España es famosa, entre otras muchas cosas, por su rica gastronomía. Platos como la paella son conocidos internacionalmente. Sin embargo, también ha sabido recoger recetas de otros exquisitas de otros países que, con el tiempo, se han hecho casi nuestras. Algunas, pese a su tradición, son desconocidas para muchas personas. En esta ocasión se trata de las patatas duquesa. La patata es uno de los productos ‘estrella’ de la cocina y ahora vamos a enseñar una nueva forma que va más allá de las conocidas patatas a la importancia, o a lo pobre: son las patatas duquesa.
¿Qué son las patatas duquesa?
Las patatas duquesa han llegado a España desde Francia. Ya se han convertido en un clásico de muchísimos países. Más que un plato propio, es una guarnición o un entrante de escándalo. Es una especie de puré aliñado y al horno. Se elabora de una forma muy sencilla y apenas lleva tiempo. Por eso es una solución para perfecta. Además, la presentación es bonita, por lo que puede servir tanto para un día de diario como para una fecha especial. Ahora es el momento de que conozcas cómo hacer esta receta para sorprender a tus invitados.

Ingredientes
- 600 gramos de patatas
- 50 gramos de mantequilla
- 3 yemas de huevo
- 25 gramos de avellanas peladas
- 1 pizca de sal
- 1 pizca de pimienta negra recién molida
Otra de las ventajas de esta receta que no hemos citado es que es sumamente barata y se realiza con ingredientes de ‘estar por casa’. Patatas, mantequilla, huevos… También es sana, porque las patatas no estarán fritas sino cocidas, por lo que no tendrán esa grasa que se acumula cuando las pasamos por la sartén. Desde luego, no hay motivos para no hacer este plato. Te enseñamos cómo.

Cómo cocer las patatas y preparar el puré
Lo primero de todo será pelar las patatas y lavarlas. Para que se cuezan antes puedes partirlas por la mitad. También pueden cocerse con la piel, para que mantengan el almidón y tengan un mejor sabor. Ponlas en una olla, con sal y cuécelas durante alrededor de 30 o 40 minutos.
Con la ayuda de un tenedor comprobamos que están bien tiernas. Cuando así sea hay que escurrir bien toda el agua y, con la ayuda de un tenedor, aplastarlas. Después agregaremos la mantequilla en trozos, sal y pimienta. La mantequilla se derretirá con el propio calor de las patatas. Ahora solo faltan los pasos clave que hacen de esta receta algo brutal.

El colofón a las patatas duquesa
Después, cuando tengamos listo nuestro puré, hay que dejarlo enfriar un poco. Pasados unos minutos, agregamos una a una todas las yemas y mezclamos rápidamente para que no cuaje. Esto le dará a nuestro plato una textura tremenda y un sabor inconfundible.
Después con papel de horno forramos una bandeja. Y con la ayuda de una manga pastelera, hacemos pequeños montones de nuestras patatas duquesa. Es aconsejable no juntarlos demasiado, porque tienden a extenderse con el calor. Por otro lado, troceamos las avellanas en cachos muy finos y los tiramos por encima de nuestras patatas, para darle un aspecto más gourmet. Pero, ¿Cuánto tiempo hay que hornearlas?

Al horno… ¡Y listas!
No es necesario precalentar el horno. Y tampoco darle excesiva potencia. La clave es que esté en torno a 180 grados. Y con que activemos el calor por arriba, suficiente. Buscamos que se tueste la avellana para que esté más crujiente y que cocinen un poco nuestras patatas. Lo normal es que con 10 o 15 minutos sea suficiente. Cuando veáis los bordes algo dorados, es que nuestras patatas duquesa están listas. Si la receta te ha gustado, no dudes en prepararla: el sabor es de diez y es un plato rápido, sano y barato.






























