El comienzo de un nuevo año implica siempre ajustes en cuanto a fiscalidad y prestaciones públicas. Mientras que los trabajadores por cuenta propia van a tener que afrontar una nueva subida de la cuota de cotización a la Seguridad Social, la pensión de los autónomos jubilados también experimentará algunos cambios.
Además de la subida prevista, aquellos autónomos que vayan a jubilarse en 2021 deben tener en cuenta que cambian los requisitos de edad y también habrá nuevos ajustes con respecto al tiempo de cotización que se tiene en cuenta para calcular la cuantía de la prestación.
El IPC revaloriza la pensión de los autónomos

Desde hace algunos años el IPC había dejado de ser tenido en cuenta a la hora de calcular la revalorización de las pensiones de jubilación. Pero la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo ha recomendado al Gobierno recuperar este índice a la hora de actualizar las prestaciones públicas.
Los Presupuestos Generales del Estado para 2021 han recogido esta recomendación y de cara a este año la pensión de los autónomos y también de aquellos que en su momento fueron trabajadores asalariados se actualiza de nuevo de conformidad con el IPC.
La subida media es de 81 euros al año

Ajustar las pensiones de conformidad con el IPC es la mejor forma para evitar que los pensionistas pierdan poder adquisitivo. Al ligarse la actualización de las prestaciones al IPC el resultado es que las pensiones en 2021 serán un 0,9% más altas que en 2020.
A efectos prácticos esto implica una subida media de unos 81 euros al año o, lo que es lo mismo, una subida mensual de 6,8 euros. Aunque no es una cantidad importante, al menos de esta forma se cumple con la demanda de los pensionistas de ligar de nuevo la actualización de las pensiones al Índice de Precios al Consumo.
Cambian los requisitos para acceder a la pensión de los autónomos

De conformidad con el Pacto de Toledo se ha decidido mantener tal y como estaban los tiempos mínimos de cotización para poder acceder a una pensión de jubilación contributiva. Se siguen exigiendo un mínimo de 15 años cotizados y que, al menos dos de ellos, se hayan producido en los 15 años anteriores a la jubilación.
Lo que sí se cambia son los requisitos relacionados con la edad de jubilación y también el tiempo mínimo que hay que haber cotizado para poder cobrar el 100% de la prestación, así como la forma de hacer el cálculo de la base reguladora de la que depende, en última instancia, la cantidad que se va a cobrar como pensión contributiva.
En 2021 aumenta la edad de jubilación

La reforma del sistema público de pensiones abordada en 2013 preveía el retraso de la edad de jubilación hasta llegar a los 67 años. Pero este aumento en la edad se está dando de forma progresiva, aumentando dos meses por cada año, hasta llegar finalmente a los 67.
A partir de enero de 2021 el acceso a la pensión de los autónomos y los asalariados se podrá dar a partir de los 66 años. Como excepción, sí se podrán jubilar a los 65 años y cobrar el 100% de su pensión aquellos que tengan cotizados como mínimo 37 años y tres meses. Será en 2027 cuando finalmente la edad legal de jubilación se fije en 67 años.
Cambios en la forma de calcular la pensión

Pero, sin lugar a dudas, uno de los cambios más significativos es el que se produce en la forma de calcular la pensión. Para determinar la pensión de los autónomos se tienen en cuenta la base reguladora y los porcentajes que son de aplicación a esta última, y ambos factores cambian en 2021.
El período cotizado que se tiene en cuenta para calcular la cuantía de la pensión pasa de los 23 a los 24 años. Desde enero de 2021 se suman las bases de cotización de los últimos 288 meses cotizados y se divide el resultado entre 366. En cuanto a los porcentajes aplicables, ahora se aplica el 50% de la base reguladora por los primeros 15 años cotizados, un 0,21% por cada mes adicional de cotización entre los meses 1 y 106 y un 0,19% por los 146 meses siguientes.
Y de cara al futuro esto podría volver a cambiar, porque se está analizando la posibilidad de ampliar hasta 35 años el periodo que se tiene en cuenta a la hora de calcular la base reguladora. Es decir, que a efectos prácticos se tendría en cuenta prácticamente toda la vida laboral de la persona, algo que afectaría muy negativamente a los autónomos, ya que la mayoría de ellos suelen cotizar por la base mínima durante sus primeros años de actividad y la suben a medida que se acercan a la edad de jubilación.
Cambios en la jubilación anticipada

Desde 2013 se permite que los autónomos se retiren dos años antes de la edad legal de jubilación, pero con respecto a esto también se han introducido cambios en 2021. Ahora el autónomo que quiera jubilarse anticipadamente tiene que esperar a los 64 años y tener cotizados al menos 35 años, 15 de ellos antes del momento de acceder a la jubilación.
No obstante, a la hora de la verdad son pocos los autónomos que optan por la jubilación anticipada, porque retirarse antes de tiempo implica también asumir una penalización en forma de reducción de la pensión. Además, la idea de cara al futuro es penalizar todavía más las jubilaciones antes de tiempo.
La realidad de la pensión de los autónomos en 2021

A pesar de la subida de las pensiones, lo cierto es que la mayoría de los autónomos coinciden a la hora de señalar que los cambios producidos no son especialmente favorables para ellos, ya que a efectos prácticos todo parece indicar que los nuevos jubilados tendrán una pensión menor.
De ahí que cada vez más trabajadores por cuenta propia busquen alternativas como la jubilación activa o la jubilación flexible que les permitan combinar el cobro de una prestación pública con la obtención de ingresos procedentes de su trabajo.























































ero, de Sálvame

































