La DGT confirma los radares ocultos de este verano en los tramos de obras: evita multas de hasta 600 euros

La DGT incrementa un 30% los radares móviles y refuerza la vigilancia en zonas de obras donde los límites bajan a 60 km/h. Los nuevos dispositivos pueden multar desde 63 km/h y son indetectables.

La DGT despliega radares ocultos en tramos de obras este verano con multas de hasta 600 euros. El objetivo es reducir la siniestralidad en zonas donde los límites bajan a 60 km/h y los excesos se disparan.

Según datos de la comunidad de conductores Coyote, durante julio y agosto la presencia de controles se incrementa un 40% de media. Los radares móviles crecen un 29% y los fijos un 12%, lo que se traduce en una vigilancia muy intensa en los más de 1.500 tramos de obras activos en la red viaria estatal.

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La DGT pone el foco en los tramos de obras: límite a 60 km/h y radar a 63

La Dirección General de Tráfico ha confirmado que este verano el refuerzo se concentrará en las zonas de obras. En muchos de estos tramos el límite de velocidad se reduce a 60 km/h y, con esa referencia, el radar puede comenzar a multar a partir de 63 km/h, una vez aplicado el margen de error del cinemómetro.

Las sanciones por exceso de velocidad se mantienen en los tramos habituales: de 100 a 300 euros para excesos de hasta 30 km/h; entre 300 y 500 euros y 2 puntos del carnet si se superan los 31 km/h; y de 500 a 600 euros y 6 puntos cuando el exceso supera los 50 km/h.

A la campaña se suma la incorporación de 15 nuevos radares móviles de última generación. Estos dispositivos son más pequeños y ligeros que los anteriores, capaces de controlar hasta seis carriles de forma simultánea y, al ser móviles, no están obligados a estar señalizados. Pueden colocarse junto a señales, quitamiedos o hitos kilométricos sin que el conductor los detecte.

El radar multa desde 63 km/h en los tramos limitados a 60 km/h. Un descuido tras una retención puede costar 600 euros.

Desde ya y sin aviso: la campaña arranca con las vacaciones

El despliegue de estos medios coincide con las operaciones salida y retorno del verano, cuando se registran los mayores volúmenes de desplazamientos del año. No hay periodo de adaptación: la vigilancia ya está activa y se mantendrá durante toda la temporada estival.

Los tramos en obras son especialmente peligrosos para las motos. Cambios de trazado, gravilla, pintura provisional o carriles más estrechos exigen una atención extra. A ello se añade ahora una mayor vigilancia de la velocidad, por lo que conviene respetar escrupulosamente la señalización temporal.

Cómo evitar una multa en las zonas de obras este verano

Las recomendaciones de la DGT para no ser cazado son claras:

  • Respeta siempre la señalización temporal, aunque el firme parezca vacío y no haya operarios a la vista.
  • No acelere tras una retención. Muchos conductores pisan el acelerador para recuperar el tiempo y justo ahí está el radar.
  • Atención a los márgenes: un exceso de solo 3 km/h puede activar la denuncia en un tramo a 60 km/h.
  • En moto, extreme la precaución con la gravilla, los cortes de carril y los cambios de trazado.
  • Utilice aplicaciones de tráfico, pero recuerde que los radares ocultos no aparecen en el mapa. La mejor defensa es no superar el límite.

Así que si circulas por una zona de obras mantén la atención a la señalización y modera la velocidad incluso cuando el tráfico fluya de nuevo.

¿Seguridad o afán recaudatorio? La polémica de los radares ocultos

La DGT insiste en que esta campaña responde a criterios de seguridad vial: en los tramos en obras trabajan operarios a escasos metros del tráfico y, según datos de Tráfico, un 30% de los accidentes graves en verano ocurren en estas zonas. Sin embargo, muchos conductores los perciben como una trampa recaudatoria, sobre todo al no estar señalizados.

Lo cierto es que la normativa actual exime a los radares móviles de la obligación de ser anunciados, y la experiencia de campañas anteriores demuestra que la vigilancia intensiva reduce las víctimas. En mi lectura, la medida es proporcionada siempre que se respeten los límites establecidos, que no son arbitrarios: un coche a 90 km/h en una zona de 60 tarda casi un 40% más en frenar y aumenta exponencialmente el riesgo de atropello.

La clave, por tanto, no está en esquivar al radar, sino en interiorizar que el límite existe por una razón. Si todos circulásemos a la velocidad marcada, los radares ocultos dejarían de ser noticia.

🚨 Ficha de la Normativa

  • Infracción / Novedad: Exceso de velocidad en tramos de obras con refuerzo de radares ocultos móviles.
  • Sanción económica: De 100 a 600 euros según el exceso de velocidad.
  • Puntos del carnet: Hasta 6 puntos.
  • Entrada en vigor: En vigor durante toda la temporada estival 2026 (julio y agosto).

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