España ha dado un gran salto a nivel gastronómico gracias a chefs como Martín Berasategui o Jordi Cruz que gozan de una gran repercusión fuera de nuestras fronteras. En los hogares nadie trata de imitar sus platos vanguardistas, pero sí es cierto que han transmitido a muchos fanáticos de la cocina esa capacidad de innovar. De ahí que muchas recetas clásicas hayan sido transformadas en los últimos años, como es el caso de esta lasaña de calabacín. No te pierdas la receta.
Ingredientes
- 2 calabacines grandes
- 1 cebolla
- 1 zanahoria
- 150 g de champiñones
- 1 ramita de apio
- 2 ajos
- 350 g de salsa de tomate casero
- 300 g carne picada de ternera
- 150 g de parmesano
- Mantequilla al gusto
- Sal
- Pimienta negra molida
- Cebollino fresco al gusto
La lista de ingredientes puede parecer amplia, pero lo cierto es que la mayoría son productos básicos que probablemente uses a diario en tu cocina. Nada de lo que vamos a usar tiene un coste elevado, así que para los tiempos que corren esta receta es una muy buena opción. Te enseñamos a preparar esta lasaña de calabacín.

Preparar el sofrito
Lo más importante para esta lasaña es el sofrito, el relleno. Para ello picaremos en trozos muy finos las verduras (el ajo, el apio, la cebolla y la zanahoria). Agrega un chorro de aceite en una sartén y deja que se pochen a fuego suave. Pasados unos minutos agregamos los champiñones. Los cocinamos. El penúltimo paso será incorporar la carne picada, ya con el fuego más fuerte, sin olvidarte de la sal y la pimienta. No es necesario cocinarla demasiado ya que terminará de hacerse en el horno. Por último, añadimos el tomate, removemos todo, apagamos el fuego y reservamos.

Cortar las láminas de calabacín
Es un paso simple y obvio, pero fundamental para el resultado final de la receta. Hay que cortar tiras de calabacín (a lo largo), pero sin que sean demasiado finas. Tienen que tener cierto grosor para que después en el horno no se cocinen excesivamente rápido. Puedes ayudarte de una mandolina si es necesario. Antes de ir con el montaje de la lasaña tienes que precalentar el horno a una temperatura de 220 grados con calor tanto en la parte de arriba como en la de abajo.

Montar la lasaña
Coge un molde apto para el horno y, en la base, coloca las láminas de calabacín. Depende del recipiente o de cómo lo hayas cortado tendrás que recortar el calabacín o solapar uno con otro. Agrega sal y pimienta al gusto y cubre con el sofrito que habías reservado anteriormente. Después tapa de nuevo con láminas de calabacín. Repite el proceso hasta consumir los ingredientes. Lo importante es que arriba quede una capa de calabacines. Ahora te damos la clave para que esta lasaña esté mucho más sabrosa.

El queso, imprescindible
Encima de la última capa de calabacín agrega un poco de tomate frito y espárcelo por toda la bandeja. Después queso por toda la superficie, de fundir o gratinar según el gusto de cada uno. Incluso puedes poner algo de mantequilla para hacer esa primera capa mucho más cremosa. Introduce la bandeja en el horno y deja que se caliente durante unos 35 minutos a 220 grados. El principal objetivo es que se haga el queso y el calabacín. Si quisieras tomarla fría, lo mejor sería unas láminas más finas de calabacín y prescindir del queso y el horno. Te contamos con qué acompañar esta receta y si es o no saludable.

Con qué acompañar este plato
Esta lasaña es un plato que sacia bastante, aunque en lugar de pasta hayamos utilizado calabacín. Desde luego es un plato único que no necesita de ninguna otra preparación. Unas patatas para aprovechar el calor del horno puede ser buena opción, pero son más que prescindibles. Lo más lógico es hacer una buena ensalada a base de lechuga, tomate y cebolla, con su aceite y vinagre. Aportará frescura de cara al verano y además hará más ligera la comida. Ahora te vamos a contar si esta receta es sana y entra dentro de todas las dietas o si es algo prohibitivo.

No abusar de esta lasaña de calabacín
No te preocupes por consumir este plato. De forma semanal no tiene ningún problema. Al final, está hecho a base de verduras y carne que ha sido cocinada con muy poco aceite. Pero si has agregado mucho queso y mantequilla antes de meter la lasaña de calabacín al horno, no es un plato excesivamente sano. Si suprimes estos productos y dejas que la carne se cocine únicamente al horno, entonces la receta si pasará a ser una opción hasta para aquellos que estén a dieta. Te aconsejamos que sigas la receta al pie de la letra, con todo y cada uno de sus ingredientes, y que la reserves para los domingos u ocasiones especiales. ¡Está riquísima!




















































































