Desde sus primeras apariciones en televisión en series como Los Hombres de Paco, Mario Casas ha desempeñado el papel de guaperas del cine español. Sin embargo, a lo largo de estos 15 años le hemos visto madurar, en todos los sentidos hasta convertirse en un ídolo para varias generaciones. Como marca la tradición en el cine nacional, los desnudos son menos puritanos y los actores, más abierto a escenas más subidas de tono. Estas son las que han convertido a Mario Casas en el actor más deseado.
Y eso a pesar de haber reconocido ante Bertín Osborne que si bien ha habido películas en las que no se ha podido controlar físicamente, utiliza una técnica cuanto menos curiosa para esas escenas más comprometidas con sus compañeras: un calcetín. Eso sí, cuando no ha podido aguantar, siempre se ha disculpado con las compañeras. Quizás esa parte cercana y mona de Mario Casas le conviertan en un sex simbol español con el paso de los años y las películas.
INSTINTO, EL LADO MÁS SALVAJE DE MARIO CASAS
Desde el primer momento, Instinto, la última serie en la que ha trabajado Mario Casas ha levantado polémica. Y es que no deja de venderse como las Cincuenta Sombras de Grey a la española. Cuando se han visionado los primeros capítulos, se ha corroborado que es una serie cuanto menos perturbadora que no ahorra en elipsis ni juegos sensuales. Las escenas de desnudos y sexo se prodigan, como la fama de Mario Casas como uno de los actores más deseados. Y también la fama de sus partes íntimas, que han sido objeto de varios memes y algunas entrevistas curiosas.

PALMERAS EN LA NIEVE: DONDE SE FORJÓ UNA RELACIÓN (PASIONAL)
Antes de Tres metros sobre el Cielo, Mario Casas finalizaba el rodaje de Palmeras en la Nieve, la adaptación de la obra homónima de literatura en el que se narra la historia de amor intercultural entre un terrateniente y una exclava en el mundo colonial. La química que se vio en pantalla tanto en las escenas de sexo como en las sensuales, iban más allá de las exigencias del guión. Después del rodaje, Mario Casas inició una relación con Berta Vázquez. En los años siguiente, después de esta relación también ha mantenido idilios con otras actrices, con más o menos duración.

TENGO GANAS DE TI
Siguiendo con las adaptaciones de libros, la segunda parte del éxito juvenil de Federico Moccia volvió a contar con Mario Casas para mantener el papel protagonista. Eso sí, en esta ocasión las escenas más subidas de tono las ha protagonizado con Clara Lago, actual pareja de Dani Rovira. Su escena de sexo explícito en un baño fue todo un shock para muchas de las seguidoras, pues no se imaginaban una escena tan rotunda y en un plano tan general. Eso sí, se nota que entre ambos, aunque hay buena química, se trata de una postura muy forzada. Y es que como él mismo ha reconocido en varias ocasiones, no es fácil grabar escenas de sexo, y menos cuando son desnudos reales.

TRES METROS SOBRE EL CIELO, CON MARÍA VALVERDE
En su caso, la escena con el tono más elevado es la del inicio, cuando la pareja se encuentra manteniendo relaciones sexuales sobre una bandera. La escena, que incluso momentos más sensuales, da el pistoletazo de salida a todo lo que se va a ver a lo largo del film, y sobre todo ahora que se sabe que va a haber toda una serie dedicada a los amores y desamores de Hache, aquií Mario Casas, para deleite de sus seguidores. En todas las escenas de sexo con Mario Casas, las cámaras siguen más el desnudo de la mujer que el del hombre, a pesar del tirón físico que indudablemente tiene el actor.

FUGA DE CEREBROS Y AMAIA SALAMANCA
Comedia, amores de juventud, históricas. El registro de Mario Casas es muy amplo, y no podía faltar a comedia. También aquí fuimos testigos de una de las escenas más hot del cine español, protagonizado por uno de los actores mejores dotados a tenor de la publicidad que está recibiendo de su última serie «Instinto», donde también participa su hermano. Sin embargo, en toda la escena, en este caso, el peso de la imagen recae en el cuerpo desnudo de su compañera de reparto, Amaia Salamanca y no en el de Mario Casas, y eso que la audiencia femenina (y parte de la masculina) arde en deseos de ver los desnundos integrales de Casas.







































