La tortilla de patatas es una de las joyas gastronómicas de la cocina española. Varias zonas de España se disputan sustentar el honor de haber sido sus creadores. Y no solo genera disputas por eso, también es otro de esos alimentos que dividen a la población: los que la prefieren más cruda y jugosa vs los que la prefieren más hecha, a los que les gusta con cebolla vs a los que la prefieren sola, los que pican las patatas de una forma o de otra, etc.
Otros también se atreven a experimentar con otros ingredientes como el pimiento, el chorizo, y un largo etc. Algo que genera la ira de muchos puristas de este plato en las redes sociales. Pero, sea como sea, a todos les une una cosa, y es el hecho de estar de acuerdo en que es todo un manjar si se prepara adecuadamente…
Los peores errores que cometes al preparar una tortilla de patatas
Mala proporción entre el huevo y la patata

Uno de los peores errores que se pueden cometer al preparar una tortilla de patatas, además de agregar ingredientes que no suelen ser habituales y que alteran el resultado final, es emplear una mala proporción entre los dos ingredientes esenciales: huevos y patatas.
Cuando una tortilla de patatas tiene demasiadas patatas, se quedará muy seca, además de que corre el riesgo de desmoronarse. Si tiene demasiado huevo, tampoco se consigue la textura y el sabor que se espera, ya que el sabor de la patata brillará por su ausencia.
Por tanto, es fundamental que la proporción para tu tortilla de patatas sea la correcta. Para que eso sea así, deberías de poner 8 huevos por cada 1 kg de patatas. Si vas a agregar cebolla, para esta proporción, lo ideal sería 1 única cebolla.
No dejar que la mezcla repose

La inmensa mayoría de las personas, una vez tienen las patatas fritas y los huevos batidos, simplemente mezclan ambos ingredientes y directamente van a la sartén para hacer la tortilla de patatas. Pero esto es otro error muy común.
Es cierto que muchas veces no queda otra, por falta de tiempo, pero sería recomendable dejar reposar un poco la masa. Es decir, una vez haz mezclado los huevos batidos y las patatas fritas, deja que la mezcla haga su magia durante unos 10 min.
Eso mezclará mucho mejor todos los ingredientes, se impregnarán y hará que el huevo pase a un estado más tibio de temperatura.
Una mala elección en el corte de la patata para la tortilla de patatas

Algunos usan patatas fritas de bolsa, otros usan patatas congeladas, etc. Cosas que son bastante erróneas. Pero también lo es aquellos que usan las patatas frescas y fritas de forma casera, pero que se equivocan en la forma de cortarlas.
El corte de la patata es muy importante para una buena tortilla de patatas. Si eres de los que la cortan en rodajas muy finas, o alargadas, estás equivocado.
La mejor opción para el corte de las patatas es hacerlas cuadraditas. En cubos pequeños. Así la patata quedará frita en un punto ideal y hará que la tortilla no salga demasiado aceitosa por el aceite que empapan, ni tampoco te toparás con patatas duras por haberse quemado debido a su reducido grosor…
El punto de hechura de la tortilla de patatas

Otro error es cuando se pasa demasiado la tortilla de patatas. Una tortilla pasada significa que tendrá ese característico sabor a huevo dorado que no es del todo agradable, y también quedará mucho más seca en su interior. Por tanto, es algo que hay que evitar.
Es cierto que algunas personas detestan cuando el huevo se queda algo crudo por el interior, aunque a otras le apasiona eso. Pero si te molesta el huevo más líquido, hazla un poco más, pero sin pasarte.
Lo ideal es que quede muy jugosa, dejándola cocinar a fuego lento y cuando se aprecie que el huevo está cuajado en la superficie, dar la vuelta y dejar unos 5 min más (puede variar en función del grosor). Así debería quedar cremosa.
El tamaño importa

El tamaño importa, en este caso el grosor. Cuando se hace una tortilla de patatas para una sola persona y se usa una sartén demasiado grande, verás que el resultado es bastante nefasto.
Lo ideal es usar una sartén lo más pequeña posible para que la tortilla crezca en grosor, y no se expanda. Así quedará mucho más cremosa y con un sabor extraordinario.
Usar sartenes demasiado grandes, o hacer tortillas con muy poca cantidad de ingredientes para que salgan muy delgadas es otro de los errores graves.
Romper la tortilla

Algunos rompen la tortilla con la paleta mientras la cocinan para que cuaje más rápidamente, o cuando van a proceder a darle la vuelta se les rompe. Esto es un error también a considerar.
Si la tortilla se rompe, perderá parte del huevo que le quede líquido y el resultado será una tortilla más seca, y con un aspecto más feo evidentemente.
Para evitar que se rompa durante el volcado, asegúrate de tener un plato a medida de la sartén, y de tener una sartén bien engrasada (sin pasarte, ya que si chorrea el aceite durante el volcado puedes quemarte o quedaría muy aceitosa). Además, el aceite debería estar caliente antes de verter la mezcla, y evitarás que se pegue.
Mala elección de los ingredientes

Y, por último, y no menos importante, para hacer una buena tortilla de patatas, también es importante elegir unos buenos ingredientes. Algunos le quitan importancia a esto, pero la tiene.
Para la tortilla perfecta, asegúrate de reunir:
- Un buen aceite de oliva virgen extra.
- Huevos frescos de calidad, mejor si son de gallinas de campo alimentadas de forma natural.
- Las patatas también deben ser frescas, y mejor si son de la variedad Rudolph, Monalisa, Kennebec, red Pontiac, o patatas nuevas.

























































