistema de filtrado de la mascarilla, de la que muchos estudios la recomiendan para estos momentos.
Su tratamiento es, además de útil, bien sencillo; basta con que coloquemos la mascarilla en el microondas de casa a la máxima potencia, durante un tiempo dos minutos. Éstas deberán estar despojadas de sus elementos metálicos, junto a un recipiente con 50 ml. de agua. Junto a él, y de una manera parecida puedes hacer lo mismo a un horneado a 56ºC y con la misma duración.


















































