Deutsche Bank ha emitido un informe en el que explica que la esperada ola de salidas de bolsa de las líderes mundiales en Inteligencia Artificial cambiará el boom de la IA.
La nota que firma Adrian Cox, analista de Research, en la entidad financiera alemana se titula «AI IPOs 101: why they’ll change the boom forever» y en él explica que las salidas a bolsa de OpenAI y Anthropic marcarán un antes y un después.
Las últimas noticias son que OpenAI está barajando la posibilidad de retrasar su propia salida a bolsa, prevista inicialmente para finales de este año, lo que pone de manifiesto lo mucho que está en juego. La empresa, que encendió la mecha del frenesí por la IA con el lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022, así como su rival Anthropic —ahora ligeramente mayor—, creadora de Claude, presentaron de forma confidencial sus solicitudes de salida a bolsa a principios de junio.
Según se informa, esas salidas a bolsa tendrían como objetivo recaudar unos 60.000 millones de dólares cada una y valorar a cada empresa en más de un billón de dólares.
Las salidas a Bolsa que podrían marcar 2026 por tamaño, impacto y expectativas
“El auge de la IA se acerca rápidamente a un momento decisivo, ya que el rápido crecimiento y el aumento vertiginoso de las valoraciones chocan con el crecimiento desmesurado de los gastos de capital, la reacción negativa de la opinión pública y los retos que plantea su aplicación en la vida real”, estima Cox.
“Los retos son numerosos, entre ellos los modelos chinos de código abierto que prometen un rendimiento similar por una fracción del precio. Quienquiera que salga victorioso podría marcar el rumbo de esta era”, añade.

El banco sostiene que las futuras OPV de OpenAI y Anthropic supondrán el mayor cambio en la industria de la inteligencia artificial desde el lanzamiento de ChatGPT, al aportar más transparencia, financiación y referencias de valoración para todo el sector.
Desde el punto de vista de Adrian Cox y Deutsche Bank, hay cuatro razones por las que estas OPV cambiarán el mercado:
Mayor transparencia
- Las compañías tendrán que publicar por primera vez ingresos, márgenes, costes, previsiones y riesgos.
- Los inversores podrán conocer qué modelos de negocio son realmente rentables y cuáles dependen todavía de grandes inversiones.
Más financiación
- Cotizar en bolsa permitirá captar mucho más capital y acceder también al mercado de deuda.
- Ese dinero se destinará principalmente a centros de datos, chips, adquisiciones y expansión internacional.
Mayor responsabilidad
- Al ser empresas cotizadas estarán sometidas a mayor escrutinio político, regulatorio y social.
- Tendrán que responder por cuestiones como privacidad, derechos de autor, empleo, consumo energético o seguridad nacional.
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Nuevas referencias de valoración de OpenAI y Anthropic
Según el documento, los inversores dispondrán por fin de compañías «pure play» de IA para valorar el sector, mientras que hasta ahora el mercado sólo podía invertir indirectamente mediante gigantes tecnológicos como Microsoft, Alphabet o Nvidia.
Además, Deutsche Bank cree que el sector entra en una fase crítica porque el crecimiento sigue siendo extraordinario, aunque aumentan los costes de infraestructura; la competencia se intensifica; aparecen modelos abiertos chinos muy competitivos y los clientes empiezan a exigir rentabilidad de sus inversiones en IA.
Adrian Cox recuerda que la competencia ya no depende sólo de tener el mejor modelo y destaca varios cambios:
- OpenAI mantiene el liderazgo entre consumidores gracias a ChatGPT.
- Anthropic ha ganado mucho terreno en clientes empresariales.
- Los modelos chinos de código abierto ofrecen prestaciones similares a una fracción del coste, aumentando la presión competitiva.
El coste de la IA se convierte en un problema
Una de las conclusiones más interesantes es que los clientes comienzan a cuestionar el coste de desplegar IA a gran escala. OpenAI y Anthropic estudian rebajas de precios, pero el verdadero reto ya no es solo desarrollar modelos más potentes, sino hacerlo de forma rentable.
Y eso que la guerra por la infraestructura será aún mayor porque las OPV permitirán acelerar inversiones masivas en centros de datos; comprar capacidad de computación; contratar talento o adquirir otras empresas de IA.
Deutsche Bank considera que la IA es ya una auténtica «carrera armamentística» por el acceso a capacidad de cálculo.

Otro aspecto muy relevante es que la regulación será cada vez más importante. El informe advierte de que las futuras empresas cotizadas afrontarán más presión por el impacto sobre el empleo; el consumo eléctrico de los centros de datos; el uso militar de la IA; la ciberseguridad o restricciones geopolíticas entre EE.UU. y China.
Por último, Deutsche Bank no cree que sea una repetición de la burbuja «puntocom» aunque reconoce que las valoraciones son elevadas. La entidad sostiene que existen diferencias importantes, pues las empresas llegan a bolsa mucho más maduras; tienen mayores ingresos y son más rentables que las tecnológicas que salieron a bolsa durante la burbuja de internet.
Deutsche Bank considera que las futuras salidas a bolsa de OpenAI y Anthropic no serán únicamente dos grandes operaciones financieras. Representarán el paso de la inteligencia artificial desde una fase dominada por capital privado y expectativas hacia una nueva etapa caracterizada por mayor transparencia, financiación masiva, competencia más intensa y un mercado capaz de valorar con mayor precisión a los ganadores y perdedores del auge de la IA.




