El Ibex 35 supera los 19.300 puntos y encadena su mejor rally desde abril. Lo hace con los bancos como ariete y con el vuelco electoral en Estados Unidos como telón de fondo.
Los bancos empujan al Ibex 35 por encima de los 19.300 puntos
La sesión previa había cerrado con una subida del 3% hasta los 19.371,50 puntos, la mejor en siete meses. El selectivo amplía ahora el impulso por encima del 2%, en una jornada de tregua dentro de la temporada de resultados locales y con el sector financiero como primer motor del avance.
El detonante está al otro lado del Atlántico. Las elecciones de medio mandato han confirmado un revés severo para el partido de Donald Trump y los demócratas se han hecho con el control del Congreso, según recogen las crónicas de mercado de Estrategias de Inversión y Expansión. Los inversores descuentan un presidente más constreñido, menos margen para nuevas amenazas arancelarias y, por extensión, menor presión geopolítica y energética sobre los precios.
España es uno de los países más señalados por esas amenazas comerciales, y de ahí el tamaño del rebote. CaixaBank (+6,2%), Santander (+5,3%), y BBVA (+4,9%) despuntan en el Ibex, secundados por Bankinter (+3,5%), Sabadell (+3,2%) y Unicaja (+2,9%). El movimiento tiene lógica de ciclo: si el escenario exterior se distiende, el banco es el primero en recogerlo.
Inditex, las acereras y las renovables se suman al rally
El optimismo se extiende al resto de la tabla. Inditex, el mayor valor del índice, repunta un 4,1%. Las acereras ArcelorMittal (+3,3%) y Acerinox (+2,2%) cotizan al alza, igual que las renovables Solaria (+3,9%), Acciona (+2,9%) e Iberdrola (+2,5%), un sector que había topado con la Administración Trump para desarrollar proyectos en Estados Unidos.
El rally no lo firma la economía española: lo firma una urna en Estados Unidos y una renta fija que deja de asfixiar al banco.
Las excepciones tienen el mismo origen. ACS (-2,7%) e Indra (-3,9%) caen con fuerza: la derrota republicana enfría el apetito por los valores de defensa y añade dudas sobre la construcción de centros de datos en Estados Unidos, el negocio que sostenía parte de la tesis de ACS.
Europa acompaña y el resto de mercados reajusta carteras
La renta variable europea cotiza con signo favorable. El Ftse británico se queda rezagado, mientras Deutsche Bank (+6%), Erste Group (+5,1%), Intesa (+5,5%) y Société Générale (+4,5%) aceleran. Las renovables respiran: Orsted (+4,9%) y Vestas (+2,7%) rebotan tras los problemas para desarrollar proyectos en suelo estadounidense. En Wall Street, el Dow Jones sube más del 2% y el S&P 500 y el Nasdaq repuntan en torno al 1,5%.
El petróleo consolida su sesgo bajista. El barril de Brent baja hasta los 101 dólares, lejos de los máximos de 117 alcanzados en las últimas semanas. Con menor tensión en el crudo, la deuda estadounidense sube de precio y el interés del bono a diez años se enfría en el entorno del 4,95%. En Europa, el bund alemán baja del 3,35% y el bono español a diez años perfora a la baja el 3,90%.
El dólar paga la factura política. El euro se coloca por encima de los 1,12 dólares y la libra supera los 1,34. El oro, que llevaba semanas corrigiendo, recupera los 4.000 dólares por onza, y el bitcoin sale de mínimos de mes y medio para reconquistar los 80.000 dólares, un movimiento que contradice los augurios bajistas que circulaban en la víspera electoral.
Un rally con fecha de caducidad política
Conviene separar dos cosas que la sesión mezcla. La primera es un movimiento técnico: el Ibex 35 llevaba semanas atascado y ha roto una resistencia evidente con volumen y con los bancos al frente. La segunda es una lectura política que puede envejecer mal. Lo que compran hoy los inversores no es economía española; es la expectativa de que Washington deje de mover el tablero cada mañana.
Ahí está la contradicción. El mismo giro electoral que dispara a los bancos siembra dudas sobre la inversión en centros de datos y castiga a ACS e Indra, dos valores que habían construido su tesis sobre el ciclo de gasto público y defensa. Si el Congreso demócrata endurece la vigilancia sobre la inteligencia artificial, como descuenta parte del mercado, el castigo no se quedará en una sesión.
Mi lectura es que el tramo fácil del rally se agota rápido. Los bancos españoles ya cotizan con prima sobre su valor en libros y su catalizador es ajeno al negocio: tipos, prima de riesgo y renta fija. Y el nivel de los 19.300 puntos no es una tesis. Es un precio.
Quedan dos citas para comprobar si el escenario aguanta: la reunión de la Reserva Federal de diciembre y la toma de posesión del nuevo Congreso, en enero de 2027. Si para entonces el bono español a diez años sigue por debajo del 3,90% y el Brent se queda cerca de los 100 dólares en lugar de volver a los 117, la rotación hacia cíclicos tendrá recorrido. Si no, habremos confundido una tregua con un cambio de régimen.




