Que la transformación digital y las competencias digitales eran esenciales en el mercado era algo que ya se sabía antes de la crisis del coronavirus, pero la pandemia puso de relieve que había importantes carencias con respecto a este tema. Sin embargo, parece que las cosas empiezan a cambiar.
Durante el último año muchos autónomos han tenido que enfrentar fuertes restricciones a la hora de trabajar, impuestas por decisiones administrativas que buscaban reducir la tasa de contagio. Ese tiempo libre obtenido de forma involuntaria ha supuesto una buena oportunidad para formarse.
Muchos autónomos dedicaron el confinamiento y los meses posteriores a formarse. De hecho, ha crecido el número de profesionales por cuenta propia que son verdaderamente conscientes de lo importante que es mantenerse al día en cuanto a conocimientos, porque esto puede suponer para ellos ganar ventaja competitiva en el mercado. Y parece que el tiempo invertido en formación ha dado buenos frutos.
Los autónomos superan a los asalariados en competencias digitales

Un informe del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad ha puesto de relieve que las competencias digitales entre los autónomos tienen una penetración del 52,6%, mientras que en el caso de los trabajadores por cuenta ajena solo un 39,3% tienen una buena formación en esta materia.
Del estudio también se desprende que, cuanto mayor es el nivel educativo y el nivel adquisitivo de una persona, más altos suelen ser sus conocimientos digitales. A nivel global, los niveles de competencia digital en los diferentes segmentos de la población son muy similares en España a los que hay en Europa. Especialmente en las materias de información y comunicación.
¿Por qué necesita un autónomo las competencias digitales?

Sencillamente porque son algo fundamental hoy en día. Aunque el autónomo tenga un negocio de tipo tradicional, necesita hacer uso de la tecnología para gestionarlo. Si no lo hace, estará perdiendo eficiencia con respecto al resto de competidores, lo que puede llevarle a perder ingresos.
Tener habilidades digitales no implica solamente saber gestionar una página web o un blog, también es saber hacer gestiones básicas como instalar un software, usar un procesador de textos, hacer una videollamada, responder un correo electrónico, etc.
Incluso el autónomo que más se resiste al uso de la tecnología tiene que hacer uso de ella tarde o temprano, así que conviene que desarrolle sus conocimientos y habilidades en esta materia.
Aumenta la demanda de cursos

La inmensa mayoría de profesionales por cuenta propia ya se han dado cuenta de que abordar la transformación digital no es un capricho ni algo que puedan dejar para más tarde, es toda una necesidad y hay que hacer lo ya. Cuantas más competencias digitales desarrollen, más posibilidades tendrán de alcanzar el éxito con su negocio.
Esto ha hecho dispararse la demanda de cursos relacionados con la digitalización, tanto en el ámbito público como en el ámbito privado. Hay profesionales que ya tienen ciertas habilidades y están buscando mejorarlas, pero también hay quien empieza desde cero. Por eso, nos podemos encontrar con cursos especializados en finanzas digitales, gestión de páginas web, Shopify, etc.
Las habilidades digitales en la recuperación económica

A lo largo de la historia ha habido grandes emprendedores como Jeff Bezos o Steve Jobs y, aunque parece que no tienen nada en común, no es así. Este tipo de personas tienen la capacidad para hacer adaptar sus negocios a los cambios en el mercado. Y a eso precisamente es a lo que pueden ayudar unas habilidades digitales bien desarrolladas.
Los expertos creen que van a ser clave en la recuperación económica. Porque el consumidor ha cambiado y necesita negocios que se ajusten a sus nuevos gustos y necesidades. Cuanto más se adapten los autónomos más posibilidades tienen de aumentar su rentabilidad, lo que les beneficia tanto a ellos como al conjunto de la economía.
¿Qué habilidades digitales hacen falta?

La lista puede ser larguísima, y está claro que el autónomo no puede saber de todo. Lo que sí debe hacer es tener unas nociones generales sobre las competencias digitales más importantes y ver cómo puede aplicarlas en su negocio. Si considera que alguna es importante pero no puede formarse en ella, puede plantearse la posibilidad de externalizar esa tarea, como ocurre habitualmente con el marketing digital.
El profesional que trabaja por cuenta propia debe poseer habilidades en comunicación y colaboración en entornos digitales. Esto implica usar herramientas digitales para comunicarse (correo electrónico, Zoom, Slack, etc.) y también ser capaz de interactuar en las redes sociales.
También necesita tener unos conocimientos básicos sobre ciberseguridad para proteger su negocio, así como ser capaz de tratar adecuadamente todos los datos a los que tiene acceso. Y no está de más tener competencias en lo referente a la creación de contenido digital.
Por último está el área de resolución de problemas, que permite detectar necesidades y buscar soluciones a nivel técnico e incluso creativo.



























































