Martiño Rivas celebraba hace un par de meses su cumpleaños, y recibía los 36 en un momento complicado y cambiante de su vida personal. El gallego, que se ha caracterizado siempre por ser extremadamente hermético y reservado con su vida privada, no ha podido evitar que la noticia de su ruptura haya saltado a los medios. Su relación con la bailarina Kayoko Everhart parecía estable, y la pareja tiene un hijo en común, sin embargo todo ha saltado por los aires a causa de una tercera persona, el director artístico de la Compañía Nacional de Danza, Joaquín de Luz. Un romance que ha iniciado la apertura de una investigación por un posible trato de favor hacia la bailarina, que ha disfrutado de un oportuno ascenso profesional.
ÚLTIMA PELÍCULA EN 2014
Así las cosas, Rivas trata de recomponerse, aunque en lo laboral parece que tampoco le va demasiado bien si hacemos un repaso de su trayectoria. Aunque comenzó su carrera como actor a los 13 años, desde entonces solo ha conseguido trabajar en cuatro películas, la última de ellas fue ‘Por un puñado de besos’ de 2014. Desde entonces, no ha vuelto a rodar un largometraje, aunque en su debut para la gran pantalla con ‘Los girasoles ciegos’ consiguiera ser nominado al Goya. Sus incursiones en teatro también han sido escasas, y en su currículum solamente cuenta con cuatro títulos.

ENCASILLADO EN EL MISMO PAPEL
Sin duda, su medio principal ha sido la televisión, donde más se ha desenvuelto a lo largo de su trayectoria profesional, aunque tampoco ha tenido la ocasión de demostrar demasiados registros interpretativos. Mariño Rivas siempre ha sido el joven atractivo y seductor, representando papeles que no parecen suponer un gran desafío, ya que no se alejan demasiado de la imagen real que el actor suele dar en sus redes sociales, donde acostumbra a mostrar sus entrenamientos y a lucir un físico que ha enamorado a muchos fans.

ÉXITO A PARTIR DE ‘EL INTERNADO’
Martiño Rivas es hijo del pilar escritor y poeta Manuel Rivas, autor de obras como ‘El lápiz del carpintero’ y ‘La lengua de las mariposas’, ambas llevadas al cine. Estudió en la Universidad de Santiago y en un instituto de Londres, y después de estudiar teatro consiguió su primer papel en una serie muy popular en Galicia titulada ‘Mareas Vivas’, donde participó desde 1998 hasta 2000. Sin embargo el salto definitivo a la fama lo dio en 2007, cuando se le presentó la oportunidad de dar vida a Marcos Novoa en la famosa serie ‘El Internado’, que ahora tiene una secuela con protagonistas diferentes. Este papel le convirtió en el ídolo adolescente del momento, y coincidió con otros actores que también despuntaron en la serie, como Ana de Armas, Blanca Suárez o Yon González.

‘LAS CHICAS DEL CABLE’, SU ÚNICO TRABAJO DESDE 2017 A 2020
Con Ana volvió a coincidir en ‘Un puñado de besos’ y con Yon y Blanca, lo hizo en 2016 en ‘Las Chicas del Cable’ la segunda de las ficciones televisivas que más éxito le han dado, esta vez en Netflix. Se metió en la piel de Carlos Cifuentes durante 37 episodios, emitidos entre 2017 y 2020 a lo largo de 5 temporadas. Este ha sido su último trabajo, al que se ha dedicado en exclusiva en los últimos años. Sus compañeras Blanca Suárez o Maggie Civantos, por ejemplo, han compaginado su participación en la serie con otros trabajos, por ejemplo Blanca ha intervenido en 4 películas, y Maggie ha formado parte a la vez de series como ‘Vis a vis’ o ‘Malaka’.

LO ÚLTIMO DE MARIÑO RIVAS
Recientemente, Martiño Rivas ha comenzado el rodaje del que está siendo su último trabajo, también para televisión. Se trata de una serie producida por RTVE llamada ‘Fuerza de paz’, donde compartirá cartel con Silvia Alonso, Iria del Río, Will Shephard, Felix Gómez, Alfonso Bassave y Alain Hernández. La historia recreará la vida en una base militar situada en África (aunque se está rondando en algunos entornos de la Región de Murcia), en la frontera de Guinea Ecuatorial con Camerún. El guion del thriller narrará una truculenta historia de esclavitud a mujeres y niñas, piratas, y una continente español liderado por una mujer sargento, que esfuerzan en su misión de paz.
























































































