Los radares veloláser DGT: 130 ya activos y 122 nuevos hasta 2027 con multas de hasta 600 euros

Los cinemómetros láser miden poco más de 50 centímetros, pesan menos de dos kilos y no emiten destello. La DGT ha adjudicado un contrato de 1.020.000 euros para ampliar la red que controla la velocidad.

La DGT ya tiene 130 radares veloláser indetectables repartidos por las carreteras españolas y sumará 122 cinemómetros más hasta 2027.

El exceso de velocidad que captan estos equipos se castiga con sanciones de hasta 600 euros y la retirada de seis puntos del carnet, según la escala fijada en la Ley de Tráfico.

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Así funciona el cinemómetro que no emite destello

Los veloláser aterrizaron en España en 2018 con una primera remesa de 60 dispositivos. Después llegaron otros 70, hasta completar las 130 unidades que la DGT mueve hoy por la red estatal de carreteras.

Miden poco más de 50 centímetros y pesan menos de dos kilos. Ahí está su ventaja frente al radar fijo: caben detrás de un guardarraíl, junto a una señal, en una farola o bajo una marquesina, lugares donde un cinemómetro convencional no pasaría desapercibido ni de lejos.

También son silenciosos. La medición se hace por láser, sin el flash que delata a los radares fotográficos, y la captura viaja hasta el agente por 4G o wifi. El aparato puede quedarse solo en el arcén mientras la patrulla espera metros más adelante, ajena a la presencia del equipo.

Un radar de medio metro colocado detrás de una farola no disuade cuando pasas, solo sanciona cuando llega la carta.

Su horquilla de trabajo va de 30 a 250 km/h, vigila los dos sentidos de la circulación y opera igual de día que de noche. La autonomía ronda las cinco horas, de sobra para montar un control a primera hora, moverlo al mediodía y volver a colocarlo al atardecer en otro punto de la misma vía.

Las multas que llegan semanas después: hasta 600 euros y seis puntos

El veloláser no altera la cuantía de la sanción, altera la probabilidad de que te la pongan. El importe depende del exceso registrado y de nada más:

  • Hasta 30 km/h por encima del límite: 100 euros, sin pérdida de puntos.
  • Entre 31 y 50 km/h de exceso: 300 euros y dos puntos.
  • Entre 51 y 60 km/h: 400 euros y cuatro puntos.
  • Entre 61 y 70 km/h: 500 euros y seis puntos.
  • Más de 70 km/h: 600 euros y seis puntos del carnet.

La comparación ayuda a dimensionarlo: la sanción máxima por velocidad triplica los 200 euros que cuestan llevar el móvil en la mano al volante. Y sí, el pago en los veinte días siguientes rebaja el importe a la mitad, pero no devuelve ni un punto.

Sin flash, sin aviso.

Muchos conductores asumen que si no hay destello no hay multa. Es falso. La fotografía se toma igual, la identificación del vehículo se produce igual y la notificación sale por correo semanas después, cuando el recuerdo de ese tramo ya se ha borrado.

nuevos radares 2027

Cuándo llegan los 122 nuevos y dónde se esconden

El calendario ya está en marcha. El Boletín Oficial del Estado publicó el 6 de abril la adjudicación de un contrato de 1.020.000 euros, sin IVA, para suministrar cinemómetros dinámicos a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. La empresa adjudicataria fue Tradesegur y los equipos miden por tecnología Doppler, tanto con el vehículo policial detenido como en movimiento.

Antes, el 27 de febrero, Tráfico anunció la entrada en funcionamiento de 33 radares —20 fijos y 13 de tramo— dentro del programa de 122 nuevos puntos de control que debe completarse a lo largo de 2027. De aquella tanda, 106 aparatos ya estaban operativos y los 16 restantes quedaron pendientes de instalación.

¿Dónde aparecen? Las carreteras secundarias y los tramos con siniestralidad elevada son los emplazamientos preferentes. La clave, sin embargo, es la rotación: al no estar anclados al suelo ni a un poste fijo, ningún conductor puede memorizar su posición.

Análisis: disuasión real frente a recaudación invisible

La primera duda que surge es la legalidad. Los veloláser son cinemómetros homologados, con verificación metrológica periódica, exactamente igual que un radar fijo de pórtico. La diferencia no está en la norma, está en la información: el fijo se publica y se señaliza, el otro aparece donde el agente decide esa misma mañana.

En mi lectura, la medida acierta en el fondo y falla en la forma. Acierta porque las vías secundarias concentran la mayor parte de las víctimas mortales y son justo las carreteras donde un radar convencional no cabe o no compensa económicamente. Falla porque el control sorpresa convierte la seguridad vial en una lotería: quien circula a 78 km/h en una vía limitada a 70, después de tres cambios de límite en 900 metros, no siente que le protejan. Siente que le cazan.

Hay dos detalles prácticos que conviene tener a mano. El primero es el margen de tolerancia del aparato, que fija la normativa de metrología y por debajo del cual no se tramita sanción. El segundo es la vía de defensa: si la carta llega, el conductor puede exigir la certificación del cinemómetro y comprobar que el punto kilométrico coincide con el de la fotografía. Un error en cualquiera de esos dos elementos tumba el expediente, y el trámite se consulta en la sede electrónica de la DGT.

Y luego está la letra pequeña que casi nadie mira: el saldo de puntos no avisa antes de quedarse a cero, y tres multas de velocidad en un año te dejan el carnet en el aire. La herramienta más rentable contra todo esto es la más aburrida.

Aburrido y eficaz.

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Fijar el limitador de velocidad antes de entrar en un tramo con límites cambiantes cuesta dos segundos y evita 600 euros. El radar no perdona la costumbre.

🚨 Ficha de la Normativa

  • Infracción / Novedad: Exceso de velocidad detectado por los 130 radares veloláser de la DGT, a los que se sumarán 122 cinemómetros nuevos hasta 2027.
  • Sanción económica: De 100 a 600 euros según el exceso registrado; el pago en 20 días reduce el importe a la mitad.
  • Puntos del carnet: De 0 a 6 puntos, en función del exceso.
  • Entrada en vigor: Los 130 veloláser ya están operativos; la ampliación con 122 equipos se completará a lo largo de 2027.

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