La valoración de Vinted alcanza los 8.000 millones de euros tras una venta secundaria de 880 millones liderada por el fondo sueco EQT. La cifra duplica la tasación de 2024 y consagra a la plataforma lituana como la mayor empresa europea de comercio de segunda mano, en un momento en el que casi todo el capital riesgo del continente persigue compañías con etiqueta de inteligencia artificial.
Claves de la operación
- EQT entra con una operación secundaria de 880 millones. No es ampliación de capital ni dinero fresco para la empresa: es liquidez para fundadores, empleados e inversores tempranos, lo que confirma el atractivo de Vinted en el mercado privado.
- La valoración se duplica respecto a 2024. De los 5.000 millones de hace año y medio se pasa a 8.000 millones, una revalorización del 60% que la sitúa por delante de la mayoría de scaleups europeas de consumo.
- España consolida su papel como segundo mercado del grupo. El país es uno de los pilares de facturación de la plataforma, por detrás de Francia y por delante de Alemania, lo que pone presión a Wallapop y a Milanuncios en su propio terreno.
El capital europeo busca refugio fuera del relato de la IA
Observamos algo poco habitual en el ciclo actual: una ronda de gran tamaño en una compañía que no vende modelos generativos, ni chips, ni infraestructura de cómputo. Vinted vende ropa usada entre particulares. Punto.
EQT, que gestiona unos 250.000 millones de euros en activos, ha optado por reforzar su exposición a una empresa rentable y con crecimiento orgánico de doble dígito en lugar de sumarse a la fiebre de las valoraciones infladas en startups de IA. La operación, según han confirmado fuentes próximas a la transacción, se cerró sin emisión de nuevas acciones: los compradores adquirieron participaciones de antiguos accionistas, entre ellos Accel, Insight Partners y Lightspeed, que mantienen presencia residual.
El movimiento tiene lectura financiera clara. Vinted facturó más de 800 millones de euros en 2024 y registró beneficios netos por primera vez en su historia ese mismo ejercicio. La compañía no necesita capital para crecer y los nuevos socios entran únicamente por la vía secundaria, una fórmula que en el ecosistema europeo se reserva a las muy pocas empresas con recorrido demostrado y caja propia.
El mercado no se lo ha creído del todo, eso sí. Algunos analistas señalan que multiplicar por diez los ingresos para fijar el precio implica asumir un crecimiento sostenido que ya muestra señales de moderación en mercados maduros como Francia.
Wallapop, Milanuncios y la batalla por el armario español
El impacto en España es directo. La plataforma lituana lleva años comiendo cuota a Wallapop, controlada por Naver desde 2021, y a Milanuncios, propiedad del grupo noruego Adevinta. La diferencia de escala es ahora abismal: mientras Wallapop ronda valoraciones privadas en el entorno de los 800 millones, Vinted multiplica esa cifra por diez.
El segmento de moda usada en España movió cerca de 2.500 millones de euros en 2024, según datos del sector textil, y crece a tasas superiores al 15% anual. La estrategia española de economía circular ha empujado al consumidor hacia plataformas de reventa, y Vinted ha capitalizado ese cambio cultural mejor que ningún competidor local.
Vinted demuestra que en el actual ciclo europeo no hace falta entrenar un modelo de lenguaje para alcanzar valoraciones de unicornio: basta con resolver bien un problema de consumo masivo y hacerlo rentable.
Para Naver, la presión es evidente. El gigante coreano compró Wallapop pagando una valoración cercana a los 1.500 millones y la operación, vista desde 2026, no envejece bien. Milanuncios, por su parte, sufre la transición de Adevinta tras la compra por Permira y Blackstone en 2024, una operación valorada en 13.000 millones de euros que dejó al grupo concentrado en optimización de márgenes más que en expansión agresiva.
¿Qué señal envía Vinted al ecosistema startup europeo?
La operación tiene una lectura que va más allá del balance de la compañía lituana. Analizamos esto como un mensaje directo al ecosistema de capital riesgo europeo: las empresas con modelos de negocio comprensibles, márgenes positivos y crecimiento orgánico están atrayendo capital institucional sin necesidad de envolverse en la narrativa de la IA.
El antecedente más cercano es el de Spotify, que también nació en el norte de Europa y construyó su valor sin apoyarse en tecnología de frontera. La compañía sueca cotiza hoy en torno a los 100.000 millones de dólares y sigue siendo la referencia continental de cómo escalar consumo masivo. Vinted no llegará a esas dimensiones, pero el patrón es similar: foco en producto, paciencia con la rentabilidad y geografía europea como base sólida antes del salto internacional.
Cabe recordar que el venture capital europeo cerró 2025 con una caída del 12% en volumen invertido respecto a 2023, según el último informe de Atomico. En ese contexto, una operación secundaria de 880 millones es una rareza estadística. Y una señal.
Quedan, no obstante, riesgos. La regulación europea sobre plataformas digitales introduce obligaciones fiscales nuevas para vendedores particulares, recogidas en la directiva DAC7, que ya ha provocado caídas puntuales en el número de transacciones en Francia y Alemania. La compañía tendrá que demostrar que el crecimiento se sostiene cuando el regulador aprieta. La próxima referencia de mercado llegará con las cuentas anuales de 2025, previstas para presentación en el verano de 2026, y serán el primer test serio para los 8.000 millones que EQT ha puesto sobre la mesa.




