Las salidas de los ETF de Ethereum no dan tregua. Los fondos cotizados al contado respaldados por ether perdieron 85,35 millones de dólares el 3 de noviembre y encadenan seis sesiones consecutivas en negativo, según el panel de datos SoSoValue. Ese mismo día, un solo producto cripto en Estados Unidos cerró con dinero nuevo dentro: el ETF de Hyperliquid, con 605.000 dólares. La escala lo dice todo.
Los fondos de bitcoin, y los de ether, se dejaron 115,56 millones y 85,35 millones respectivamente en esa jornada. Ningún otro grupo de ETF cripto registró entradas netas. La entrada en Hyperliquid compensó menos del 1% de lo que salió de los dos grandes: por cada 330 dólares que abandonaron los fondos de bitcoin y ether, entró uno solo en los de HYPE.
El goteo de los ETF de Ethereum ya suma 656,68 millones desde la última entrada
La racha se remonta al 23 de octubre, la última sesión en la que un ETF de ether cerró con más dinero entrando que saliendo. Desde entonces, los reembolsos acumulados alcanzan los 656,68 millones de dólares. Conviene recordar qué es un ETF al contado: un vehículo que cotiza en bolsa como una acción, compra el activo real —en este caso, ether— y emite participaciones que cualquier inversor puede suscribir o reembolsar. Cuando hay más reembolsos que suscripciones, el fondo vende parte de sus tenencias para devolver el dinero.
Ese mecanismo explica por qué los flujos importan tanto. Los ETF no son un termómetro pasivo: cuando redimen, venden ether en el mercado y presionan el precio. Y el contexto no acompaña. El ether cotiza por debajo de su precio realizado, una métrica on-chain que calcula el coste medio al que se movió por última vez cada moneda y que ronda los 2.309 dólares. Por debajo de esa referencia, buena parte de los inversores que compraron en los últimos meses acumula pérdidas latentes, lo que suele traducirse en menos apetito por añadir exposición.
Hyperliquid capta 605.000 dólares: no es una rotación, es ruido
El dato que más titulares ha generado es el signo positivo del ETF de Hyperliquid, un producto ligado a HYPE, el token del exchange descentralizado de derivados que lleva ese mismo nombre. El tamaño, sin embargo, invita a la prudencia. Los 605.000 dólares de entrada neta llegaron después de una sesión, la del 2 de noviembre, en la que el mismo producto perdió 2,86 millones. En los últimos 30 días, los fondos de HYPE acumulan salidas netas por 45,07 millones de dólares. Y no han encadenado dos jornadas seguidas en positivo desde el 1 y el 2 de octubre. Poco, muy poco.

Tampoco el volumen respalda la tesis de un interés renovado. Los ETF de HYPE negociaron 13,55 millones de dólares en participaciones ese día, unas 22 veces la entrada neta, y la mayor parte de ese movimiento son títulos que cambian de manos en el mercado secundario, no dinero nuevo entrando al fondo. El patrimonio del conjunto pasó de 412,02 a 423,04 millones; de esos 11,02 millones de aumento, solo 605.000 corresponden a suscripciones. El resto lo explica la revalorización del token, que cotiza en torno a 84,10 dólares, un 14% por debajo del máximo de 97,96 alcanzado el 23 de septiembre.
Un fondo que mueve 330 dólares de salida por cada dólar que entra en otro no describe una rotación: describe una retirada.
Qué mira el mercado cuando el ether pierde su precio realizado
La comparación entre los 605.000 dólares de HYPE y los 200,9 millones que salieron de los fondos de bitcoin y ether deja una escala clara: los ETF de Hyperliquid equivalen al 2,11% de la capitalización de 20.040 millones del token, frente al 6,38% de bitcoin y el 4,78% de ether. A ese tamaño, la entrada del 3 de noviembre supone un 0,003% del valor de mercado de HYPE. Es un dato curioso. No es una señal de nada.
Hay un precedente útil para leer lo que está pasando. Desde que la SEC autorizó los ETF al contado de ether en julio de 2024 —después del visto bueno a los de bitcoin en enero de ese mismo año—, los flujos de estos productos han funcionado como un termómetro razonablemente fiable de la demanda institucional, con rachas que se han resuelto en semanas y no en días. La diferencia ahora es el punto de partida: el ether no corrige desde máximos, sino que opera por debajo del coste medio de las monedas que se movieron recientemente.
El riesgo tiene dos caras. Una, la presión vendedora de los reembolsos, que se retroalimenta cuando el precio baja. Otra, más estructural: la concentración de estos vehículos en pocos emisores hace que un cambio de asignación en una sola gestora se note de inmediato en el agregado. Nadie debería leer los 605.000 dólares de Hyperliquid como un cambio de ciclo. Es una anécdota estadística en un mercado que llevaba semanas vaciando posiciones. La pregunta que sí importa es cuándo vuelve la primera suscripción neta a un ETF de ether, y eso no lo sabe nadie.




