Con el verano acercándose muchos y muchas andan con la «operación bikini» o bañador famosa, para lucir tipo y apartar los excesos culinarios y el sedentarismo que trae el frío. Así que tocan ahora las prisas no solo bajar peso sino tonificar tus músculos. Sobre todo nos obsesiona, tanto en hombres como en mujeres, la zona abdominal, que no tengas la temida panza o barriguita tan antiestética y señal de acumulación de grasa. Si encima crees o te dicen que es complicado de quitar, al final o te machacas para nada en el gimnasio sin resultados, te matas de hambre o crees que en dos meses podrás lucir tableta, y eso es imposible. Bueno, no, con lo que te vamos a contar lo es, y sin sudar además ni una gota.
EL MITO DEL VIENTRE PLANO

Así es, para muchos ven tener un vientre plano tan imposible, que lo consideran un mito, pero no es así. Primero porque de manera natural lo puedes conseguir, pero no en estas operaciones pre verano, sino con muchos sacrificio a largo plazo y luego continuado para mantener, a base de mucho ejercicio aeróbico pero también de fuerza y una dieta muy equilibrada.
Pero tampoco es un mito lucir vientre plano sin todo ello, y no lo es una vez más gracias a la tecnología. Hay máquinas que en pocas sesiones logran ese «milagro», sin gastar mucho tiempo (y de paso, cada vez menos dinero) y con resultados espectaculares. Veámoslo.
SISTEMA DE ABDOMINALES SIN ESFUERZO

Estos aparatos no invasivos actúan sobre los músculos abdominales durante sesiones de 30 minutos, realizando el equivalente nada menos a 20.000 abdominales o sentadillas, y sin esfuerzo alguno. Todo lo hace la máquina y de forma más eficiente sobre tu cuerpo, y decimos cuerpo porque no solo se puede aplicar al vientre sino a glúteos y piernas.
Los resultados son perfectos, con el doble objetivo soñado por todo deportista de crear músculo y quemar grasa a la vez. Y es que a veces, por mala planificación, ejecución o no hacerlo con la intensidad y el tiempo idóneos, logramos una pero no la otra, cuando no ninguna, además del temido «efecto rebote».
CÓMO FUNCIONA

Estos dispositivos de última generación aplican pulsos electromagnéticos focalizados de alta intensidad y consigue unos resultados espectaculares. Normalmente basta con ocho sesiones, con lo que en tiempo récord puedes lucir tipazo en las playas y piscinas que pronto se llenarán. Además, olvidamos otro factor importante: el sufrimiento y las agujetas. Con este sistema ni lo uno ni lo otro. Es más, aseguran que tendrás un sueño más profundo y duradero. Todo ventajas, pero claro, muchos os preguntáis que habrá una pega al menos y es el precio. ¿Es así?
¿CUÁNTO CUESTA TENER ABDOMINALES SIN ESFUERZO?

Lógicamente hablamos de esfuerzo monetario, no físico, que está ya claro que no requiere. Pues buenas noticias, ya que tampoco supondrá un desembolso muy grande. Es cierto que si no quieres gastar apenas, pues te vale los cero euros de salir a correr o hacer abdominales en el campo o ir al gimnasio por 30 euros al mes, pero con lo primero al final no consigues casi nada, y con lo segundo, aún aprovechándolo bien, en el tiempo, mes a mes, gastarás más que con 8 sesiones. Y cada sesión de estas máquinas milagrosas oscila entre los 80 y 130 euros cada una, dependiendo de si hay ofertas o no. Hablamos de entre 500 a 1.000 euros, pero según dicen los resultados son tan garantizados como espectaculares, evitando gastar al final lo mismo tras un par de años en el gimnasio, y sufriendo todo ese tiempo para al final no conseguir ni de lejos el mismo resultado.
¿CÓMO FUNCIONA TODO EL PROCESO?

Si al final te animas y vas a por ello, rellenarás un cuestionario previo de salud, te hacen una foto del abdomen y te meten en la cabina. Te tumban boca arriba y te colocan el aparato para que empiece a hacer su trabajo. ¿Qué sentirás? Pues te adelantamos que muchos clientes se quedan dormidos, así que imagina. Tan solo notarás un ligero hormigueo en la zona a tratar, aunque si la intensidad es alta ya notarás como un guitarreo sobre tu estómago, pero agradable y sin molestias.
¿Y SI CONFÍO EN MÍ, EN LO NATURAL Y NO QUIERO GASTAR DINERO?
Si aún así no te hemos convencido, por precio o desconfianza, pues prueba a la antigua usanza. Cuando hablamos de hacer abdominales, lo hacemos de uno de los ejercicios básicos y clásicos por excelencia. Todo el mundo los ha tenido alguna vez en su tabla de entrenamiento, por lo que pocas son las personas que desconocen su mecanismo. Sin embargo, esto no quita que a la hora de llevarlos a cabo debamos también llevar siempre un plan, bien estructurado y acorde a nuestro cuerpo.
Este paso es fundamental a la hora de que cualquier deporte que hagamos se note: conocer cómo funciona nuestro cuerpo y hasta dónde somos capaces de llegar. En primer lugar, tenemos que tener siempre consciencia de dónde están nuestros límites, así como conocer nuestras capacidades. En ningún caso, será recomendable exigirnos demasiado, pues podremos terminar con alguna lesión indeseada y nuestro trabajo habrá sido en vano.
EL PLAN DE ABDOMINALES
Además de tener en cuenta un plan bien estructurado siempre guiado por un profesional, al menos al principio, otra de las cosas que debemos llevar a cabo de forma correcta es el descanso. La disciplina y la rutina siempre la debemos cumplir, para llegar a los objetivos de forma más rápida y sencilla, pero no por eso tenemos que omitir los descansos.
Nuestro cuerpo necesita sus días de reposo para recuperarse del trabajo muscular y hacer que el músculo crezca de forma adecuada. Por eso, nuestro abdomen, al igual que el resto del cuerpo, necesita recuperarse y no estar todos los días dentro del gimnasio. Lo más recomendable, en este caso, es entrenar entre tres y cuatro días a la semana.
LA FORMA DE TRABAJAR LOS ABDOMINALES
Para trabajar la zona de los abdominales, lo ideal es hacer ejercicios multiarticulares. Estos elevará el gasto energético, para que el tejido adiposo vaya desapareciendo y deje ver los músculos que todos tenemos debajo del mismo.
Lo ideal es llevar a cabo ejercicios de alta intensidad. En este caso, el descanso entre sesiones será mayor. Por ejemplo, las actividades HIIT son perfectas para alcanzar nuestros objetivos. A través de las mismas, elevaremos el metabolismo basal y quemaremos calorías también mientras nos estemos recuperando del entrenamiento. Otras buenas formas de hacerlo son a través de actividades GAP o Core. Estas últimas incidirán de forma más precisa en la zona abdominal. Además, tampoco debemos olvidar el cardio, que debemos compaginar con los ejercicios de fuerza.





























:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fd65%2Facd%2F953%2Fd65acd953573736e49e2034e0896a3ce.jpg)



:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fb41%2Fde3%2F7b5%2Fb41de37b5148a7cdd5b96852238f1577.jpg)






























































































