Ferrovial afronta hoy el último día para comprar acciones del Ibex 35 con derecho a su segundo dividendo del año. Abonará 0,835 euros brutos por título el 10 de diciembre y el consenso de analistas le otorga un recorrido del 13,9% hasta los 58,5 euros.
Desde mañana, 5 de noviembre, los títulos cotizarán sin derecho al cobro (ex-dividendo) en las Bolsas de Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia. En el Nasdaq Global Select Market la fecha se desplaza al viernes 6 de noviembre. Quien compre a partir de entonces ya no percibirá esta retribución.
La compañía ha establecido finalmente en 0,835 euros por acción la cuantía de su segundo dividendo flexible de 2026. El accionista podrá elegir entre efectivo y nuevas acciones, con fecha de pago fijada para el 10 de diciembre.
El periodo para comunicar la elección va del 9 al 20 de noviembre. Quien no se pronuncie dentro de ese plazo recibirá por defecto la retribución en títulos, un detalle que conviene revisar porque no todos los brókers avisan con la misma antelación.
Para calcular cuántos títulos hacen falta para obtener una acción nueva se tomará el precio medio ponderado por volumen de las sesiones del 18, 19 y 20 de noviembre en los parqués españoles. La compañía ajustará la proporción de canje para que el valor bruto entregado en acciones equivalga, aproximadamente, al importe bruto del efectivo.
Ochenta céntimos por acción en un valor que oscila un 20% en dos semanas no son una tesis de inversión: son una decisión de caja.
Un rebote del 20% con el consenso todavía de cara
Ferrovial no está teniendo un buen ejercicio en el Ibex 35. Sus acciones caen un 6,5% en lo que va de año, con un máximo anual en los 63,088 euros del 27 de febrero y un mínimo en los 42,77 euros del 15 de octubre, una horquilla que supera el 30% entre ambos extremos.
El rebote de las dos últimas semanas alcanza el 20% y ha devuelto al valor a la zona de los 51 euros.
Los analistas fundamentales esperan que ese impulso tenga continuidad. El precio objetivo de consenso recopilado por Reuters escala a 58,5 euros, lo que supone un potencial del 13,9% sobre la cotización actual. La recomendación mayoritaria es de mantener: 2 consejos de compra fuerte, 7 de compra, 12 de mantener y solo 1 de venta fuerte.
Las cuentas presentadas la semana pasada ayudan a entender ese equilibrio entre optimismo y prudencia. Ferrovial obtuvo un beneficio operativo de 848 millones de euros hasta septiembre, un 12% menos que en el mismo periodo del año anterior por las mayores plusvalías contabilizadas en 2025 tras la venta de activos. Los ingresos, en cambio, crecieron un 7,1% hasta los 7.402 millones.
Qué compra realmente el accionista que se queda al dividendo
Un scrip dividend no es un regalo. Es una fórmula que permite retribuir sin sacar caja del balance, algo que encaja con una compañía que sigue comprometiendo capital en infraestructuras. El accionista que elige efectivo cobra igual; el que elige títulos asume una dilución pequeña, en línea con el peso relativo del pago.
Con 0,835 euros por acción, la rentabilidad del dividendo se queda en el entorno del 1,6%. Es una cifra modesta frente a la volatilidad del propio valor, que entre febrero y octubre se dejó más de un 30% y luego recuperó un 20% en apenas diez sesiones. Ahí está el detalle que importa: quien compre hoy solo por el pago se queda con la parte menos relevante del caso.
He defendido en otras ocasiones que los dividendos flexibles del Ibex se juzgan por lo que esconden, no por lo que reparten. En este caso esconden una rotación de cartera: una parte del beneficio de Ferrovial procede de vender activos maduros, no de operarlos. El descenso del 12% en el beneficio operativo es en buena medida óptico, un efecto base por las plusvalías del ejercicio anterior, pero también recuerda que el crecimiento del 7,1% en ingresos tiene que convertirse en caja para sostener el múltiplo.
La otra pieza es el negocio norteamericano, que lleva una década sosteniendo el relato del grupo y que explica por qué la acción cotiza también en el Nasdaq. Si esa pata mantiene el ritmo, el precio objetivo de 58,5 euros tiene fundamento. Si se enfría, la corrección volverá antes de lo que dice el consenso.
Hay dos fechas que despejarán parte de la incertidumbre. La primera es el 20 de noviembre, cuando cierre la media ponderada que fija el canje. La segunda, el 10 de diciembre, con el pago efectivo. Entre medias, el título tendrá que defenderse por encima del mínimo de octubre si quiere que los 58,5 euros sigan siendo algo más que un número en una hoja de cálculo. No descarto un nuevo tropezón si el Ibex pierde el tono. Tampoco veo motivos para vender solo porque mañana el dividendo deje de estar disponible.





